Texto 501 – MONDO ZEN

 

Taisen Deshimaru durante un mondo.
Taisen Deshimaru durante un mondo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Doko, un filósofo budista y un estudiante del Vijnaptimatra (Idealismo Absoluto), se presento frente a un maestro Zen y le preguntó:

-¿Con cual marco mental debe uno disciplinarse en la verdad?

El maestro Zen contestó:

-No hay una mente para ser enmarcada, ni hay ninguna verdad en la cual disciplinarse.

Este contestó:

Si no hay mente a ser enmarcada ni verdad en la cual disciplinarse, ¿para qué se reúne usted a diario con sus discípulos estudiantes del Zen que están disciplinándose en la verdad?

El maestro Zen contestó:

-No dispongo ni de una pulgada de espacio, así que… ¿dónde podría llevar a cabo una reunión con mis discípulos? No tengo lengua, así que ¿cómo podría yo sugerirles a otros que vengan a mí?

Exclamó entonces el filósofo:

-¿Cómo puede usted decir una mentira semejante delante de mi cara?

El maestro Zen objetó:

-Si ni siquiera tengo lengua para aconsejar a otros, ¿cómo puedo yo decirle a usted una mentira?

Contestó entonces el filósofo Doko:

-No puedo entender sus enseñanzas.

El maestro Zen concluyó el dialogo así:

-Tampoco yo puedo entenderme a mi mismo.

 

 

NOTA: Un mondo Zen es un dialogo entre maestro y discípulo. Entre preguntas y respuestas, el maestro busca despertar al discípulo. Este mondo es un extraordinario ejemplo de lo engañosas e irrelevantes que pueden ser las palabras para mentes aun no maduras. Por eso el maestro Zen busca la manera de llevarte más allá de tu manera de pensar confundida y limitada. Eso es Zen en movimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto 500 – INTENCIONADA AMBIGUEDAD

Era un verdadero maestro, al que a menudo sus discípulos planteaban cuestiones existenciales. Entonces, invariablemente respondía: ¡Quien sabe!

Muchos empezaban a hartarse; otros dudaban de la inteligencia del maestro: algunos aseguraban que era un ignorante que fingía ser instructor espiritual. Un grupo de discípulos estaban chismeando y criticando al maestro, cuando pasó por allí otro guía espiritual y, al verlos alterados, les preguntó que les sucedía. Se lo contaron y el preceptor, tras escucharles atentamente, dijo:

-¡Que fácil es censurar como lo estáis haciendo, sin juicio claro ni sabio discernimiento! Deberíais avergonzaros, sois unos ignorantes.

Los discípulos se quedaron estupefactos, sin poder siquiera reaccionar. El guía añadió:

-Cuando vuestro maestro os dice <quien sabe> puede entenderse como >yo no se>, o <nadie lo sabe>. O <unos los saben y otros no lo saben>, o <vosotros no lo sabéis>, o <no es posible saberlo>, o <no viene al caso si se sabe o no se sabe>, o <es irrelevante saberlo>, o <solo los iluminados lo saben>… con esa intencionada ambigüedad lo que pretende vuestro mentor es que utilicéis el “recto entendimiento”. Lo hace para favoreceros y que maduréis y, en cambio, vosotros solo utilizáis vuestra impúdica lengua como un cuchillo para criticarle.

 

COMENTARIO: “La verdad toma la forma del momento.” Sensei Paul Quintero.

 

 

understanding

Texto 499 – TRES CUCHARADAS BUDISTAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando asistes a una sesshin, la recitación de  sutras acompaña la jornada de zazen. A la hora de comer se recita el SHOKUJI NO OKYO, el Sutra de la Comida. Para su recitación se emplean dos tablillas pequeñas llamadas claquetas que sirven para indicar el comienzo y final de cada frase. Este Sutra (conocido también como el Busho Kapila) dice en una de sus partes:

 

“A ustedes, todos los muertos y todas las existencias animales (pretas)
Ahora les ofrezco este alimento
Que se expanda en todo el universo
Espero comer con ustedes.

