Texto 1881 – TRES VERDADES BUDISTAS QUE TE HARÁN SENTIR MEJOR

!Anímate!

!Anímate!

A veces parece que la vida es injusta sólo contigo, justo ahora y justo en este momento; y los intentos de cambiar el curso de las cosas parecen irse por la borda. Es precisamente ahora cuando hay que detenerse, respirar profundo y recordar estas tres “Nobles verdades o características de la existencia” del Budismo. En realidad sí nos ayudan a cambiar las situaciones que vivimos.

DUKKHA: DESCONTENTO, DESILUSIÓN, SUFRIMIENTO.

Muchos dicen que el budismo es una doctrina pesimista y negativa, todo por el conocido dogma: “La vida es sufrimiento”. El problema es que la mayoría de los occidentales entiende mal esa frase. Explicado, lo que el budismo dice es algo así como: “La vida no siempre es suave y agradable, y qué más da”.

Los budistas aseguran que la causa de que experimentemos la mayoría de nuestros sufrimientos es que intentamos evitar entrar en el nivel espiritual de las cosas y/o ver de frente a la parte emocional de la vida. Nuestra vida siempre está rodeada de una sensación de pérdida, tristeza, cansancio, aburrimiento, ansiedad. Esos son satélites constantes en nuestra vida, y si intentamos evitar todo eso comprando nuevos artículos o consumiendo narcóticos, o siendo promiscuos sólo estaremos aliviando el dolor en vez de atacar su causa. De esta manera todo acabará por convertirse en aún más insatisfacción, decepción y otras formas de dolor.

¿Cómo usar este conocimiento cada día?

No te dejes llevar por la idea de que necesitas algo más para vivir una “vida plena”. Las enfermedades, el sufrimiento, y la muerte misma son todos partes de la vida, hay que tomarla como viene y dejar de soñar con cosas inalcanzables. Olvídate de que una vida ideal es la que pasa sin mayores sobresaltos y sin ningún tipo de dolor. Todo eso es una confusión que surgió en nosotros gracias a las semillas que la industria de la moda, el entretenimiento y farmacéutica se encargaron de plantar.

Cuanto antes aceptes la imperfección de la vida tendrás menos decepciones. Y te será más fácil dejar atrás el estrés diario y los malos ratos. Sentirás una gran paz al poder comprender esto.

ANITYA: LA VIDA ESTÁ EN CONSTANTE MOVIMIENTO.

Antiya o transitoriedad significa que la vida tal y como la conocemos está en constante movimiento. Nunca podremos regresar a un momento en el pasado, ni podremos repetir el día que pasó. Tampoco tenemos futuro, el futuro es sólo una ilusión.

Cada mañana cuando despiertas ya has cambiado un poco con respecto al día anterior. Nuestras células han sufrido cambios biológicos, hay otros pensamientos en nuestra mente, la temperatura de nuestro cuerpo también ha cambiado, aunque no lo notemos. Esto siempre ocurre.

Cuando experimentamos malestar, el hecho de saber que todo cambia puede tranquilizarnos. Si sabemos que en el mundo no hay nada eterno, ni el dolor, también sabremos que todo lo malo tarde o temprano se acabará. Pero cuando estamos felices, es natural que queramos estarlo para siempre, por eso tememos pensar que acabará un día feliz. Lo mejor sería verlo desde un ángulo distinto: si la felicidad  se acaba pronto entonces vale la pena concentrarse en ella, y disfrutarla al máximo.

Si entendemos la idea de la transitoriedad de la vida y su lado positivo eso puede “liberarnos”. Luego de que este pensamiento fuera expresado por Budda, Heráclito, pensador occidental, la repitió 100 años después al decir: “Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río“. Todo lo que tenemos en realidad es el ahora.

¿Cómo usar ese conocimiento cada día?

