Texto 2661 – AMOR EN LA FAMILIA

Una familia cuyos miembros se aman entre sí crea un hermoso jardín que todos pueden apreciar. Esta misma familia – sin amor ni respeto entre sus componentes – será como un jardín después de haber sido azotado por una tormenta.

Buda

Texto 2660 – VERDADERO BODHISATTVA

Un Bodhisattva no tiene que ser perfecto. Cualquiera que esté al tanto de lo que sucede a su alrededor y que intente despertar a otras personas, es un Bodhisattva.

Thich Nhat Hanh

COMENTARIO: Ver la ocasión y servir en ese momento, ayudar al necesitado en el presente, apagar el sufrimiento vivo…es ser un Bodhisattva diligente y preocupado. Para ello no se necesita ser perfecto, ni un santo…solo tener el deseo de servir y sanar a otros. Muchos criminales, en algún momento de su vida, llegan a salvar a un herido en un accidente. Esta acción es la acción de un Bodhisattva. Sus malas acciones, sus imperfecciones pueden “abrir un espacio” para “servir” a otros. Durante las guerras, muchísimos soldados (bodhisattvas anónimos) optaron por no matar a prisioneros ni tratarlos mal. Tuvieron momentos de “gran compasión”. Eso generó un buen Karma futuro para sus familias y para la humanidad. El maestro Taisen Deshimaru vivió experiencias de este tipo durante la guerra también.  

Texto 2658 – EL DHARMA DE TU BOCA

Un hombre le preguntó a Bankei sobre las palabras y las frases de figuras zen eminentes del pasado.

Bankei contestó: Esto es muy delicado. Una vez que usted comprenda una de esas frases, usted comenzará a dudar de otra de ellas. Usted podría seguir en esta tónica tratando de comprender y asimilar tales frases sin encontrarle nunca fin a esto. Si usted escucha atentamente lo que yo digo y lo realiza en usted mismo, entonces esas palabras maravillosas y esas frases extraordinarias irán saliendo poco a poco de su propia boca. A no ser que eso suceda ¿de qué sirve practicar la Vía?

Y agregó: La gente que estudia el Zen hoy en día se entretiene con viejas palabras e historias zen, citando a este personaje y a aquel otro y deliberan de manera no fructífera sobre sus koans. Así solo caminan como perros siguiendo las palabras de otros. Alimentándose de sus experiencias inservibles. De esta forma, quedan atrapados en la tina mental de otro hombre y son incapaces de encontrar su verdadera libertad. Esta gente pertenece a la época de las cavernas y allí conviven con espíritus desencarnados.

En esta comunidad ustedes no encontrarán a estos caviladores ni rumiantes de la sabiduría ajena. Aquí, yo hago que las personas sean absolutamente independientes y libres de conocimientos ajenos desde el principio, con sus ojos completamente abiertos, para que de esta manera puedan extenderse a través del universo.

Cada una de las palabras y dichos pronunciados por los valiosos expertos del pasado se ajustaron como respuesta a una ocasión específica, variando de acuerdo a las condiciones cambiantes – solo estaban tratando de hacer que un niño dejase de llorar mostrándole simplemente una mano vacía. ¡Cómo puede alguien que pertenece a la familia del Zen tener tan solo un tipo de Dharma que predicar! Si ustedes persiguen afanosamente frases y son atrapados por estas palabras, ustedes no son mejores que un hombre que pierde su espada en el mar durante un viaje en barco y que marca con un cuchillo la baranda del barco donde la espada cayó (para saber donde buscarla en otro momento).

Debido a que ellos son maestros antiguos, ustedes creen que existe algo especial en ellos, pero ellos no son diferentes a la gente de hoy en día.

Tomado de “The Unborn” (The Life and Teachings of Zen Master Bankei)

COMENTARIO: Repetir incesantemente lo que dijo el Buda no es ser un buda. Mil veces les he advertido que para ser un budista, hay que ser un budista. Esto se refiere a “ser” un budista genuino que usa sus propias palabras, expresiones y vivencia del Dharma para actualizar las enseñanzas del Señor Buda en todo momento. Imitar a los antiguos es la manifestación equivocada de muchísimos ignorantes del Dharma vivo de Buda.

