Texto 1852 – ¿QUIERES FINANCIAR TU COMPRENSION DEL DHARMA?

Allí está...

Allí está…

El Dharma no se financia y su comprensión mucho menos. No es un curso que se toma, ni es una materia que se estudia. El Dharma no se explica, ni se razona. El Dharma no tiene instructor ni discípulo. El Dharma es una vivencia y, como tal, solo puede ser vivida. En un templo o dojo zen, uno asiste para evidenciar lo que el Zen ha hecho por los demás. Observar los gestos, las palabras y las acciones de los demás es importante. Escuchar al maestro o sensei “hablar” sobre el Dharma es interesante pues conoces sobre el Zen, su historia, sobre los antiguos maestros, sobre las enseñanzas de Buda… pero las verdades del Dharma son solo dedos que apuntan a la luna (shigetsu). No son la luna misma. La luna solo podrá ser la luna si tú te conviertes en esa luna. Solo cuando tus gestos, palabras y  acciones se conviertan en la luna radiante habrás comprendido el Zen. Los dedos que apuntan a la luna no son la luna. Las palabras no son la cosa ni las descripciones de los hechos.  El Zen no puede ser reducido a conceptos ni razonamientos aunque podamos servirnos de ellos para señalar al Zen como los dedos a la luna. Si realmente has comprendido el Zen y miras tus manos…verás que ya no tienes dedos (mushi). Ya no necesitas apuntar a nada. Ya estás viviendo el Dharma. Estás en la tierra del Buda, en los dominios de la Mente Clara.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1851 – LAS POSIBILIDADES

Consejo del guiño de las estrellas...

Consejo del guiño de las estrellas…

Si todos hablásemos lo justo, oiríamos cantar a los pájaros y nos llegaría el mensaje del rumor del viento entre los árboles y el consejo del guiño de las estrellas a medianoche.”

Alfonso Colodrón /Tao Te Ching al alcance de todos

COMENTARIO: Como ven todo está condicionado a hablar lo justo. Lo mismo ocurre cuando la gente repite un salmo diciendo que Dios es su fortaleza cuando en realidad el Salmo 18, por ejemplo, comienza con una posibilidad similar a esta:

Yo te amo,Señor,

El Señor es mi roca y mi fortaleza; es mi libertador y es mi Dios, es la roca que me da seguridad; es mi escudo y me da la victoria.

Antes de que alguien pueda decir que el Señor es su roca y su fortaleza, existe la frase: Yo te amo, Señor. Y, en otra traducción dice: Te tendré cariño, oh Jehová fuerza mía al comenzar el mismo salmo.

Sin ese amor por tu Señor, o ese cariño por Jehova (antes de cualquier petición o afirmación de protección) esa protección no puede darse. Nunca. Amor primero, luego vendrá lo demás. ¿Cuántos cumplen con esto?

La serenidad del mundo depende, en el primer caso, de lo armonioso de tus palabras…de la justicia que ellas revelan. Aun debemos trabajar en ello.

Nota: Texto de Colodrón enviado a muellezen por Rubi Uzcategui. Gracias.

Texto 1850 – CONTAR CON LO NUEVO

Cosas nuevas que nos hacen felices.

Cosas nuevas que nos hacen felices.

Chokyi Nyima Rinpoche dice: “Las cosas aparecen sin realmente existir”. Claro que las cosas existen… existen en su instante, pero luego dejan de existir. Disfrutar y poder reír disfrutando todo a nuestro alrededor es ser muy sabio. Mañana vendrán nuevas cosas. Esto siempre será así. Así que todos podemos contar con algo nuevo segundo tras segundo.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1848 – NO ALIMENTES TUS TEMORES

Esperando y sufriendo.

Esperando y sufriendo.

