Texto 1088 – PRÁCTICAS DE LA VACUIDAD

Aroma de libertad.
Aroma de libertad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Encuentro, no encuentro, ¿qué responder a lo que se pide? ¿Acaso lo que se pide puede ser dado? La mejor respuesta es esa que no hemos pedido, la que no buscamos.

 

El encuentro, es práctica de la vacuidad, ser como la vasija cuya utilidad depende de su vacío. Un maestro enseña por su vacío, a la vez, el que recibe una enseñanza es aquel que vacía la taza, usualmente la llevamos repleta de creencias, conocimientos, juicios y pasiones. ¿Quién es maestro?

 

Un maestro puede estar a la vuelta de la esquina. Vivimos en una sociedad paranoica, cada uno sale del pequeño cuarto de su ego lleno de expectativas, las peores, espera encontrar al monstruo a vuelta de la esquina, sin percatarse que se ha convertido en uno.

 

En cambio podemos salir a la calle a encontrar maestros, no digo que los vayamos a buscar sino que tengamos la apertura al encuentro inesperado. Mantener la vasija vacía nos hace vehículo del encuentro con la enseñanza que proviene de la pareja, el amigo, un hijo o hija, del consumidor de drogas que pide propinas en la puerta de una panadería, de un adolescente en la calle del barrio o de un paciente aquejado por un profundo dolor físico o psíquico. En cada uno de ellos está presente la llama de la budeidad que no espera ser buscada, pero se aviva cuando vaciamos nuestras expectativas e ilusiones acerca de los otros.

 

Otra práctica de la vacuidad es el diálogo, el cual sólo ocurre si cada parte asume y presenta su cuenco vacío, aceptando que las respuestas no las tiene ninguno de antemano, que surgirán de una apuesta sin propósito ni promesa de éxito. Claro, es tal como en zazen y esto nos dice que podemos llevar a la vida cotidiana esa levedad de la llama entre el cielo y el zafú vacío.

 

La sabiduría, una de las seis paramitas, no es estar lleno de conocimientos.  Tener el cuenco repleto no hace sino ponernos rígidos para no derramar su contenido: atrapados en un ego que no quiere que se le escape nada. La sabiduría es la más profunda apertura a la comprensión de todo fenómeno en su interdependencia. Es la práctica de la vacuidad, el sabio se ofrece como vasija vacía, es instrumento para una comprensión que el otro deposita en él.

 

El ego es la fuente de la ilusión que nos hace creer en un conocimiento que se tiene y se acumula. Sabiduría es no tener nada que enseñar, es perfecta apertura a ser enseñado en cualquier instante, encuentro o experiencia. Si alguien recibe una enseñanza es porque primero la vertió en la vasija vacía del sabio.

 

 

Antonio Ro Sen Pignatiello

 

 

 

COMENTARIO: Solo los poros abiertos de la sabana húmeda expuesta al sol, permiten que esta se seque, se airee, se impregne del aroma de la libertad.

 

 

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Texto 1087 – DESNUDEZ ZEN

Después del baile nos desvestimos…
Después del baile nos quitamos esta ropa…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“If you are all wrapped up in yourself, you are overdressed.”

— Kaye Halverson, from The Wedded Unmother

(Si estás demasiado arropado de ti mismo, tienes demasiada ropa puesta).

 

 

Los budas verdaderos no se arropan con su ego. Los budas verdaderos se desnudan frente al universo .Las personas que se liberan de sus cualidades personales, se asocian libremente con las cualidades universales de armonía, cambio, creación y agrado. Esto es ser un buda. Quítate el exceso de ropa con tu olor. La liberación de la que habla el Buda es esta. Podríamos decir: “Para entrar a esta fiesta Zen, solo necesitas dejar tu ego afuera. El kesa (o rakusu) es el símbolo de “la desnudez del Zen”.

 

Mientras pretendan estar en el Zen con sus olores y ropaje característicos del hombre común, solo pierden su tiempo. La actividad del Zen es la no-actividad. Muchos de ustedes, los más jóvenes, deben prestar mucha atención a esto: los “trapos, certificados, membresías, identificaciones” del mundo ordinario, son un estorbo mental para la persona del Zen. Puede que creas que practicas el Zen pues vienes al dojo, pero solo cuando te quites el ropaje de lo no-Zen podrás comenzar a sentir la “desnudez del Zen”.

