Texto 1910 – LA MALA CALIDAD SE DESCUBRE

Un maestro del Zen se encontró con un sacerdote cristiano que había logrado con su prédica convertir a monjes del budismo en laicos amantes de lo material y de las pasiones humanas. Con esto – según pensaba el maestro zen – este sacerdote “destruía la conducta de los demás”, y los apartaba de su cultivo interior. Acusó al sacerdote cristiano de no ser un buen cristiano, ya que no calificaba como un buen cristiano pues Jesús – su guía – ayudaba a la gente a alcanzar sus logros y a ser persistentes. El maestro zen le dijo:

“Yo tampoco soy un budista,  Si yo fuera un budista, debería ser tan amable y compasivo como el Buda y salvarte. Desafortunadamente, no puedo salvarte. No tengo el poder para rescatarte, y por eso no soy un buen budista tampoco.”  El sacerdote cristiano solo podía mirarlo y no pudo decir nada.

El sacerdote  –con el fin de distraerlo – le pidió entonces que se tomaran una foto juntos a lo cual el maestro zen le contestó que las heces del budismo no deberían tomarse fotos con las heces del cristianismo pues entre los dos solo le restarían calidad al budismo y al cristianismo.

Maestro HUa / Vajra Bodhi Sea

COMENTARIO: Cuando te inviten a dar una charla del Dharma, no te sientes nunca en un puesto más elevado que los puestos donde están sentados los demás; se te podrían ver mejor tus errores por tratar de ser arrogante. Si eres un mal budista, ¿de qué te engalanas?

¡Lo falso se ve a leguas!

¡Lo falso se ve a leguas!

Texto 1907 – ¿LA VÍA SIN NADIE?

Negativas o positivas, todas las experiencias provienen de la mente, según esta sea transformada o no. Por eso es esencial dominarla y disciplinarla. Todos los temores y los inconmensurables sufrimientos surgen de un espíritu a la deriva. Buda nos explicó que ninguno de nuestros enemigos era más poderoso que la mente. Igualmente expuso que una mente disciplinada engendra excelentes cualidades que son causa y efecto de la paz y la felicidad. Esta última nace de nuestras prácticas virtuosas. El sufrimiento surge de la negatividad. Consecuentemente, la felicidad y el dolor dependen de una mente transformada o no.  Aun a corto plazo, si uno la logra controlar, podrá disfrutar de la felicidad y de la relajación.

Su Santidad el Dhalai Lama / Vers le bonheur

COMENTARIO: Todos somos responsables de nuestras alegrías y pesares. Reconocer esto es ser “responsable” con uno mismo. Contrariarlo es una majadería más de tu mente a la deriva. Sin disciplina mental no hay lugar para nadie en la Vía.

¿Dónde está la gente?

¿Dónde está la gente?

Texto 1906 – LAS PERSONAS EN LA INTERNET NO ESTÁN VIVIENDO LA VIDA QUE TÚ CREES QUE ESTÁN VIVIENDO

Realmente lo que ves en Internet sobre la vida de los demás son pedacitos de sus vidas: momentos cuando son felices, se visten con ropas caras, pasean en yates, viajan de sus países a otros países, usan lentes y joyas de diseñadores, etcétera. Pero esto no es su vida “real” ni lo que ves es lo que viven todos ellos de esa manera todos los días. Internet tiende a mostrar el lado bello de las vidas de artistas, cantantes, millonarios…pero la realidad detrás de las imágenes es tan cruda como nuestra realidad.  Estas palabras de este escritor nos ayudan a reflexionar al respecto:

Solo deseo ilustrarlos para hacerles saber que “nadie está viviendo una vida perfecta”. Yo no la vivo, tú tampoco. Y esto está perfectamente bien. Todo el mundo tiene sus subidas y sus bajadas. La vida de todos está llena de errores, desastres y torpezas pero también de una belleza asombrosa. Las cosas malas, aburridas, las cosas que no vale la pena mencionar, nos permiten valorar y atesorar los preciosos instantes que vale la pena experimentar y compartir.