Celebra los cambios, acepta el hecho de que eso a lo que estás acostumbrado acabará algún día de una manera u otra. Todo lo malo y cruel pasará y todo lo bueno quedará en tu memoria si aprendes a disfrutarlo. Tu relación es más importante que unos zapatos nuevos, un iPhone nuevo te dará la sensación de estar feliz por un par de días, pero la alegría de tener una buena relación con tus hijos o con un amigo puede renovarse cada día.

ANATMA: TÚ CAMBIAS CADA DÍA.

Cuando un psiquiatra les pregunta a sus pacientes qué quieren lograr cuando sus sesiones acaben la respuesta más popular es: “Quiero encontrarme a mí mismo”. Nuestra cultura ha hecho que estemos seguros de que en nosotros hay algo constante, un “verdadero yo“. ¿Quizá entre el corazón, el hígado o en el cerebro? ¡Nadie lo sabe!.

El budismo enseña que no existe un “yo” constante. Ya que hemos visto que todo cambia, debemos aceptar que nosotros también lo hacemos, nuestra identidad se renueva cada día y muy rápidamente. Tenemos cuerpo, un lugar de trabajo, nombre, y un oficio que nos ayudan a identificarnos, y a “hacer de nuestro ser algo constante”.

Pero lo importante es saber que no somos los mismos a menos que nos esforcemos por serlo. Por otra parte, nuestra vida no cambiará si no nos afanamos por hacer lo que debemos para que cambie de la forma que queremos.

¿Cómo usar ese conocimiento cada día?

En vez de concentrarnos en buscarnos a nosotros mismos, podemos “usar centradamente nuestra energía para reinventarnos cada día, a cada momento”. No existe ningún “yo” constante, pero sí existe un “yo” aquí y ahora; un “yo” que puede cambiar en cualquier momento. Hoy es diferente de ayer. Si hoy estás deprimido eso no significa que lo estarás toda la vida. Si no puedes perdonar a tus amigos o a tus familiares por algo, eso no significa que no podrás perdonarlos después.

Después de dejar ir la idea de la estabilidad interna tal y como nos la han vendido podemos relajarnos y disfrutar este momento. Mañana todo cambiará. A cada nuevo momento de la vida tú también eres alguien diferente.

Fuente: mindbodygreen.com

Texto 1880 – LO OBSCURO

! Sal de allí!

! Sal de allí!

Los maestros del Budismo dicen que las personas que se asocian con la obscuridad se vuelven estúpidas. La obscuridad tiene una energía yin (fría y muy lenta). La gente que se ampara en la obscuridad habla estupideces hasta caer en lo profundo de un hueco. Es por eso que la emoción causada por hablar estupideces hace que las personas se caigan. Van conversando hasta que se resbalan y caen en un hueco profundo. Entonces no es muy fácil salir de ese hueco. Se necesita hacer un tremendo esfuerzo para salir. Pero, si cuentas con mucha suerte, a lo mejor se presenta un buen y sabio consejero que te tome por la mano y te grite: “! Sal de allí!”. De lo contrario te quedarás en ese hueco para siempre.

Maestro  Hua / Vajra Bodhi Sea

COMENTARIO: Quienes dibujan sobre la arena, no pueden mirar al mismo tiempo al mar.

Texto 1879 – A LA ENTRADA DE UN DOJO

El espacio del Dharma.

El espacio del Dharma.

“En este espacio el respeto se gana,

Y la honestidad es muy apreciada.

La confianza también se gana,

Y la lealtad es correspondida.”

COMENTARIO: Sin lugar a dudas, estas líneas deben guiar nuestro trabajo cuando compartimos con las personas de nuestra comunidad. Sean estas líneas nuestro norte, caminantes del Zen.

Texto 1878 – EL DHARMA SIN ESENCIA INDIVIDUAL

Dharma para todos.

Dharma para todos.

Todos los budas deben mantenerse atentos a las Cuatro Aplicaciones de la Conciencia. Estas son:

  1. Contemplen al cuerpo como impuro.
  2. Contemplen a los sentimientos como sufrimiento.
  3. Contemplen a los pensamientos como impermanentes.
  4. Contemplen a los dharmas como libres de esencia.

