Texto 302 – ADICCIÓN Y DOLOR

 

 

 

 

 

 

 

 

Toda adicción surge de un rechazo subconsciente de afrontar y moverte a través de tu propio dolor. Toda adicción comienza con dolor y termina en dolor. Cualquiera que sea la substancia a la cual seas adicto –alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o una persona – estas usando algo o alguien para cubrir tu dolor. Por eso es que después de la euforia inicial ha pasado, aparece tanta infelicidad, y tanto dolor en las relaciones interpersonales.

Esas relaciones no causan dolor e infelicidad. Simplemente sacan el dolor y la tristeza que ya existe en ti. Toda adicción hace eso. Toda adicción llega a un punto en que ya no funciona para ti, y es allí cuando sientes el dolor más intensamente que nunca.

Esta es la razón por la cual  la mayoría de las personas siempre están tratando de escapar del presente y buscan la salvación en el futuro. Cuando estas personas adictas enfocan su atención en el AHORA, lo primero que van a  encontrar es su propio dolor, y es a esto a lo que le temen.

Si tan solo supieran lo fácil que es alcanzar el poder de la presencia que disuelve el pasado y su dolor en el AHORA. Alcanzar ese poder permite alcanzar la realidad que disuelve la ilusión.

Ahora bien, evitar una relación (o relaciones) como un intento para evitar el dolor, tampoco es la respuesta. El dolor siempre estará allí de todos modos.  Tres relaciones fallidas seguidas en tres años seguidos son una mayor posibilidad para ayudarte a alcanzar el despertar, que tres años en una isla desértica o encerrado en tu cuarto.

El Zen no te ayuda a escapar de nada. Por eso en la puerta de un monasterio Zen está escrito: “Me gustaría poder ayudarte, pero no tengo nada que ofrecerte”. En zazen te sientas frente a ti mismo y te cuentas el verdadero cuento sobre ti. Por eso, como muchas veces lo he dicho, los dojos Zen no siempre están llenos de gente. No tienen por qué estarlo. El Zen es un combate silencioso entre tú y  tú mismo y es…arrecho! Pero eso sí, la sonrisa que tu logras después de un zazen o una sesshin no la supera ni la leche condensada! Eso solo lo sabe la gente Zen. Del dolor surge la felicidad. Después de todo, el dolor es simplemente dolor. (ja, ja, ja). ¿O es que acaso  es  algo más?

Como decía Kodo Sawaki (maestro Zen de Taisen Deshimaru) “la oscuridad de la sombra de los pinos depende de la claridad de la luna”.

Bueno, después de leer este texto, saludo a mis grandes amigos de la Sangha felicitándoles por todos sus combates ganados, y les agradezco su apoyo y fuerza para seguir sentándome.

Nota: Si te sientas frente a algo que pertenece al mundo ilusorio (shiki), no temas; pronto se convertirá en vacío, nada (Ku). Eso lo sabe el budista que es budista.

Anuncios

6 comentarios en “Texto 302 – ADICCIÓN Y DOLOR

  1. Cuando le preguntan a Thích Nhat Hanh por cuántos AÑOS una persona tiene que practicar para sentir paz y en consecuencia felicidad, él responde que esa persona solo tiene que volver a su respiración Ahora, en Este momento, y lo conseguirá. No es necesario viajar a la India a la Stupa de Bodhgaya, o tomarse una foto con SS el Dalai Lama para trascender el dolor. Con solo detenerse en este momento y respirar correctamente podemos, como se afirma en este post del Sensei Paul, conseguir la disolución de la ilusión, y “alcanzar el poder de la presencia” que disuelve dukha. Me gusta mucho cuando Nhat Hanh propone una situación hipotética en la que Buda Shakyamuni regresa físicamente entre nosotros por unos pocos días. ¿Qué le preguntaríamos?, ¿qué haríamos con eso? Todos trataríamos de ir a su encuentro y no alcanzarían los aviones ni el dinero… El espíritu de Buda está con nosotros ahora mismo; es nuestra naturaleza. No tenemos que pagar nada ni comprar ningún boleto aéreo a la India. Podemos ahora reconocer a quien tenemos al lado, tomarnos de la mano y juntos caminar hacia Buda; hacia ese “Vasto Campo” pero Aquí. Quizás descubramos que no nos desplazamos a ningún lado… ¡solo carcajadas se oirían! ¿Se imaginan? ¿Se imaginan que, después de gastar un “montonón” de dinero y comprar un viaje a la China por ejemplo, o al Japón, o a Kathmandu, cuando bajáramos del avión estuviésemos otra vez en nuestra casa? ¡Qué ironía!

    -Un suspiro profundo y una exhalación prolongada ahora-

    “La jaula de los Pájaros” finalmente se abrió ¡y no quedo ni uno! Cuánto espacio… Si el hacinamiento de cuerpos es problemático, cuánto más lo es el mental. Miles de pensamientos al día de una mente habitualmente fragmentada y neurótica. ¿Quién siente paz así? Tanto ruido interior distrae del conocimiento de que ya estamos Aquí. Es simple; pero la “Adicción” al “tablero de un millón de botones y palanquitas” hace pensar que el “ganso no debe estar fuera de la botella”. Quizás por eso Ryokan se reía solo al ver que en realidad no había nadie frente al tablero. En fin… ahora solo iré a tomar té (jajajaja).

    Gracias Sensei, por estos textos que nos hacen pensar, o mejor; que nos exhortan a dejar de pensar tanta “pistolada”. Quería comentar algo sobre la impermanencia, y sobre cómo las cosas cambian de un momento a otro, pero terminé pensando, como dice uno de sus post: En lo afortunados que somos todos de habernos encontrado, y de tener este espacio para comunicarnos y compartir. Con un profundo sentimiento de Gratitud, ¡me despido! Gassho

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s