Texto 582 – LAS RUEDAS DE UN TEMPLO

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“El Maestro Dogen (1200-1253) decía que hay dos ruedas para poder mantener un templo Zen. La Rueda del Dharma y la Rueda Financiera. Él decía que si la rueda del Dharma era fuerte, la rueda Financiera se vería cubierta sin problemas. Pero si la rueda del Dharma era débil, la rueda Financiera también seria débil. Esto indica que nuestra habilidad para comprender y compartir las enseñanzas del Buda debe mejorar. Esto nos permitirá a todos avanzar.” (Dharma Bum Jeff  –       Director/fundador de The Dharma Bums en San Diego, California)

 

 

COMENTARIO:

Con asombro, dudas, incertidumbre veo como los practicantes del Zen (incluyéndome a mí mismo) no somos a veces lo suficientemente generosos para ayudar a nuestros propios centros a crecer y fortalecerse. El Dharma del Buda ofrece una oportunidad maravillosa para liberar nuestra mente y corazón de tanta carga psicológica que proviene del mundo fenomenal que nos rodea. Hace años he estado contribuyendo humildemente con mis caligrafías y arte Zen a decorar varios espacios Zen en nuestro país. La incorporación de los talleres de caligrafía a mi vida de monje Zen también busca que todos nos fortalezcamos en el conocimiento de este arte/escritura que es la base psicológica de la cultura asiática. Si no he podido hacer más, que la sangha me disculpe. Pero, noto mucho silencio, poca actividad por parte de algunos practicantes. Si estas en un dojo, se parte de ese dojo. Colabora con lo que tengas a mano: papel, productos de limpieza, incienso, fósforos, velas, galletas, arroz, libros, etcétera. Con una mini-cuota de dinero que uno aporta, realmente no da nada para la difusión del Dharma. Solo da para cubrir los gastos básicos de un centro o espacio Zen. Así no hacemos mucho para la difusión del Dharma. Creo que somos demasiado pasivos. Ningún instructor que tuviese que alquilar un centro para el Zen podría hacerlo con nuestras pequeñísimas colaboraciones. Pensemos un poco en eso.

Paul Quintero / Sensei del grupo Zen de San Felipe, Yaracuy.

Texto 581 – TAI CHI / ZEN

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“El Tai Chi es el baile entre dos compañeros dispuestos  y que de mutuo acuerdo bailan el baile de dar y recibir los regalos del uno para el otro. Una serie de movimientos circulares de las manos abrazan el espacio vacío alrededor de cada uno de ellos. Así como el vacío que existe en el hueco de una taza es lo que define su función, de la misma manera el “espacio vacío” que existe entre ambas personas durante el baile de las manos que empujan el chi durante los esquemas es la esencia de la relación, la sabiduría del espacio vacío entre ambos compañeros.”  (El Tao de Dar y Recibir – Chungliang Al Huang y Jerry Linch)

 

En el Zen ese mismo espacio existe entre nosotros y los demás. Durante zazen inconscientemente, naturalmente y automáticamente uno “armoniza” el espacio entre uno mismo y los demás. No es que uno le agrega algo a ese vacío, no. Es simplemente armonizamos el vacío para poder expresar nuestra compasión para con los demás, y así bailar con ellos para ayudarles a despertar. Armonizar es hacer que este espacio vacío (ku) se convierta en un espacio útil para poder crear las condiciones que permitan crear lazos de unión y de ayuda desinteresada entre nosotros y los demás. Esto no se puede hacer conscientemente pues no sabríamos cómo hacerlo. Pero, al sentarnos y entregarnos a una práctica de zazen silenciosa y sin espíritu de provecho, lo logramos sin pensar en ello. Gracias a nuestro zazen bailamos con la humanidad entera. Así exactamente lo hizo el Buda y el baile aún continúa. Más de dos mil quinientos años así lo certifican. Mientras tú y millones de personas Zen practiquen su zazen, el baile de la compasión continuará eternamente. Gassho, Paul.

 

 

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Texto 580 – NADA, NADA, NADA…PARA TI NO TENGO NADA!