Maestro Hua / Vajra Bodhi Sea

COMENTARIO: Si el Dharma tuviera esencia individual, no sería Dharma. Solo lo que carece de esencia individual es intocable, eterno y sin limitaciones. El Dharma incluye todo y enseña a todos. Es Dharma universal.

DÍA DE ZAZEN EN SANTA MÓNICA

Grupo de Santa Monica.

Grupo zen de Santa Monica.

Frente a la casa de la familia Molina.

Frente a la casa de la familia Molina.

Dejando el dojo después de zazen.

Dejando el dojo después de zazen.

Paul Quintero y Juan Carlos Nehme.

Paul Quintero y Juan Carlos Nehme.

Sangha de Caracas.

Sangha de Caracas.

Reunión para coordinar la búsqueda de un nuevo espacio.

Reunión para coordinar la búsqueda de un nuevo espacio.

Coordinando actividades a futuro.

Coordinando actividades a futuro.

El 19 de julio celebramos un día de zazen muy especial en el el Dojo Zen Gyoku Jo Nin de Caracas. Las imágenes hablan de los momentos vividos por la comunidad zen de Caracas en esta fecha en la cual se terminaba nuestra practica en este maravilloso espacio que la familia Molina Morales tuviera a bien prestarnos para la difusión del Dharma y la práctica de la meditación sentada durante veinte largos años. Nuestro agradecimiento vaya a cada uno de los integrantes de esta noble familia deseando que las bendiciones del Señor Buda colmen sus vidas eternamente. Desde ahora estaremos practicando en un nuevo espacio y de igual manera invitamos a todos a seguir con fe y emoción su práctica dentro de la Vía. Gracias especiales al Sensei Daniel Márquez (fundador de esta comunidad zen) que con amor, paciencia y mucha vitalidad ha sabido integrar individualidades para armonizar este grupo de practicantes del Dharma.

NUEVO ESPACIO: Instalaciones del Grupo Medico Las Acacias. Avenida Guayana cruce con América, urbanización las Acacias, Caracas. A cuadra y media de la estación del Metro de Los Símbolos. Subiendo por la Ave. Roosevelt después de pasar la plaza Los Símbolos, la primera calle a mano derecha. En las redes sociales del Centro Zen está el mapa. Sábados de 10 a 11:30 am. Estar allí unos minutos antes, por favor. Mayor información: Marcel Perciante 0212 – 7142782.

Texto 1877 – LA PACIENCIA Y EL PERDÓN

Volverán.

Volverán.

El rey Kali, molesto con un viejo cultivador, le dijo: “Usted ha engañado a mis mujeres con sus apreciaciones de la vida, pero yo nunca creeré en usted. Usted dice que tiene mucha paciencia, ¿es esto cierto?”

El viejo cultivador contestó: “Así es.”

“Muy bien, voy a probar su paciencia”, dijo el rey. Y tomando su espada le cortó una mano al cultivador. Le dijo: “Le he cortado una mano, ¿me odia usted por esto?

El cultivador respondió: “No.”

“Ah, ¿no me odia?, entonces usted debe tener unas grandes destrezas, o simplemente está mintiendo.  Yo soy una persona muy inteligente, ¿cree usted que puede engañarme?  Y continuó diciendo: “Muy bien, ya que usted clama ser muy paciente y que no me odia, le cortaré su otra mano.”

Luego de cortarle la otra mano al cultivador, el rey volvió a preguntarle: “¿Ahora sí me odia?

Y el viejo cultivador respondió: “No.”

Entonces el rey le cortó ambos pies al cultivador. Y con rabia le preguntó: “¿Ahora si me odia?”

El cultivador respondió: “No, no solo no te odio, sino que te prometo que cuando yo haya alcanzado la Budeidad, te salvaré a ti de primero. ¿Cómo puedo yo convencerte de que no te odio? Si en mi corazón hubiese odio, mis cuatro extremidades nunca se podrían restaurar, aunque tú hayas desmembrado mi cuerpo. Si mis manos y pies se repusieran, esto probaría que no te odio en lo absoluto. Pero, si experimento odio contra ti, estas nunca se restaurarán.” En ese momento tanto las manos como los pies volvieron a aparecer completos en el cuerpo del cultivador.

