Texto 2470 – NUESTRO KARMA

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Nuestro Karma es “este momento” moviéndose hacia otro “este momento”. La gente por lo general ve al Karma como un peso, una sentencia de muerte, una imposibilidad para cambiar, pero no es así. El Karma, cómo todo está continuamente en movimiento. Tú vives un mini Karma por un instante y de inmediato “otro” Karma aparece. No es una concatenación de eventos de los cuales “no puedes escapar”. Si observas conscientemente tu Karma de este instante podrás imaginar hacia dónde va tu vida, y esto te permitirá hacer arreglos en este mismo momento para dirigir tus acciones a buen puerto. El Karma no supone una herida mortal, es un instanteiluminador que te indica hacia dónde vas.  Usa tu Karma, conócelo y disfruta de tu vida. Es muy sencillo.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

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Texto 2469 – REENFOCAR

FOCUS

Los pensamientos no cambian a no ser que sean reenfocados. En consecuencia, en meditación, la mente no es capaz de generar “pensamientos errantes”, pues está ocupada con otra tarea.  Mientras más meditamos y practicamos en enfocar la mente, mayor será nuestra habilidad para mantener un estado mental claro y de paz. Además, la meditación aumenta la posibilidad de aumentar nuestra “Cara Original” o Mente Pura.

Maestro zen chino Jian Liao / La Esencia de la Vida

COMENTARIO: La palabra “reenfocar” empleada por Jian Liao es una verdadera joya para ayudarnos a comprender cómo usar nuestra mente si deseamos seguir la Vía del Buda. Muchos nunca han pensado y ni se imaginan qué hacer con sus pensamientos. Piensan que aquietar la mente es suficiente evadiendo la realidad y aspirando algo del perfume de una varilla de incienso durante una pseudo meditación.  Pero, el proceso no se da de esta manera. Reenfocar es llevar tus pensamientos a otro nivel. Reenfocar es educar tus pensamientos, llevarlos a “un solo destino”. Si meditas,  comprenderás que hay que llevar los pensamientos a una meta definida, no puede haber desorden mental. Si tu atención es puesta en tu postura, tu respiración, tu quietud, tu silencio, estarás reenfocando. No se puede esperar nada especial de una meditación en la que abunden los pensamientos desordenados, errantes y sin control. Eso, estimado lector, es perder el tiempo. Si no reenfocamos nos dispersamos y nuestro progreso será muy lento. La mente necesita de nuestra atención. Cuando conversas o escuchas a los demás en la calle, autobús, oficina… ¿qué aprecias? La mente de todas las personas refleja “en todo momento” su condición interna. Si deseamos avanzar para organizar nuestra vida y ser felices, debemos organizarnos desde nuestra sala de meditación interior. Es en esa sala que debemos reenfocar. Gracias al maestro Jian Liao por sus ideas tan esclarecedoras.  El mismo maestro nos dice: Cuando practicamos zazen nuestros pensamientos aparecen. A veces no son tan buenos, sentimos celos, cólera, envidia, todo un cortejo de emociones que se manifiesta y que poco a poco dejamos pasar  (gracias a que estamos reenfocando) y  finalmente solo queda la forma original del espíritu. A esta se le llama Buda”.

Texto 2468 – SIN TIEMPO, SIN APEGO

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Toda idea a la cual te apegues puede interferir con tu práctica. Sabemos, por ejemplo, que el apego puede frenar nuestra actividad física y mental, y, por ende, nuestra liberación. La ignorancia es un pozo profundo oscuro y frío, pero no podemos apegarnos a la idea de clausurar el pozo para liberarnos de su influencia. En el Zen, el apego a los objetos y el descubrimiento de lo dañino de la ignorancia no nos lleva a obsesionarnos con la idea de exterminarlos radicalmente. Si no conoces tus apegos, ¿cómo puedes conocer su influencia restrictiva en tu vida? Si no conoces tu ignorancia, ¿cómo podrás deshacerte paulatinamente de su influencia?

En el Zen la conciencia despierta y nos permite conocer la realidad con la que lidiamos y que puede abrumarnos. Pero, no huimos de ella, solo la estudiamos desde su raíz.

