Texto 444 – HACE POCO…

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace poco asistí a una charla de Budismo. Cuando entre en la sala, me di cuenta de que quien dictaba la charla era un budista a quien conocía muy bien. Él también me conoce muy bien. Me senté a esperar que él comenzara, y mientras ajustaban los micrófonos una joven budista se me acercó y me preguntó: “Usted también estará sentado en la tarima con él,  verdad? “ – Yo le conteste: “Bueno, no lo sé. Aun no me ha invitado”.

Asombrada me dijo: “Debería invitarle a sentarse con él pues usted tiene mucha experiencia y son hermanos  del Dharma . Además usted también podría ayudar a explicar algo si la gente tiene dudas”. – Le conteste: “Si, sería lo más correcto”.

La charla comenzó. La charla terminó. Me paré y me fui. Nunca me invitó a acompañarle.

La joven budista dijo: “Cómo pueden suceder estas cosas? Entre budistas debe haber respeto, integración y armonía”.

Le conteste: “Si…debería. A lo mejor su ego no se lo permitió. Para ser un budista, hay que ser budista”.

 

 

Nota: Por cierto había solo dos sillas en la tarima. Con dos micrófonos. La otra nunca se utilizó. Será que la silla también era egoísta?

 

 

Texto 443 – SECUENCIA DEL DESPERTAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando las cosas se revelan

En su verdadera naturaleza

Al brahmán  (la persona que posee las cualidades exaltadas por el Budismo)

Que medita con fervor,

Entonces desaparecen todas sus dudas,

Ya que descubre

Que todo tiene una causa.

 

 

Cuando las cosas se revelan

En su verdadera naturaleza

Al brahmán que medita con fervor,

Entonces desaparecen todas sus dudas

Ya que descubre

Que las causas pueden ser destruidas.

Texto 442 – ASI DEBEN EJERCITARSE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Buda dijo: “De esta manera deben ejercitarse: cuando en lo visto exista solo lo visto, en lo oído solo lo oído, en lo pensado solo lo pensado y en lo conocido solo lo conocido habrán comprendido el Dharma. Cuando logres esto, ya tú no estarás con esas cosas; cuando ya no estés con esas cosas entonces tú no estarás en ellas; y cuando ya no estés en ellas, entonces tú no estarás ni en este mundo ni en el otro, ni entre este y otro. Este es el fin del sufrimiento.”

 

 

COMENTARIO: Para esto, mi querido amigo, solo olvídate de tus fabricaciones mentales y vive este momento. Como una vez leí una frase en un libro: “Ser bueno es lo que importa, lo demás pasa”. Ser bueno es tener una mente buena. Esa es la Mente Búdica. La única que te permite ir más allá de lo visto, lo oído, lo pensado y lo conocido…sin perder el tiempo.

Texto 441 – A QUE SE SEMEJA ESCUCHAR EL DHARMA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Así como uno levantaría  algo que se le ha caído o como si descubriera algo que está oculto o indicaría el camino a alguien que lo ha perdido o sostendría una lámpara de aceite en la oscuridad, pensando: “Lo que tienen ojos verán”; de esta manera el Señor Buda ha explicado la doctrina de múltiples maneras.”

COMENTARIO: La importancia del asombro, la maravilla que proporciona el alivio que surge de la liberación de los apegos, y la mente que se abre a la sabiduría que la penetra como luz del día…permiten degustar el Dharma del Buda. Escuchar el Dharma necesita de disposición, anhelo y fe.  Solo entonces puedes decir que estás preparado para maravillarte. Así como un hombre lee o escucha con fervor el Corán, la Biblia o el Talmud…así el corazón del budista se emociona cuando ve aparecer el Dharma fluyendo hacia el cómo novio que ve llegar a su amada el día de su boda. Si no sientes esta emoción, sabrás que respiras, pero no vives.

Cuando el monje está dispuesto dice:

Señor, que el bhagavant (Buda) me ensene la doctrina, que el bien encaminado me enseñe la doctrina que ha de ser para mi bien y para mi felicidad por largo tiempo.”

Texto 440 – ESTA ES LA MENTE NECESARIA PARA RECIBIR EL DHARMA

 

 

 

 

 

 

 

 

Necesitas una mente preparada, dócil, libre de obstáculos, feliz y serena para recibir el Dharma.” Buda

 

 

COMENTARIO:

 

Estas características aparentemente parecen sencillas no lo son tanto.

 

Una Mente Preparada es aquella que ha vivido experiencias karmicas profundas en plena conciencia. El hacerlo abre tu mente al contacto íntimo con la enseñanza del Buda. Es una mente madura que conoce mucho sobre las leyes de la vida. La edad no es un requisito para lograrla; es más importante un profundo cuestionamiento de todos los acontecimientos que han labrado tu vida.

 

Una Mente Dócil es aquella que se ha librado de la rabia, el orgullo, las explosiones de descontento e insatisfacción, los prejuicios y las evaluaciones previas de los hechos. Una mente dócil se abre al Dharma como la tierra seca a las lluvias…sin resistencia. Esta mente se libera conscientemente de muchas ataduras psicológicas para permitirle al Dharma hacer su trabajo. Es como el que coloca abono en sus tierras para mejorar los cultivos. Esta es una mente libre de resistencia.

 

Libre de Obstáculos  significa estar libre de ataduras. Ataduras mentales y físicas. Es una mente que se ha liberado de todo apego y de la ignorancia terrenal propia del hombre apegado a las cosas y circunstancias que le rodean. Solo así se puede escuchar y degustar el Dharma. Los obstáculos no nos permiten acelerar nuestro aprendizaje.

 

Una Mente Feliz es una mente abierta a energías y enseñanzas positivas. La tristeza – su opuesto – te sumerge en grandes estados de depresión. Solo una mente abierta, dispuesta, joven, sin ataduras puede sonreír en este mundo de sufrimiento e ignorancia. La felicidad no solo abre puertas, sino que permite mantenerlas abiertas. Estar feliz es estar dispuesto.

 

La Mente Serena se logra a través de la meditación. Muchas horas de silencio interior, revisión personal y vida estable  (libre de inmoralidad, odios, ocio y mentiras) conducen a esta serenidad. Sin esta serenidad, el Dharma no podría recorrer tu cuerpo y mente pues la condición de una mente agitada despedaza y divide. La intranquilidad obstruye el flujo del Dharma; es como la sangre tratando de pasar por arterias tapadas. Libérate del sucio y escucha.