Habiendo el rey Kali cortado de una manera tan cruel y abrupta las extremidades del viejo cultivador, los espíritus protectores del Dharma manifestaron sus grandes poderes sobrenaturales y arrojaron al rey una lluvia de granizo. Dándose cuenta de la severidad de su ofensa y advirtiendo los poderes sobrenaturales del cultivador, el rey Kali se arrodilló frente al cultivador y le pidió perdón.

El cultivador dijo: “Si no alcanzo la Budeidad, no tendré nada que decir al respecto.  Pero si algún día lo logro, te salvaré a ti de primero.” Es por esto que el Buda Shakyamuni  se dirigió primero al Parque de las Gacelas a enseñarle el Dharma a Ajnatakaundinya (que había sido el rey Kali en una vida anterior) cumpliendo así la promesa que este le había hecho. Buda decidió salvar primero a la persona que le había tratado peor.

Después de escuchar este relato, debemos hacer votos de que al convertirnos en budas, primeramente salvaremos a las personas que nos han tratado peor. No debemos pensar: “Ustedes han sido malas conmigo y procuraré enviarlas al infierno cuando me convierta en un buda.” Nunca hagan ese tipo de promesa.

Maestro Hua / Vajra Bodhi Sea (1972)

COMENTARIO: ¡Cuán sanos podrían ser nuestros cuerpos y nuestras mentes si dejásemos de lado nuestros odios y nuestras venganzas! El Dharma de Buda es néctar que sana el espíritu. Ser un buda es ser igual al viejo cultivador. Practicar zazen es practicar el camino de la paciencia. De la paciencia nacen otras grandes y poderosas virtudes. No hay más nada que decir.

Nota: “Ningún camino fácil te llevará a algo que valga la pena.”- Buda

Texto 1876 – TU LUNA LLENA

Luna llena, Mente clara.

Luna llena, Mente clara.

“Observar estrictamente los preceptos hasta convertirnos en una luna llena quiere decir que no cometamos ninguna violación de los mismos. “Estrictamente” quiere decir no cometer la más mínima trasgresión, ni la más sutil, ni siquiera a un nivel que parezca imperceptible. Estando en un encuentro zen (sesshin), por ejemplo, nadie se dirigiría al responsable de la cocina a pedirle que le prepare un platillo especial para él creyendo que una cosa tan pequeña no tiene ninguna importancia. Cosas de este tipo son una franca violación de los preceptos. Debido a faltas de este tipo, uno no solo no termina cultivándose, sino que termina influenciando a los demás para que tampoco se cultiven.  No solo no trabajas con ahínco por tu crecimiento personal, sino que terminas influenciando a los demás a no trabajar con ahínco por su crecimiento tampoco. Quien no cumple los preceptos influencia a los demás a no hacerlo. Quien cumple los preceptos estrictamente se convierte en una luna llena sin ninguna mancha. Pero, si uno no se cultiva y además influencia a los demás para que ellos tampoco se cultiven, no solo caerá en los infiernos, sino que arrastrará a los demás a esos mismos infiernos. Entonces, no solo no habrá una luna llena, sino que no habrá ninguna luna, ni siquiera una leve impresión de la luna. Si ustedes pueden cumplir los preceptos, serán como la luna llena y esto los llevará a espacios mentales amplios y fértiles. Esto permitirá que lleguen a ustedes méritos favorables por su comportamiento.”

Maestro Hua / Vajra Bodhi Sea

COMENTARIO: Ser una luna llena siempre es posible, pero debemos aniquilar nuestros apegos y prestar mucha atención a la moral que subyace bajo el cumplimiento de los preceptos. Una “mente-luna” es una mente clara. Nuestras complicaciones o provienen de nuestro poco cultivo, o de nuestra asociación con gente “sin luna”.