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Cuando entras al Zen, se te enseña sobre Las Cuatro Nobles Verdades, sobre Los Ocho Senderos Justos, sobre los Kai (votos del Bodhisattva y del monje) y muchas otras cosas. Todo es muy importante en el mundo intelectual, de la comprensión y  la adquisición y asimilación  de conocimientos. Pero Deshimaru dice que al entrar al dojo todo esto desaparece. El dojo es otro mundo. La verdadera libertad (Sho Jo) consiste en la liberación del espíritu. El espíritu no puede apegarse a nada.

 

 “Cuando entramos en el dojo entramos en el ataúd. Este es el mundo de la paz interna, el mundo del despertar (satori). Esta es la razón por la cual durante zazen no hay Cuatro Nobles Verdades ni Ocho Senderos Justos.”

 

El Hannya Shingyo dice que en KU no hay Ku Shu Metsu Do, no hay cuatro Nobles Verdades.

Ni tampoco Ze Ko Ku Chu Mu Shiki Mu Ju So Gyo Shiki, los seis objetos de los sentidos.

Ni tampoco Mu Gen Ni Bi Ze Shin I, los cinco órganos de los sentidos y la conciencia.

Ni tampoco Mu Shiki Sho Ko Mi Soku Ho, las seis conciencias.

Ni tampoco Mu Gen Kai Nai Shi Mu I Shiki Kai, el mundo de la percepción.

Ni tampoco Mu Mu Myo Yaku Mu Mu Myo Jin, la ignorancia y la extinción de la ignorancia.

Ni tampoco Nai Shi Mu Ro Shi Yaku Mu Ro Shi Jin, la vejez y la muerte, y la extinción de la vejez y la muerte.

Ni tampoco Mu Ku Shu Metsu Do, las Cuatro Nobles Verdades.

Ni tampoco Mu Chi Yaku Mu Toku, sabiduría y obtención.

Ni tampoco  I Mu Shu Toku Ko, solamente hay Mushotoku.

 

Durante zazen nos sumergimos en el mundo de Ku. El espíritu cambia y nada se necesita. El espíritu alcanza la verdadera libertad liberándose de todo. Naturalmente, inconscientemente y automáticamente gracias al zazen pasas a esa dimensión. No lo pienses mucho. Solo es importante que lo sepas. Pensándolo no darás ni un paso más hacia adelante. Al contrario, te podrías apegar a lo escrito y aprendido y podrías extraviarte. Por eso cuando Dogen pensaba que había aprendido todo sobre el Zen, su maestro le insistió en  que quemara todos sus libros.

Texto 579 – LOS MUNDOS DE SHIKI Y DE KU

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Taisen Deshimaru dice: “En el dojo, el estado del espíritu cambia completamente, ya que nos encontramos en un mundo esencial, profundamente interior. El dojo es un lugar sagrado, KU. Al salir del dojo, volvemos a sumergirnos SHIKI, el mundo de los fenómenos. Fuera del dojo todo cambia rápidamente. Es posible cambiar radicalmente de actitud pues los fenómenos te atrapan.”

 

“Muchos fenómenos aparecen cuando vais al trabajo o cuando volvéis a vuestras casas, y quisierais escaparos de estos fenómenos. El espíritu lo desea pero el cuerpo no le sigue. La armonía perfecta no participa del mundo fenomenal.Este es el dominio de KU, y no el de SHIKI. En SHIKI todo el mundo desea sentirse rodeado por su cosmos. En KU el Cosmos es Uno, sin disparidad de conciencia, sin diferenciación alguna.”

 

COMENTARIO:

¿Qué nos dice todo esto? – Estos nos habla de dos mundos, de dos realidades, de dos dimensiones de vida. El mundo fenomenal esta siempre activo fuera del dojo: hambre, deseos, licor, excitación de los sentidos. El hombre común (shomon) conoce perfectamente este mundo. Vive dentro de ese constante ir y venir y prácticamente nunca descansa de tal interacción con los fenómenos. En cualquier momento tu posible paz se rompe pues los fenómenos están cambiando constantemente y no deseas que estos se alejen de ti pues estas encantado con ellos.