Hasta que uno no sea verdaderamente quien es (al haberse despojado de todos los cuentos que los demás le han hecho a uno creer sobre uno mismo, y deshacerse de sus propios cuentos también), las promesas hechas por las religiones y las cuasi-religiones te mantendrán despistado en cuanto a tu propia felicidad. La vida pasará ante tus ojos y tú te mantendrás en un estado de somnolencia esperando que tus sueños se hagan realidad.

Aun si existe otra vida celestial, y tú deseas “vivir” en ella, ¿Qué hay de malo en vivir esta vida plenamente? ¿Por qué pospones tu felicidad por otra que no existe aquí y ahora? ¿A qué le temes? – Toda perspectiva de una tierra prometida donde abunde la felicidad solo alimenta tus temores, te limita. Intentarás ser “bueno” por miedo para poder llegar a ella. Esto no pertenece a ningún plan divino. Nunca se puede pensar  que un Dios amplio, benevolente, amoroso y creativo sea tan cínico. Las religiones siempre desearon mantener al hombre sometido, no Dios. Los pensamientos te someten mientras tu mente no sea una Mente Clara.

Alguien me escribió esto este texto hace unos días: “Si uno ama lo material más que a Dios, su alma vive en peligro. Y esto es una barrera que impide que ganemos nuestra salvación. Esta vida es solo un soplo, es la preparación para la vida eterna.” Me imagino que saben a qué tipo de movimiento me estoy refiriendo. ¡Que terrible! El dinero, la fama, la buena fortuna están allí para tu servicio, no para tu condenación. Si tú haces de tu vida una vida tormentosa por causa de lo material ese es tu problema. Si disfrutas de las cosas como bendiciones y a través de ellas eres feliz y ayudas a otros, esto está muy bien. Todo depende de tu elección. Usa todo y déjalo regresar al cosmos.

Antes de aprender a obtener, deberíamos aprender a dejar ir. La vida está hecha para acariciarse, no para estrangularse.” Ray Bradbury

El Zen – que no es una religión – sino una manera de vivir feliz y serenamente comprendiendo los eventos tal como son no te “promete” nada. Las promesas son todas a futuro. En Zen es darte cuenta de que hoy es el día. Es tan sencillo que no lo podemos ver tan fácilmente. En la India muchos dicen que nuestra felicidad en este plano (capala sukha) es parpadeante. Yo pregunto: ¿Qué cosa en esta vida no es parpadeante? No te dejes engañar, ser feliz es una obligación. Es necesario para acceder al mundo trascendental. ¿Qué te hace falta para darte cuenta?

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1846 – AUSENCIA CON GUSTO

La buena ausencia.

La buena ausencia.

Si alguien no aprecia tu presencia, has que aprecie tu ausencia.”

COMENTARIO: “Quienes no se sienten a gusto con tu presencia merecen apreciar tu ausencia.” Esto es muy reconfortante pues en todos los ámbitos alguien no aprecia tu presencia, esto es muy normal. Cuando esto ocurre en un lugar de crecimiento y desarrollo humano, la cosa es un poco distinta pues el que  viene a aprender una disciplina debe tolerar a todos sus compañeros y al instructor. Si su ego es muy fuerte y su calidad humana está llena de vicios y prejuicios, esa persona deberá entonces cambiar de espacio. Debe buscar un espacio o disciplina donde las vibraciones personales del grupo estén acorde con la baja calidad de su condición mental-espiritual. Un preso se siente a gusto entre presos. Un hombre libre se siente a gusto entre hombres libres. Es muy fácil de entender. Quienes vienen, por ejemplo, a buscar el Dharma de Buda deben ser humildes de corazón y abiertos de mente. Como bien lo expuso Vimalakirti, ¿Ustedes vienen buscando una silla o buscando el Dharma? – Buscar una silla es sinónimo, entre muchas cosas, de buscar un sitio de honor y ser (como diríamos en esta época) la última Coca-Cola del desierto. Así no evoluciona nadie. De seguro su Karma los apartará del mundo.