Texto 2657 – PRÁCTICAS MILENARIAS DE FIN DE SEMANA

«La raíz de la maestría de nuestras facultades mentales, está basada en la guía o dirección de una persona calificada, porque es imposible lograr el control de nuestras propias facultades de una forma arbitraria. No solo es imposible, sino que el intento es peligroso. Las versiones popularizadas de las enseñanzas orientales a veces sugieren que la maestría de las facultades puede lograrse mediante algún tipo de meditación, concentración o práctica yóguica, pero los hechos documentados dicen que las disciplinas mentales simplificadas en exceso, practicadas en solitario y por motivos personalistas, en realidad desencadenan desequilibrios mentales, fijaciones endurecidas y fomentan pensamientos engañosos y comportamientos basados en éstos. El resultado es una personalidad sin coherencia interior, un individuo sin autonomía intrínseca.

Como lo escribió un pensador chino “Aprender es un asunto de todos los días, en el cual la consciencia debe ser ejercitada en cada situación.” El discernimiento desarrollado mediante la observación, la experiencia y la práctica verdadera, se vuelve una parte permanente de la personalidad, un talento permanente, una forma abstracta de riqueza que puede ayudarte a prosperar en cualquier situación en la que te encuentres.»

Thomas Cleary (El arte de la riqueza)

Si estás interesado en conocer y equilibrar tu mente mediante alguna práctica espiritual milenaria, es importante que te cuides mucho de no hacerlo de forma superficial o arbitraria, saltando de una clase espiritual a otra, caprichosamente. Debes tomar en cuenta que si tu mente es desequilibrada, no puedes tener certeza de lo que es una práctica equilibrada o genuina y por eso puedes engañarte muy fácilmente, creyendo que estás logrando algún progreso espiritual. No solo puedes engañarte, sino que puedes ser engañado con facilidad. “Al que nada sabe, cualquiera lo engaña.” decía el educador venezolano Simón Rodríguez. Es importante que reflexiones sobre lo absurdo que resulta reducir prácticas espirituales milenarias, a talleres, clases o sesiones de uno o varios fines de semana, muchos de ellos ofrecidos con un interés totalmente mercantilista.

Por lo tanto, cuando actúas arbitrariamente, podrías hacerte un gran daño a ti mismo, tanto material como mentalmente, ya que no solo corres el riesgo de caer en lo absurdo, sino que estás expuesto a la especulación de quienes hacen un negocio de las prácticas espirituales.

La simplificación en exceso de prácticas espirituales que requieren de mucho conocimiento, práctica y observación de uno mismo, junto con anuncios y ofertas prometedoras dirigidos a un público ignorante de la profundidad y extensión de estas prácticas pero ávido de bienestar, puede resultar en una combinación bastante peligrosa para la salud, cuando no se sabe discernir.

Esto no quiere decir que de ahora en adelante no vas a realizar ninguna práctica espiritual porque es peligroso, quiere decir que debes investigar, comprometerte sanamente y observarte a ti mismo durante el proceso, para que desarrolles la capacidad de discernir y el dominio de ti mismo.

No puedes ser internamente coherente si actúas de forma incoherente, saltando de una práctica espiritual incompleta a otra práctica espiritual incompleta. Existen “coleccionistas de cursos espirituales” que llegan al Zen y luego se van al darse cuenta de que el Zen no es como los demás cursos rápidos. El Sensei Yves Carouget decía que “si uno abandona la práctica de zazen, podría enloquecer” y es que, si dejas de practicar, tu “sistema de apoyo psicológico”, mejor conocido como “ego”, quedaría medio deshecho, y una estructura medio despedazada es más inestable. Por eso el Maestro Taisen Deshimaru decía “practiquen zazen eternamente”. Practicar la Vía es un compromiso sempiterno.