Al entrar a un dojo Zen, se entra en el mundo del silencio, del no-miedo, de la paz.  En el dojo prevalece Ku: el vacío. A través de zazen entras en la dimensión de lo opuesto al mundo fenomenal. Aquí no hay nada: nada que buscar, nada que atrapar. Solo hay silencio. Se desarrolla el espíritu  mushotoku: nada que buscar.  Por eso se entra en un espacio sagrado, imperturbable.  Mientras que fuera del dojo deseas asociarte a los fenómenos, dentro de él ya su significado pierde fuerza y eres uno con todo. Ya no deseas nada.

El equilibrio entre Shiki y Ku es la meta de todo practicante de Zen. Un día a la izquierda, otro día a la derecha. Se debe buscar la armonía entre estos dos mundos. Cualquier lado que se tome aisladamente solo puede conducir a la locura.

Entrar al dojo, encontrarse con Ku. Salir del dojo, encontrarse con Shiki. Volver a entrar al dojo.

Texto 577 – TU CRITERIO

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“Debes ir más allá de las opiniones y las creencias. Puedes decididamente rechazar cualquier cosa que habiendo aceptado, practicado y perfeccionado te conduzca a mayor aversión,  mayor deseo y mayor desilusión. Ninguna de estas tres cosas es beneficiosa y deben ser evitadas.

Por el contrario, puedes aceptar cualquier cosa que habiendo aceptado y practicado te lleve al amor incondicional, alegría y sabiduría. Estas cosas te permiten el espacio y el tiempo para desarrollar una mente feliz y sosegada.

Este debe ser tu criterio sobre lo que debe ser  o no la verdad; sobre lo que debe ser y no debe ser la practica espiritual.”

Buda.

Texto 576 – KALAMA SUTRA

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No creas simplemente en lo que escuchas

Porque lo hayas escuchado por mucho tiempo.

 

No sigas a ciegas la tradición

Simplemente porque haya sido practicada así por muchas generaciones.

 

No seas pronto a escuchar rumores.

 

No confirmes nada

Simplemente porque coincida con lo que has leído.

 

No supongas nada de manera ligera y estúpida.

 

No saque conclusiones

Por lo que ves o escuchas.

 

Que las apariencias externas

 No te engañen.

 

No te apegues fuertemente a ninguna idea

Simplemente porque te sientas cómodo con ella.

 

No aceptes como un hecho

Ninguna cosa que te parezca lógica.

 

Que no te convenza nada que vaya en contra del respeto y  la deferencia que sientes

Por  tus  maestros espirituales.

 

 

 

 

Texto 575 – LO RELATIVO EN EL ZEN

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En el Zen lo relativo es una constante. El maestro o instructor Zen te dice una cosa un día, y otro día te puede decir lo opuesto. Un día el satori es una cosa, y otro día te dicen o lees que es otra cosa. Lo bueno puede no ser bueno, y lo malo te puede llevar a lo bueno. Hay gente Zen que no parece tan Zen en sus acciones ni pensamientos. Hay gente común que pareciese más Zen que cualquier practicante de Zen. Un día la impermanencia parece lo más importante, otro día los votos del bodhisattva lo parecen más. Un día el Buda es un gran personaje, otro día te dicen que sus huesos no sirven para nada (esto lo digo por la frase budista: “Ni un hueso de Buda puede ayudarte a alcanzar el despertar”). Un día tu nombre Zen es importante, otro día te dicen que detrás de ese nombre hay un koan y por lo tanto lo que tú crees que significa realmente no lo es. Un día el Hannya Shingyo es muy importante, otro día te dicen que es solo un ejercicio respiratorio.