Para el Buda, para el Dharma y para la Sangha
Para el mundo y la humanidad entera
Para los inocentes y aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos
Para todas las existencias del universo, que este alimento sea ofrecido y comido.
La primera cucharada es para cortar el mal
La segunda es para practicar el bien
La tercera para ayudar a todos los seres
Juntos seguiremos la Vía de Buda.”

 

Es importante recordar las tres cucharadas aquí nombradas. La comida en el Zen es preparada por el Tenso y sus ayudantes. Cocinar es un ejercicio de concentración y observación. No se debe hablar sobre trivialidades mientras se cocina. Las palabras y gestos deben ser respetuosos. Las tres primeras cucharadas, al comer la sopa de arroz en la mañana, son todo un ritual espiritual.

 

La primera cucharada que se toma es para cortar el mal. La comida pura nos ayuda a hacernos mas disciplinados y aleja el desorden y desequilibrio de nuestras mentes.

 

La segunda cucharada es para practicar el bien. Tomando la energía sutil del alimento, todos la usamos para hacer el bien, para servir a otros. Nuestro camino es un camino noble.

 

La tercera cucharada es para ayudar a todos los seres. Si tomas un alimento puro y mejoras tu calidad de vida interior, por añadidura tu armonía se expande e influencia a todos los demás seres. Ese es el fenómeno de la inter-dependencia. Esta tercera cucharada puede ayudar a armonizar tu entorno, tu ciudad y tu sociedad.

 

Ojala todos en todas nuestras comidas recordáramos estas tres acciones al tomar nuestras tres primeras cucharadas de alimento. El Zen esta en cualquier comedor, en cualquier restaurante y en cualquier picnic.

 

Gassho, Sensei Paul Quintero.

Texto 498 – CUERPO Y MENTE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay dos formas de estudiar la Vía: por medio del espíritu o por medio del cuerpo (zazen, samu, kinhin).

Estudiar con el espíritu supone estudiar la Vía del Buda con el pensamiento, el corazón espiritual y la conciencia universal (no la personal, egoísta). Una vez que hayáis suscitado en vosotros el espíritu del Despertar y que estéis en concordancia con todas las cosas, encontrad refugio en la ilustre Vía de los Budas y de los patriarcas y aplicad vuestro espíritu al estudio y a la práctica de los actos cotidianos.

Practicar la Vía supone en ocasiones dejar al margen el espíritu y en otras aferrarse a él. Puede estudiarse La Vía recurriendo al pensamiento y también sin recurrir a él.

Cualquier forma de estudiar la Vía te llevará a “abandonar el castillo” para “adentrarte en la montaña”. Se sale de una forma mental/espiritual para penetrar en otra.

El Zen es una Vía que incluye el aprendizaje mental y físico. Cada quien usa ambas. Cuando necesites más el aprendizaje por medio del espíritu, úsalo. Y usa tu cuerpo para fijar (a través de la meditación) en lo más profundo de tu psiquis la enseñanza del Buda.

 

 

Gassho y buen día para todos, Sensei Paul Quintero.

 

 

Texto 497 – AMOR ZEN

Abraza el presente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mucha gente centra toda su atención en su primer amor. Pasan los anos y hablan de su primer amor. Su vida transcurre y nada en su mente los separa del primer amor. Pero el único amor verdadero e importante es el amor de este instante. Entonces el verdadero amor, sobre el cual centrarnos y enamorarnos, es el último amor. Ese es el amor de hoy. Disfruta tu último amor, el primero ya no existe. Ningún recuerdo es superado por el estar presente en este instante. Quienes viven de recuerdos, solo recogen las hojas muertas de un árbol caído.

 

Disfruta tu último amor. It’s the only one you have! – Es el único que existe!

 

 

 

 

Texto 496 – LENTEJAS EN LIBERTAD

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diógenes, el filósofo, estaba comiendo pan y lentejas. Fue visto por el filosofo Aristippus que vivía cómodamente pues vivía alababa constantemente al rey.