 

 

Sensei Paul Quintero

TEXTO 1086 – NUNCA PERTURBES A UN CULTIVADOR DE LA VÍA

 

Ni perturbaciones físicas ni mentales.
Ni perturbaciones físicas ni mentales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras estés cultivándote en la Vía no te enojes. Si la gente es buena o mala contigo, mantén siempre tus pensamientos de amor cariñoso, compasión y protección para ellos. No sientas odio hacia nadie; no te perturbes por lo que ellos hagan. Nada de esto será un problema si perfeccionas tu desarrollo dentro de la Vía. Si te enojaras, tendrías que saber que recibirás una retribución  karmica negativa por esas emociones. Un proverbio chino dice:

 

Puedes revolver las aguas de mil ríos,

Pero no perturbes la mente de un cultivador de la Vía.

 

Aunque haya muchísima agua en mil ríos, no importa si agitas sus aguas. Pero nunca agites la mente de un cultivador de la Vía. Molestar a un cultivador de la Vía y hacerlo enojar es una cosa muy seria, y la causa y efecto madurará en el futuro.

 

Maestro Hsuan Hua

 

 

COMENTARIO: Mucha gente, aun siendo un compañero en la Sangha (uno de los tres tesoros del Budismo) se dedica a molestar, a sembrar cizaña, a hacer malos y denigrantes comentarios de sus congéneres. Esto no esta bien. Esa agitación es del peor tipo: perturbas a un cultivador de la Vía. Eso es muy negativo dentro de una comunidad y recibirás un castigo karmico por ello. Inclusive hay gente que se deleita retando a sus compañeros de la Vía burlándose de su grado de conocimiento de tal o cual aspecto del Dharma. Mejor sería que agitar todas las aguas de todos los océanos. Espero que comprendan…

Sensei Paul Quintero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto 1085 – ¿SI TODO ES UNA ILUSIÓN PARA QUE SE INVIERTE TANTO TIEMPO EN CREARLA?

Vivamos la realidad plenamente.
Vivamos la realidad plenamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“La ilusión es la ilusión. Pero nuestra vida, bien vivida, es nuestra realidad. La ilusión hace alusión a una vida vivida sin rumbo y sin conciencia.”

Esto quiere decir que necesitamos “estar presentes” en cada acción que realicemos. Entonces la ilusión que es  ilusión para todos, deja de serlo para la persona “despierta”.

Cuando Buda dijo que el mundo es una ilusión quiso decir que el mundo es temporal, no que no es verdadero.

 

 

NOTA:Todos vivimos en el mismo planeta. Algunos tienen los ojos abiertos, otros los tienen cerrados. Nous vivons tous dans la même planète. Les yeux de certaines personnes sont ouverts, les yeux de certaines personnes sont fermés. We all live in the same planet. Some people´s eyes are open, some people´s eyes are closed.

Texto 1084 – LA SANGHA DEL BOSQUE DE BAMBÚ

Comunidad.
Comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace unos días leí estos votos de esta comunidad Zen y los comparto con ustedes.

 

* Puedan la gentileza, la compasión, el gozo y la serenidad penetrar en nuestra Sangha.

* Que nuestra práctica Zen del Budismo real nos ayude a realizar la igualdad y amistad entre todos los hombres.

* Que nuestro empeño ayude a hacer de este mundo un lugar mejor, para aportar gozo a la humanidad, para alcanzar la paz entre todos los hombres de cualquier raza, nacionalidad y pensamiento.

 

http://www.dojozenbudista.com/sangha/#sthash.2Wyyco8U.dpuf

 

 

COMENTARIO: Muy bello. Deberíamos imprimirlo y recitarlo a diario.

Texto 1083 – LA ASAMBLEA DEL BUDA

Sthaviras y Sravakas.
Sthaviras y Sravakas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Sutra Menor de la Tierra de la Felicidad estipula que la Asamblea a quien el Buda se dirige esta constituida por Ancianos y Aquellos que Escuchan los Sonidos. Un Sthavira es aquel que simbólicamente está de pie. Es un veterano, un anciano. Y estos mayores están clasificados en tres grupos: Los Mayores en Años, los Mayores por Bendiciones y Virtud y los Mayores con naturaleza de Dharma.