Paul Jarvis

COMENTARIO: Este post apareció en Internet y me parece maravilloso para volver a decirle a la gente común y a la “gente zen” que solo somos humanos. La vida humana es simplemente una vida que tiene muchas subidas y bajadas…y esto es normal. La gente que se cultiva no tiene que desesperase por ser “humana”, pues el Zen solo es practicado por seres humanos. Para un practicante de zazen, su práctica es la parte hermosa de su vida. Al practicar, su vida puede hacerse más amplia e incluir  muchos más momentos hermosos. Lo importante radica en saber disfrutar lo hermoso que cada instante te ofrezca. A todo el conjunto de nuestras experiencias lo llamamos la vida. Tal como es.

Nota: El texto original me lo envió el bodhisattva José Daza de Caracas. Gracias y gassho.

Gente como nosotros.

Gente como nosotros.

Texto 1905 – ¿MALESTAR AL MEDITAR?

Las formas más comunes de malestar y de incomodidad son el adormecimiento, los calambres o el dolor severo en nuestras piernas, rodillas y tobillos. Esto se debe a que tenemos “apegos” a nuestro cuerpo físico – es un reto para nuestros hábitos físicos y mentales. En este caso, debemos ignorar y tolerar el dolor por espacios de tiempo cada vez más largos en cada sesión de meditación. Eventualmente, el dolor desaparecerá, pues con el tiempo, la mente comenzará a soltar su apego al cuerpo físico. Sin embargo, si dejamos de meditar,  “perpetuaremos los apegos” a nuestros malos hábitos. Por esta razón debemos relajarnos y perseverar cuando sintamos alguna incomodidad.

Venerable Maestro Jian Liao / La esencia de la vida

COMENTARIO: Cada dolor es reflejo directo de un apego (o de varios), y por ello podemos comprobar nuestro índice de inclinación hacia las cosas, personas o eventos al practicar zazen. Nuestro cuerpo inmóvil habla durante zazen expresando estos dolores, y nuestro entrenamiento nos permite trascender el dolor desde el desapego que nos enseña el Dharma.

¡Uff, cuantos apegos!

¡Uff, cuantos apegos!

Texto 1904 – NADA DE SUBESTIMARSE

Ustedes deben tomar control de ustedes mismos; eviten posponer las cosas para después y traten de reunir  méritos y sabiduría con miras a disciplinar sus cuerpos y sus espíritus para fortalecer su práctica espiritual. Es como si se prepararan para un combate. Desde el principio ustedes deben reforzar la confianza en sí mismos. En occidente la gente tiende a subestimarse; yo no creo que esto exista en la sociedad tibetana ni en otras culturas. Esto es muy debilitante.  Sea que ustedes se interesen en una práctica espiritual o en actividades ordinarias, ustedes siempre necesitarán “confianza”.

Los maestros kadampa del pasado vivían en el interior de grutas y en la mayor miseria. Estaban concentrados en su práctica espiritual y no se debilitaban por nada.  Vivían confiados y felices. Utilizaban todo su ser – cuerpo, palabra y espíritu – para practicar el Dharma. No le temían en lo absoluto a no contar con comida ni otras comodidades, ni siquiera a morir por causa de su práctica. Abandonaban inclusive la mendicidad y preferían morir antes que perder su tiempo y no practicar el Dharma. Ellos decían: “Si soy tratado como un paria, lo acepto de buena gana. Si es necesario unirme a la compañía de los perros, yo lo haré. Como un perro erraré de acá para allá buscando el Dharma.” Es gracias a esta “determinación” que tuvieron acceso a la budeidad.

Su Santidad el Dhalai Lama / Vers le bonheur

COMENTARIO: Muchas veces cuando veo las viejas fotos de retiros zen me pregunto dónde estarán todos esos practicantes idos. Quizás la respuesta esté en la baja autoestima que los retrasó en su búsqueda y que fortaleció el abandono de su práctica espiritual. El Dhalai Lama nos pone en guardia contra esta flojera del espíritu. Ánimos y sigamos juntos caminando la Vía de los budas. El Dharma – su aprendizaje, difusión y puesta en práctica – es nuestro norte. Cada zazen fortalece tu espíritu, así no lo veas.

Humildad y perseverancia.

Humildad y perseverancia.