Aristippus dijo: “Aprende a ser sumiso ante el rey y no vivirás solamente de lentejas.”

Diogenes contestó: “Aprende a vivir de lentejas y no tendrás que alabar sumisamente al rey”.

 

(La canción del Pajaro).

 

 

 

COMENTARIO: Hay quienes son esclavos mentales y físicos pues se asocian con otras personas poderosas que roban su individualidad. La sumisión, inclusive a tu credo, (como en muchas religiones) podría hacerte mas mal que bien. Ser de mente aguda para descubrir tus fallas personales, ahondar en las presiones sociales que te pueden controlar  te ayudara a descubrir con sabiduría tu posible sumisión a muchos reyes representados por el licor, las drogas, la débil mentalidad y la falta de criterios. Entonces podrás vivir tranquilamente con lentejas. La gente Zen come lentejas y no se somete a nada.

 

Por esa razón Miyamoto Musashi decía: “Respeta a los dioses y al Buda sin contar con su ayuda”.

Texto 495 – SER FELIZ

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras vayas hacia adentro durante zazen, sonríe.

 

El Zen  es una práctica cómoda. Se necesita constancia, eso sí. Al principio puedes sentir molestias, pero esas molestias te llevarán al estado de sosiego y comodidad mental que necesitas. Quienes se quedan en el mundo de las molestias – sin buscar un camino para salir de esa incomodidad- viven agitados toda su vida. Nunca experimentaran quietud. Para lograr esa paz se necesita valor. El Zen es un método para ser feliz. ¡Bienvenido!

 

 

Texto 494 – CUANDO CREES QUE HAS SIDO “ELEGIDO” POR DIOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas como ellas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso. Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.

 

Esta forma de arrogancia también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.

 

Todos somos iguales ante los “ojos” de Dios. En realidad no existe tal Dios como lo que está pintado en las imágenes de la mayoría de las religiones estructuradas. Solo hay Existencia, el poder de la Vida, en sus multidimensionales e infinitas manifestaciones. Para La Existencia nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo existencial.

 

En el Zen, la dualidad cielo/infierno, elegido/no-elegido, superior/inferior son solo sumas de ignorancia que habitan en la mente humana. Esos cúmulos habitan en la mente como poderíos del desorden, satisfacción egoísta o insatisfacción (pues si no estas en el lado de los buenos, te vienes abajo).

 

Texto 493 – DEPENDER DE AMULETOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) produce cambios en nuestra vibración personal y ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces “para bien”, otras “para mal”.

 

Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen. Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes.

 

Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla. De esta forma co-crean su propio infortunio pues vivimos en un Universo Mental.

 

Todo lo que creemos se hace realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente. Pero para ello primero hay que conocerse a si mismo. Solo así podrás amarte a ti mismo, que es el primer requisito para poder amar a otro.

 

En el Budismo se dice: “Ni un hueso de Buda puede ayudarte a alcanzar el despertar”.  Despertar es – en este caso – salir del círculo vicioso de amuletos y de su supuesto poder. La Mente es mucho más realista y productiva sin ellos. En la práctica de la brujería, estos amuletos te atrapan y dependes de ellos y del brujo que los prepara; esto es esclavitud mental, física y emocional. EL Zen es lo opuesto a esto.

 

Texto 492 – CREER QUE VAMOS HACIA DIOS

 

 

 

 

 

 

 

No vamos hacia Dios, ya estamos en Dios! Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar. En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.

Tal vez el “error” provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios “está en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el “cielo” somos uno, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual. Conócete a ti mismo -profundamente- y despertarás de toda ilusión y engaño implantado por agentes exteriores a ti.

La frase Zen “En mi olla cocino el universo entero”, es sinónimo de lo integrados que estamos con Dios. “We are God” (Somos Dios) puede parecer vanidoso, pero si eliminas todos los residuos de ignorancia de tu mente apocada,  lo podrás vivir.