¿Por qué es esto así? – El Zen, como muchas veces habrás escuchado decir, o habrás leído, siempre busca llevarte más allá de tu pensamiento del día anterior. Debes actualizarte perennemente. Es por eso que el maestro – o instructor – usará su sabiduría para hacerte ver lo relativo de ayer con respecto a lo cierto de hoy. En muchos libros la práctica de zazen es solo un ejercicio, pero en la opinión de otros maestros la postura de zazen es igual a Buda. Si comprendes profundamente, te darás cuenta de que cada verdad es verdad en ese momento. Si mañana no es verdadera esa verdad es porque mañana no es igual a ayer. Tu mente, como lo expresa muy bien el Dharma, debe cambiar. Por eso Taisen Deshimaru decía: “Cada zazen es tu ultimo zazen”. ¿Significa esto que después de mi zazen de hoy voy a morir?  – No, pero durante tu zazen de hoy, tu mente muere. La mente ignorante debe morir. La mente clara toma su lugar. Mañana será igual. ¿Quién dice que esto es así? Pues el Dharma. Por eso un budista debe tener fe absoluta en la Ley. Solo a través de la práctica de zazen logrará alcanzar “prajna” (la sabiduría profunda). Si tu mente cambia, habrás alcanzado el satori. Por eso el Zen es relativo, pues tu mente también lo es. Es por eso que el maestro Zen te conduce entre verdades aparentes o relativas para que tú puedas encontrar tu propia verdad. Esta verdad, por supuesto, también será relativa. ¿Qué cosa, no?

 

Sensei Paul Quintero

Discípulo directo de Taisen Deshimaru Roshi (por lo menos hasta ayer), ha ha ha!

Entrada 574 – NO DESEO COMER ESTE PASTEL

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En un Sutra se cuenta la historia de un cierto brahmin (sabio, sacerdote) que se encolerizó contra el Buda y le criticó.

 

El Buda Shakyamuni le oyó pacientemente  sin responder y después le dijo:

“Ha terminado, brahmin?    “Sí”, respondió el brahmin.

 

“Ha recibido usted alguna vez a una visita anteriormente?”, preguntó el Buda.

–          “Si, desde luego”, respondió el brahmin.

–          “Le ha ofrecido usted té y pasteles?”

–          “Desde luego”.

–          “Y, ¿qué ha hecho usted cuando su visitante los ha rechazado?

–          “No me ha importado, respondió el brahmin. Si la visita no los quiso, yo mismo me los comí”.

 

El Buda replicó entonces:

-“Brahmin, usted me ha invitado hoy y con sus criticas me ha servido un pastel de críticas. Yo no las acepto. Le ruego pues que se las coma. Si yo aceptara responder a sus argumentos, ello significaría que yo quiero compartir el pastel con usted. Pero yo no quiero comer. Todo es para usted. Por favor recójalo y cómalo usted”.

 

(Tomado de “El Sutra de la Gran Sabiduria, comentarios de Taisen Deshimaru.”)

 

COMENTARIO: Este dialogo refleja una enseñanza muy profunda. Esta es la importancia de cultivar la paciencia. Rechaza cualquier pastel que no desees comer, es tu decisión. Gassho, Paul.

Entrada 573 – POR QUÉ ESCUELA “BUDAS DE AGUA”? Dialogo con Raúl Nicolás (Tanzen)

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Raúl: ¿Podrías darme más explicación de por qué asociaste Buda con agua?

Sensei Paul: Lo de Budas de Agua se debe a que la Escuela de Caligrafía China y Dibujo Zen que dirijo tiene un tercer nivel en el cual se dibujan budas con tinta china y con salpicaduras de acuarela. Por eso lo de BUDAS DE AGUA (por el medio utilizado: agua y tinta). Claro, también guarda relación profunda con un relato Zen que dice que no hay budas de hierro, ni de barro, ni de madera, por aquello de que un buda de hierro se oxida, un buda de barro se destruye con el agua y un buda de madera se quema. Por la misma razón, no hay budas de agua, pues se secarían. Un verdadero Buda solo puede ser un hombre. El agua no es lo importante.

Raúl: Claro porque no sabía si creer que habias disociado  a tal extremo toda la rigidez de la postura de Buda y vincularla a un elemento informe como lo es el agua en estado líquido! Y que a través de ello buscaras provocar un sentimiento de Buda se trouve par tout (Buda se encuentra en todas partes) o il est insaisissable (Buda no se puede atrapar). A modo de paradoja que te remitiera al agua que ya está en ti, o el Buda potencial que ya eres.

 

COMENTARIO: Como ven es un dialogo profundo entre dos discípulos Zen ordenados por el mismo maestro Taisen Deshimaru. Cada uno expreso su punto de vista. Ambos están claros. Buda puede sonar a muchas cosas, pero en definitiva el espíritu de Buda se expresa a través de las acciones de los propios budistas. Sin budistas, no hay Buda.