Rubí Saki Shō / Monja zen

Texto 2656 – EL EQUILIBRIO SABIO Y TRASCENDENTAL

Para el budista, el Karma no es el premio o castigo por las acciones, sino el hecho de que cualquier acción produce un efecto, y un conjunto de causas da origen a un conjunto coherente de efectos que son la contrapartida de esas causas. Esto se debe a que todo lo que existe en el universo ‘tiende al equilibrio’. Las cosas se ‘desequilibran‘ para lograr un ‘equilibrio más elevado, lo cual también es Karma. Sea esta nuestra búsqueda: alcanzar equilibrios ‘más elevados’.

El equilibrio del Karma lleva a equilibrios ulteriores; la sanación parcial (que puede manifestarse lentamente) nos conducirá con toda seguridad a la sanación total. La Mente Clara, dice el Señor Buda, comprende esto muy bien. El hombre no debe contentarse con ‘mini equilibrios‘; él debe usar su vida para alcanzar equilibrios mayores, completos, sanadores. No importa nuestra edad, la búsqueda debe conducir a esto. Este es el verdadero y profundo sentido del Karma. Este Karma es trascendencia, crecimiento, aspiración y realización. Lo importante es ‘alcanzar‘ un estado de conciencia que te ayude a comprender la idea de un Karma (equilibrio) ‘más elevado’.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

NOTA: Lo que induce a errar a los humanos es que las consecuencias de su forma de actuar y de pensar no son inmediatas.  – Mikhael Aivanhov

Texto 2655 – DÉJÀ VU

En algún momento de nuestras vidas, muchos de nosotros, hemos tenido la extraña sensación de que ya hemos vivido exactamente una misma situación. A esta sensación se le ha llamado “déjà vu” que en francés significa “lo que ya se ha visto”. Aunque nadie sabe con certeza la causa de esta extraña sensación, lo que sí es cierto -para explicar este fenómeno- es que si todo el tiempo pensamos lo mismo, entonces siempre veremos lo mismo y viviremos lo mismo. Esto es lo que el Zen sugiere cuando dice: si siempre tienes los mismos apegos, entonces siempre tendrás los mismos sufrimientos.

El propósito de este texto no es discutir la causa o el significado de los “déjà vu”, sino el de recordarte que te mantengas atento a tus pensamientos habituales en vez de dejarte llevar por ilusiones, suposiciones o alucinaciones provenientes de ellos. Cuando te mantienes atento, sin dejarte llevar por lo que ocurre a tu alrededor, te das cuenta de que las situaciones repetitivas se corresponden con tus pensamientos repetitivos, lo cual era de esperarse.

La próxima vez que tengas un “déjà vu”, no te pierdas buscando su significado en otras partes, ni suponiendo nada, ni buscando explicaciones científicas, espirituales o esotéricas; mejor mantén los pies bien firmes sobre la tierra y toma las riendas de tus “pensamientos errantes” como los denomina el Maestro Zen Jian Liao.

“Lo verdaderamente importante es lo que haces en este momento” dice el Maestro Kodo Sawaki. “Seguir la Vía del Buda significa que tus pies tienen que asentarse firmes sobre la tierra a fin de que no pierdas de vista el día de hoy. […] Satori significa conocerte a ti mismo y sostenerte con lo pies firmes sobre la tierra. Realizar la Vía significa avanzar seguro sin perderte a ti mismo de vista.” Vivir este momento presente deshace por completo la teoría del “déjà vu”.

“Solo hallarás la paz de espíritu cuando tomes las riendas de tu mente en cada uno de tus pasos, de manera que no dejes de estar bien plantado sobre la tierra” dice Sawaki. Un espíritu sereno y bien plantado no tiene necesidad de “volver a ver nada de nuevo”. Solo los necios desean repasar o volver a ver aparecer “lo ya visto” múltiples veces, pues la ignorancia se nutre de lo repetitivo.

Rubí Saki Shō / Monja zen