Texto 247 – LAS CINCO ACCIONES MORTALES

Taisen Deshimaru en un mondo  (sesión de preguntas a un maestro) durante una sesshin en La Gendronniere, luego de que le hubiese preguntado cuál era la meta de hacerse monje Zen, me contesto: “Estudie su Karma, eso es lo único que debe hacer un monje Zen”. En el Shobo-Genzo (texto del Maestro Dogen) en el capítulo de la Retribución Kármica, ya Dogen nos hablaba de la importancia suprema de este estudio del Karma:

“Debemos comprender claramente que la negación de la  causalidad nos traerá una gran calamidad. Aunque todos los monjes antiguos de gran virtud estaban versados en la ley de la causalidad, los discípulos de hoy en día no lo están. Llenos de una mente-buda en la cual el Budismo es estudiado solamente por el hecho de estudiar Budismo, deberíamos como los antiguos monjes, convertirnos en conocedores de esa ley de la causalidad. La negación de la causalidad es en todo caso la enseñanza de las religiones no-budistas”.

De la misma manera cuando Hsuan-cheh escribió en el Cheng-tao-ko (Canto de la Iluminación) incluyo el siguiente verso:

 “Aquellos [en el mundo ilusorio] que nieguen la causalidad invitan a una calamidad incalculable a entrar en sus vidas”.

El maestro Zen Huan-wu del Monte Chia escribió también al respecto:

Cuando los peces nadan, enturbian el agua;

Cuando los pájaros vuelan, ellos pierden sus plumas;

Pues nada puede escapar del espejo perfecto de la causalidad,

El cual es vasto y universal como el cielo”.

El resultado de nuestras acciones repercute en los tres estadios del tiempo: 1) La retribución que se experimenta en nuestra vida presente; 2) la retribución que ha de experimentarse en la vida que sigue a esta, y 3) la retribución que ha de experimentarse en vidas subsiguientes. El cometer una o todas las cinco acciones mortales, nos llevaría a una caída infernal en nuestra próxima vida. A esto apunta este texto, a recordarnos parte de lo e puede atraer resultados nefastos para un budista.

Las cinco acciones mortales son las siguientes:

1) Matar a nuestro padre.

2) Matar a nuestra madre.

3) Matar a alguien que ha ganado el entendimiento profundo sobre la verdadera naturaleza de la existencia (Arhat).

4) Herir el cuerpo de un Buda.

5) Causar desunión en la Comunidad Budista.

Reflexionemos sobre estas acciones y evitemos esa caída infernal. Para eso nos estudiamos: para ser conscientes de nuestras acciones y de las acciones que han de originarse a partir de ellas.

Gassho y buen Karma, Paul.

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