Sentados en zazen (meditación sentada) todos los maestros de la transmisión pudieron descubrir sus debilidades y utilizar la energía del no provecho para diluir sus obsesiones con el mundo material. Grandes maestros de la transmisión comían mucho, o bebían con exageración…pero desde su nivel de práctica todos lograron estar  muy por encima de lo banal de sus propias acciones. Realmente es fácil si uno se da cuenta de cómo el tiempo pasa.

El maestro zen Nishijima nos recuerda que en el Budismo se dice: “Aproximadamente el tiempo que le toma a un hombre hacer sonar sus dedos equivale a 65 momentos (ksanas) en cada uno de los cuales aparecen y desaparecen los cinco agregados, pero ningún hombre común jamás lo ha sentido o conocido”. Esto solo quiere decir que el practicante sincero del Zen sabe que la rigurosidad del apego a las ideas y otras tantas manifestaciones en nuestra vida solo son instantes que se viven y ya. No hay apego posible a nada. No apegarse es una frase zen muy conocida, pero se refiere a nuestra experiencia con el tiempo, no a las cosas ni a las ideas.

La vida existe, fluye, sin apego. El hombre necio ni conoce la vida, ni entiende el fluir de los eventos,  y se apega a todo aquello que no existe. Esta es una de las causas más importantes del sufrimiento.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 2467 – ARMONÍA MENTAL

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Estas indicaciones se han elaborado para ayudar a todos los seres posibles a sanar su mente. La intención es ayudar a sanar a la mente colectiva herida que a veces no encuentra las herramientas para hacerlo. Sigue estas indicaciones. Todas son muy sencillas y útiles.

Primero: Limita tus pensamientos, estrecha tu trabajo mental.  Piensa solo lo que es necesario.

Segundo: Filtra los pensamientos anónimos.  Estos son los pensamientos que vienen de cualquier parte. Todos ellos son las sobras de miles de miles de mentes no-educadas. No sirven para nada.

Tercero: Comprende lo que ves como tu creación personal. Cuídate de crear, fomentar y nutrir entornos físicos, mentales y emocionales inestables.

Cuarto: Lee, escucha música de altura, camina, cuida un jardín, mantén relaciones sociales seguras y provechosas. Rodéate de objetos sagrados. Siente y ve a un nuevo ¨mundo¨ que te invade en todo momento…aportándote cosas  maravillosas muy pequeñas hasta eventos mayores. Esto ayudará a elevar tu nivel de consciencia y tu energía personal.

Quinto: Medita. Esto quiere decir que hagas de tu mente una Mente amplia. Deja que todo fluya dentro de ella y salga por la puerta trasera. Observar sin seleccionar. Meditar es justamente esto.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

Texto 2466 – LA ILUSIÓN DEL KARMA

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Al ser el ego sin sustancia propia, el Karma no tiene tampoco sustancia. Advertir esto posibilita cortar la transmigración y la reencarnación. Como se dice en el Sutra Visuddhimagga:

“No hay autor de Karma. No hay nadie que pueda recibir sus resultados. Hay solo producciones fenomenales que aparecen y desaparecen transformándose según una forma compleja de interacciones, creando un encadenamiento análogo a la relación existente entre la semilla y el árbol. El Karma no es más que un encadenamiento sin fin. Ningún fenómeno anterior, original, puede ser reconocido en este encadenamiento. Por eso ´no´ puede aparecer ninguna transmigración futura”.

Nuestra visión sobre la transmigración es el fruto directo de nuestra conciencia limitada, inepta para superar el elemento temporal, y por consiguiente para aprehender lo absoluto, lo eterno. Causa y efecto no tienen ninguna existencia sustancial, fija o continua. Son ku, sin esencia real (nóumeno), siempre en movimiento, sin consistencia. Las nociones de “karma sin sustancia propia”, “existencia sin nóumeno¨, o “no substancialidad de las cosas” no equivalen de ninguna manera al nihilismo. La acción móvil del Karma, productora de fenómenos, es afirmada, en oposición a toda inmovilidad o consistencia de una substancia kármica establecida, que es negada.

