Texto 219 – NI SERES CELESTIALES NI DEMONIOS TE ENCONTRARÁN

En los textos antiguos del Budismo, hay frases como “…los seres celestiales no pueden poner flores en el camino de la persona despierta, ni los demonios pueden encontrar sus huellas”. ¿Esto querrá decir que para que eso pase, esta persona tendrá que hacerse invisible? Si nadie puede halagarte, ni nadie puede espantarte, debe haber alguna característica en la mente del practicante que no permita esto.

Muchos en la práctica, en un momento u otro, peleamos para volvernos algo, algo diferente; queremos volvernos algo, algo diferente a lo que somos; queremos volvernos serenos, tranquilos, sin miedo…bueno, cada uno tiene su sueño. Cuando esto pasa, nos quedamos en el plano de los deseos humanos, en los deseos que uno elabora desde su nacimiento. Pero, no debemos, al entrar enla Vía, seguir nuestros pensamientos, seguir nuestros deseos. No debemos quedarnos encerrados en esto.

Cuando practicas zazen, debes ver lo que pasa dentro de ti cuando aparecen las preocupaciones, los pensamientos, los deseos, las esperanzas. Sólo así se puede descubrir la raíz de la dificultad; si no, uno se queda encerrado, atrapado por ellos. Nadie cambia por sentarse sobre un zafú y escuchar a otro hablar sobre el Dharma. Si eso esperan, se equivocan.  Con la práctica deben llegar al “deseo” de no buscar nada, de no conocer más nada, ni de estar más. Esto puede ser confuso para un principiante. Pero, en realidad lo que esto quiere decir es llegar a vaciarse, a desapegarse. Ninguna de estas metas, ni ninguna de estas dificultades tiene existencia propia e indefinida.  Son cosas pasajeras, sin sustancia propia, Por eso debemos desintoxicarnos. Salir del poder de estos deseos y tormentos. No debemos dejarnos atrapar por ellos.

Deben descubrir lo difícil que es atrapar lo inatrapable, y deben olvidarse de todos los cuentos, de todas las verdades que han sido sembradas en su cerebro. Entonces, los seres celestiales no podrán encontrarlos y los demonios tampoco. No habrá nadie sobre su zafú (cojín de meditación) a quien elogiar ni a quien espantar.

Esta es la verdadera práctica. Es tu trabajo interior durante zazen. Como dice el maestro Dogen: <Practicar zazen es conocerse a sí mismo>, e inmediatamente agrega: <Conocerse a uno mismo es olvidarse de uno mismo>.

Para ello, cuando te sientes sobre tu zafú,  debes concentrarte. Concentrarte para ver en el zazen una oportunidad de librarte de todo, dándote cuenta de lo que pasa dentro de ti. No vienes a condicionarte más. Esto sería una tontería y es exactamente lo opuesto al Zen. Zazen es solamente sentarse en la verticalidad. Si durante zazen agregas algo más (a tu mente) es que todavía estás viviendo una vida de cuentos. Vaciarse. No buscar nada. Así experimentas la verdadera libertad: la libertad de Ku. Así encuentras la verdadera felicidad.

 

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2 comentarios to “Texto 219 – NI SERES CELESTIALES NI DEMONIOS TE ENCONTRARÁN”

  1. ANYELO SUAREZ Says:

    Maestro que hermosa enseñanza. Qué forma tan dulce de decirnos que dejemos nuestro malvado ego a un lado y vivamos en Vía. Gassho, querido maestro.

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