El Mayor en Años es exactamente eso: supera a los demás en años, y ha vivido de acuerdo a los preceptos durante mucho tiempo. El Mayor por bendiciones y virtud disfruta de la retribución karmica proveniente de los actos virtuosos que llevo a cabo en el pasado.  Los Mayores con Naturaleza/Dharma pueden ser jóvenes, pero comprenden perfectamente el Dharma de Buda y lo exponen con una gran elocuencia y sin ninguna dificultad con el propósito de enseñar y transformar a los seres vivos.

Un Sravaka es aquel que escucha los sonidos. Es aquel que escucha el sonido del Buda cuando este habla  iluminándose en la Vía. Los discípulos de Buda no solo son Mayores, sino que están pendientes de escuchar el Dharma. Son Sravakas que estudian Las Cuatro Nobles Verdades (el sufrimiento, la acumulación del sufrimiento, la cesación del mismo y la Vía). Juntos, estos dos grupos, ayudan al Buda a exponer y establecer el Dharma sobre la Tierra.

 

Maestro Hsuan Hua

 

 

COMENTARIO: Resulta muy interesante conocer sobre los tipos de personas que constituyen la Sangha o Asamblea. A tu lado existen personas con características únicas que están preparados para exponer el Dharma de Buda. Como comunidad, debemos inspirar y apoyar a todos dentro de nuestra comunidad Zen pues cada uno es un “servidor para la humanidad” con sus propias características. Me acuerdo del relato del maestro Zen que perdonó a un discípulo que robaba pequeños objetos a sus compañeros monjes. Al saber que  gracias a que el maestro lo perdonó él permanecería con ellos en el templo, todos le informaron al maestro que se irían del lugar pues no lo querían entre ellos. El maestro les dijo que se podían ir todos, pues él lo dejaría en el templo para poder ensenarle la honestidad y buenos principios. Los demás, tras una rapidísima reflexión, entendieron el punto de vista del maestro y decidieron quedarse. En tu comunidad, no critiques a nadie. ¿Para qué eres un Sthavira y un Sravaka? ¿O es que solo has venido hasta acá a buscar una silla?

La frase Zen: “Ser un Buda viviente para 10.000 familias” hace alusión a tu servicio, y al de cada uno de tus compañeros. ¡Animos!

 

Texto 1082 – SOBRE LAS PROSTERNACIONES

Prosternarse.
Prosternarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prosternarse ante el Buda y recitar los sutras equivale a emplear los adornos del Buda para adornarnos a nosotros mismos. Cuando se prosternan las personas enfermas, estas deben hacerlo con una sinceridad especial. Al prosternarte, tú mueves a todos los Budas, Bodhisattvas, dioses y dragones – y a todos los espíritus protectores del Dharma para que puedas recuperarte de cualquier enfermedad que puedas tener.

Por cada mínima cuota de sinceridad que pongas en esta práctica recibirás ese poco como respuesta. Si diez partes tuyas son sinceras, recibirás una respuesta de diez partes. Si eres sincero en un cien por ciento, recibirás una respuesta de cien por ciento. El Dharma profundo, supremo y maravilloso es difícil de encontrar en esta vida. Dado que lo hemos encontrado ahora, debemos hacer lo mejor posible para ponerlo en práctica.

Al prosternarnos delante de los Budas en las diez direcciones, debemos sentir como ellos acarician nuestras coronillas. Al bendecirnos, nuestras obstrucciones karmicas se disuelven, nuestras raíces buenas crecen, y de manera imperceptible nos curamos de todas nuestras enfermedades. Es por esto que prosternarnos delante del Buda es extremadamente importante. A no ser que alguien este limitado para hacerlo, todos deben hacer estas prosternaciones en un dojo, un templo. Prosternarnos es una excelente actividad; es un buen ejercicio que te hace física y mentalmente saludable y mejora tu circulación. Si haces este ejercicio, serás curado de todas tus enfermedades.

Durante las sesiones de prosternaciones, muchas otras personas lo hacen con nosotros. No es solamente el pequeño grupo de personas con quienes te encuentres los que están prosternandose. Muchísimas personas más están protegiendo  el lugar del Despertar junto con ustedes. Deben todos ustedes prestar mucha atención a esto. El poder que proviene de las prosternaciones ante el Buda (cuando se hacen con sinceridad) es inconmensurable, infinito, inconcebible.

 

 

Maestro Hsuan Hua – Vajra Bodhi Sea

 

COMENTARIO: Los maestros de la transmisión dicen que al prosternarnos nuestro ego se debilita. Por eso, ¿quién podría permanecer enfermo? – Nadie. A mayor numero de prosternaciones, menor ego. Mayor salud.