El movimiento constituye la acción del Karma. El potencial cósmico se manifiesta en el mundo humano a través de la ilusión de nuestra consciencia egótica. Esta conciencia es a la vez producto del Karma y productora del Karma, de interacciones, que solamente existen por la ilusión de nuestro ego. El “despertar” del budismo corresponde a la “realización” del poder cósmico fundamental, latente en el ser humano y, por lo tanto, en sus acciones. Este “despertar” es el descubrimiento de la inmortalidad del acto, del movimiento perpetuo, principio fundamental del Karma.

Maestro Taisen Deshimaru Roshi / La Práctica de la concentración –  (página 225)

COMENTARIO: El siguiente texto no está dirigido a todo el mundo. Es un texto liberador para quienes tengan una altísima comprensión de la vida, el universo y la ignorancia humana; esa misma ignorancia que nos esclaviza a nuestras propias concepciones erróneas que no nos permiten alcanzar el  Despertar al que el Señor Buda nos ha tratado de apuntar desde hace mucho más de 2500 años. Si podéis comprender esta visión del Karma, podéis caminar el resto de vuestras vidas en completa libertad y alegría, tal cómo lo caminaron todos los budas del pasado, del presente y cómo lo han de caminar los budas del futuro.

El potencial cósmico se manifiesta en el mundo humano a trasvés de la ilusión de nuestra consciencia egótica quiere decir, en otras palabras, que nos inventamos nuestro propio Karma para alimentar nuestra propia tragedia humana. Este es un signo visible del super-poder que nos atribuimos a nosotros mismos para acomodar al mundo invisible a nuestras creencias nacidas de la ignorancia propia de seres egoístas y dormidos.

Por esta razón siempre he insistido que nuestro Karma es “este momento”…moviéndose a otro “este momento”.

 

 

Texto 2465 – EL LENGUAJE DE LA ASTROLOGÍA

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Del influjo de los cielos nace la causa inevitable de pecar: el planeta Venus, o Saturno o Marte hicieron esto o aquello“. Esto lo dicen los astrólogos para que el hombre, que es carne y sangre y corrupción soberbia, quede disculpado, y se les atribuyan sus faltas y crímenes morales y físicos al cielo. Por estas ideal desvirtuadas de la verdadera astrología a San Agustin se le obligó a “perder el gusto” por el estudio de la misma (Confesiones de San Agustín). Y se decía en ese entonces que muchas de las ‘predicciones‘ de los astrólogos, cuando se les consultaba, “salían verdaderas por la suerte y el acaso, y no por el arte de la observación de los astros“.

Una época lenta, oscura (de poca claridad mental) servía de escenario a tales cuentos de camino: los cuentos sobre el poder destructivo de los astros.  ¿De cuáles predicciones se hablaba? – La Astrología era mal comprendida pues suponer que los astros “disculpaban” al hombre de sus aberraciones al ser ellos (los astros)  ‘culpables‘ de las maldades y equivocaciones del hombre, se le daba un poder fatalista que estos no tenían en lo absoluto.

No se puede ‘culpar‘ a ningún astro de ninguna desavenencia humana, ni atribuírsele poderes mágicos ni poderes de regentes celestiales del comportamiento humano. Un astro es – tal como siempre ha sido – una creación del universo cuya tarea no es en ningún caso ni ejercer un poder maléfico sobre el destino del hombre ni ‘disculparlo‘ de sus malas acciones.

Para la astrología pura un astro es un amigo, un compañero, un ser iluminado que te habla, te explica y te abraza para ayudarte a ‘ver las grandes posibilidades‘ y las grandes ayudas con que cuentas desde el mismo momento que naces. Tu carta astral es un mapa-guía que te permite ‘ver’ cuanto puedes hacer a tu favor en ese amplio espacio que es tu vida. Lo que ‘tú’ no logres o desees hacer es tu propia decisión, sea por orgullo o por ignorancia, pero ‘nunca’ por una ‘sentencia judicial’  atribuida a la necedad arbitraria de algún(os) astro(s).

