Texto 308 – ¡AQUÍ, PRESENTE!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si tu Dios no existe en este momento, entonces no existe. Es solo parte de tu deseo futuro de salvación, Es un Dios ausente, irreal.

Toda nuestra vida transcurre como una batalla entre el presente bien vivido o el futuro anhelado. Lógicamente, un presente bien vivido es un pasado bien vivido. En este sentido, Dios para muchos es “futuro”.

Todos los anhelos de la mente de encontrar la salvación o la completa realización a través de cosas externas y en el futuro son simplemente un substituto de nuestra alegría de vivir, de Ser.

Muchos, que consideran que están realmente con Dios, se preguntan inequívocamente por qué siguen sufriendo? – Es natural: no han conseguido a Dios. Solo están apegados a su cuerpo, su mente y su concepto de Dios.

Durante zazen, ni el cuerpo, ni la mente, ni Dios existen. Solo se es. Estoy hablando de un zazen en el cual este plenamente consciente de mi Ser. Si no, tu zazen solo es un ejercicio de respiración y una postura de equilibrio psicosomático.

Estar consciente de nuestra presencia real, fuera de nuestra imagen física y de nuestras apreciaciones mundanas equivale a vivir el instante. A eso le denominan los maestros Zen la conciencia Hishiryo. Hishiryo es estar fuera de lo que pienso que soy, es ser lo que soy conscientemente. En este estado de conciencia no existen comparaciones; ni aumento, ni disminución; ni bueno, ni malo; ni ayer, ni hoy, ni mañana; ni Paul, ni José, ni Daniel, ni Jorge, ni Héctor, ni Jeraldine, ni Rafael, ni Florelia. En realidad no dejas de ser tú, pero no eres tú.

Cuando digo “para ser budista hay que ser Budista”, me refiero justamente a este esfuerzo hecho para conocer tu Ser. Si no, simplemente eres un libro lleno de palabras que se quema a través de los años en una hoguera.

El Buda ensenó que uno no requiere de ninguna acción especial ni de ningún entrenamiento específico para la práctica del “estar presente”. Dijo: “Es suficiente con estar consciente  de sus pensamientos, palabras y obras”.

Espero que tus buenas acciones conscientes hayan aumentado desde la última vez que visitaste este Blog. Gassho, de Buda a Buda.

Anuncios

Publicado por

budasdeagua

Paul Quintero es monje Budista Zen e instructor de Caligrafía China. Es discípulo directo) de Taisen Deshimaru Roshi (ordenado en 1981 en Francia. Estudió caligrafía china con Jacques Foussadier (Paris, Francia) y con la Sensei Mary Onari (Venezuela). Fundó su escuela Budas de Agua en 1.999. Dicta talleres de caligrafía china y dibujo Zen concentrando la atención en el ritmo respiratorio para hacer del aprendizaje de esta escritura- arte una meditación en movimiento. Su arte combina los mensajes del Dharma de Buda con las figuras originales de sus famosos dibujos de monjes budistas.

5 comentarios sobre “Texto 308 – ¡AQUÍ, PRESENTE!”

  1. Buenas noches sensei. Leyendo este post pienso en lo que en una oportunidad comentó el maestro Deshimaru cuando le preguntaban sobre zazen. Él decía que zazen es zazen y para saber lo que es el zen hay que hacer zazen. Podemos hablar mucho sobre la postura, la respiración y la actitud del espíritu, pero a menos que podamos sentarnos en un zafú no sabremos lo que es zazen. “Se puede disertar sin fin sobre las cualidades de un vaso de agua. Se puede decir que está fría, caliente, que es H2O, que es agua mineral y no vino, pero zazen es, llanamente, beber el agua”.
    A veces pienso que vivimos la vida tratando de comprender todo intelectualmente. Buscamos libros de todo tipo para comprender lo que es vivir y armamos un interesante postulado de cómo hay que ser, de cómo hay que vivir y cuál es el significado de la vida, pero al final son palabras vacías, son máscaras que cubren nuestro entendimiento profundo. Una de las cosas que me resulta bellísima del zen, es que no necesito ser un erudito, un hombre con cualidades especiales; sólo basta mi deseo genuino de acercarme a mí mismo, de mirar en lo profundo de mi mismo, de observarme tal cual soy sin juzgarme.
    Hoy en el dojo comentaron algo que resultó muy importante para mí y es que en el Zen nos sacamos las máscaras, dejamos el título afuera y estamos allí dando lo mejor que podemos dar, de manera genuina, haciendo lo que hay que hacer, sin tratar de llenar expectativas de nadie, sin tratar de ser bueno o malo. Como diría el Dalai Lama: “just Be”. Podemos mentirle al mundo pero es imposible mentirnos a nosotros mismos cuando nos miramos frente al espejo, cuando hacemos zazen.
    Finalmente, siempre me encanta recordar a Sogyal Rimpoche cuando dice que podemos vernos a nosotros mismos como una casa. Hay que entrar en ella, darnos el permiso de observar lo qué hay allí, sin juzgar, sin aceptar ni rechazar nada, abandonando el miedo, con respeto y compasión, sin nada que obtener. Algunas situaciones pueden resultar difíciles, quizás haya cosas que queremos quitar porque no nos gustan, pero pienso en lo que usted dijo en una oportunidad durante un mondo: “Quizás en algún momento las cosas cambien, pero ahora mantén la práctica, has zazen”.
    El cielo sigue siendo cielo aunque las nubes no nos dejen ver el bello azul que está allí.
    Gracias sensei. Gassho

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s