El peso incalculable de nuestra ignorancia puede hacernos aceptar directrices, opiniones y criterios que nunca analizamos con detenimiento. Para conocer sobre la astrología debes consultar a un buen astrólogo: uno que te explique cómo ciertas características de los astros iluminan tu vida para ayudarte a comprender las amplias posibilidades con las que cuentas para ser feliz y, al mismo tiempo, cuáles son las áreas que los astros indican (de acuerdo a tu lugar y área de nacimiento) que debes reforzar para lograrlo. Igual lo hace un buen médico al revisar el funcionamiento de tus órganos. No está matándote ni limitando tu existencia debido a ciertas condiciones internas, sino que te ayuda a través de una ‘orientación‘ apropiada a reforzar las buenas cualidades físicas con las que cuentas para vivir una vida sana y feliz.

Sensei Paul Quintero  / Monje zen

Texto 2464 – THIS IS IT

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El camino del estar consciente nos permite vivir el momento presente dándonos cuenta de que estar preocupados por lo que podría pasar en el futuro o el estar amarrados mentalmente al pasado son las causas de muchísimos de los problemas que confrontamos en nuestra mente y vida a diario.

Cuando intentamos meditar sin tener ese grado de consciencia de nosotros mismos y del momento, ejercemos una fuerza excesiva tratando de alcanzar o de crear una experiencia relevante (que resultará muy difícil de alcanzar) en nuestras vidas.

En vez de distraernos de la vida y de los hechos a nuestro rededor, debemos concentrarnos en ellos, aumentando nuestro grado de consciencia para vivir con mayor satisfacción el instante presente.

De esta forma debemos concentramos en cada una de nuestras experiencias.

Meditar puede ayudarnos en esto si logramos adaptarnos a cada momento plenamente.

Si, por el contrario, llegamos a creer que debemos forzar nuestra meditación para lograr nuestros objetivos o alcanzar la felicidad, esto puede conducirnos a la frustración y a una tensión extra impidiéndonos alcanzar los resultados beneficiosos de la misma. Nada, de hecho, debido a esta sobre-exageración de la actividad meditativa, llegará a nosotros fluidamente.

El estar conscientes nos permite interesarnos en vivir este momento plenamente, y luego el próximo, y el que sigue.

Estar abiertos a lo que está aconteciendo dentro de nuestro mundo interior y fuera de él, nos ayudará a apreciar todo en nuestra vida.

Lo que está ocurriendo en este momento, es lo que es.

Ya estamos donde deseamos estar, está tan cerca.

Solo podemos errar esta vivencia productiva si vivimos a toda prisa, o si la buscamos al pie del arcoíris tratando torpemente de que esta suceda por arte de magia.

Estando presentes podemos ir más profundamente a nuestro mundo de todos los días (evitando las fantasías) y conseguir paz y agrado con lo que somos y con el dónde estamos.

Darnos cuenta de que lo que buscamos está bajo nuestras narices aportará una mayor riqueza a nuestras vidas.

Adam Dacey

 

COMENTARIO: No se puede meditar sin estar presente en tu propia vida. No se puede meditar sin consciencia de uno mismo. Meditar, estando ausente, no te aporta ningún beneficio. Hay quienes creen estar meditando y, al levantarse, inmediatamente se regodean con lo material, con lo vulgar, lo denso expresándolo mediante sus palabras, gestos y acciones ordinarias. Como dije, inmediatamente. Terminar de meditar y comenzar a quejarse de problemas, hablar de política, crímenes, pobreza…no es sinónimo de “haber estado en un estado de consciencia plena. Quienes así “meditan”, no meditan. Si pudiéramos, como dice Dacey, estar en este momento, y en el que sigue y en el próximo “conscientemente” no solo los disfrutaríamos y nos disfrutaríamos más, sino que estaríamos dónde deseamos estar.  Como se indicaría el Zen: sin deseos de buscar nada más. Esto se traduce en “plenitud.

Nota: El número de horas de meditación déjenselo a los taxímetros. Escapen de esa estupidez, por favor.