Texto 1261 – ¿QUÉ ES EL HEDOR DE LA ILUMINACIÓN?

Algo huele mal.
Algo huele mal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El hedor de la Iluminación es algo que hiede porque tiene olor a humano. Olor a egoísmo. A mente estrecha. Más nada. La iluminación de uno, es la iluminación de todos. Si Dogen no se hubiese iluminado, liberándose de sus “perfumes humanos”, tú no estarías practicando zazen hoy. No le agregues “nada” al despertar, eso sería agregarle tu “hedor” a tu iluminación. ¡It’s up to you! ¡C’est ton affaire!

 
Sensei Paul Quintero

 

 

 

 

 

 

 

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Texto 1260– TODOS SOMOS PARTE DE UNA MISMA RECETA

Esto es para todos.
Esto es para todos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<Todos somos parte de una misma receta y de una misma comida. Muchas veces, en nuestra vida ordinaria mientras cocinamos, nos quejamos de que no tenemos suficiente de tal o cual ingrediente. Pero un cocinero Zen advierte que también es peligroso tener mucho de tal o cual ingrediente. (Vean la comida o la receta como su propia vida). De hecho, “tener demasiado” puede ser una de las mayores trampas de todas. Demasiado de una cosa buena, puede arruinar cualquier comida muy rápidamente.

 
El cocinero que esté muy fascinado por el ingrediente de “la espiritualidad” podría temer “ensuciar” sus manos. Este cocinero(a) nunca romperá un huevo y nunca cortará un vegetal. Si el cocinero está muy involucrado con “este” ingrediente, nuestra vida ordinaria diaria podría parecerle una ilusión, y podría parecerle que a la gente común no le importa nada. (Comparándola con él mismo y su visión particular manipulada por sus gustos.) Si un cocinero así existe, su comida nunca terminará de prepararse (por su refinamiento “espiritual” en demasía) o su comida será tan sutil y aérea que carecerá de substancia y de cuerpo. (Recuerden asociar esto con los gustos personales que “todos” tenemos y la manera a la cual estamos acostumbrados a “cocinar” nuestra vida.)

 
De la gente que se adhiere a la experiencia de la espiritualidad (por mencionar una entre tantísimas) se dice que estas tienen “el hedor de la Iluminación”. Es necesario que estas personas “regresen” (bajen) al mundo ordinario y laboren en él. (Con la gente común, normal). >

 

 

Instructions for the cook. Bernie Glassman y Rick Fields.

 

 

 

COMENTARIO: Los paréntesis son míos pues ayudan a comprender el contexto de la traducción. Una cosa si les digo, cada uno de nosotros es responsable de cómo se cocina la vida en nuestro planeta. Nuestros gustos absurdos individuales no deben “arruinar” la comida universal, la vida de todos. Muchos creen, por ejemplo, (cosa que he mencionado en textos anteriores) que ser vegetarianos, carnívoros o naturalistas es “tener” la razón en cuanto a lo que debe comer el ser humano. Son solo criterios. Cada quien ha de aportar, sin prejuicios, para preparar la comida universal de la cual todas nuestras mentes, cuerpos y espíritus han de comer…juntos. Eso expresa tu compasión por los demás seres. Los que no tienen “nada” que comer, te lo agradecerán infinitamente. De hecho, te agradecen cada vez que te sientas en “zazen” pues alimentas su “esencia de vida”. Un budista debe tener una mente y una visión muy amplia de la vida que “todos” compartimos. Gassho, sensei Paul Quintero.

 

 

Nota: Cuando les toque hablar del Budismo con la gente, no olviden hacer referencia a este texto y al anterior. Es una sugerencia. Gassho.

 

Texto 1259 – EL RECHAZO

Un hombre rico.
Un hombre rico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<El rechazo puede tomar muchas formas. No debemos excluir a un rico – por ejemplo – porque creamos que es más enriquecedor o más espiritual trabajar / interactuar con un pobre. El estudiante de Zen que rechaza al hombre rico tiene el mismo problema del hombre rico que rechaza al discípulo Zen. Por ello, si puedes “trabajar mentalmente” lo que rechazas, puedes “trabajar mentalmente” al mismo tiempo contigo mismo, con esas partes de ti que tú has rechazado. Si puedo aprender a convivir, asociarme y laborar con una persona rica a quien inicialmente rechacé, por ejemplo, entonces podré comenzar a lidiar con la riqueza en vez de la pobreza dentro de mí.>

 

 

Instructions for the cook. Bernie Glassman y Rick Fields.

 

 

COMENTARIO: Las únicas restricciones que tenemos, surgen de nuestra mente. El que tenga oídos para oír, que oiga. Este texto es extraordinario. No dejen de asimilarlo. Será una bendición para sus vidas.
Nota: Podemos cambiar el término “ricos” por cualquier otro, por ejemplo: ignorantes, lujuriosos, engreídos, avaros, mentirosos, rencorosos, resentidos, etcétera etcétera.

 

Texto 1258 – EXPECTATIVA ZEN

¿Esperando algo?
¿Esperando algo?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<Muchas de las cosas que nos pasan no ocurren siempre como nosotros las deseábamos. No es que uno no deba desear que las cosas pasen como quisiéramos, o como esperamos que ocurran. Pero, no podemos “esperar” que se den tal cual. Por lo general debemos volver a echarle otra mirada a la situación. A lo mejor algo no paso como deseábamos porque no era el momento adecuado para ello. A lo mejor algo ocurrió porque no se habían reunido las personas ideales para que ello ocurriera, o quizás porque las circunstancias no eran las apropiadas. A lo mejor se necesitarán otros cinco, diez o cincuenta años, o hasta cien para que se dé. El mundo siempre se presenta de su propia manera.>

 

 

Instructions for the cook. Bernie Glassman y Rick Fields.

 

 

 

COMENTARIO: Buda caminó mucho, dio muchísimas vueltas y conoció mucha gente y circunstancias antes de lograr el despertar. Las cosas no salieron siempre como él las deseaba. Tuvo la paciencia, la voluntad y la serenidad para “esperar el momento y las circunstancias” apropiadas. ¿Lo comprendes? ¿Lo harás así tú? Espero verte asentir tu cabeza. El Zen conoce muy bien nuestras expectativas. Practicamos para conocer nuestra paciencia, nuestra perseverancia y nuestra “comprensión” del transcurrir de los hechos. Todos tenemos expectativas, pero no todos conocen el Zen. Aprovecha tu vivencia Zen para interpretar las señales del universo.

 

Texto 1258 – ¿A QUÉ VIENEN?

Me siento bien...
Me siento bien…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<Mucha gente me busca como maestro Zen porque sienten que algo les hace falta en sus vidas. Se puede decir que mucha gente viene al Zen porque están hambrientos.

 
Mucha gente se acerca al Zen para encontrar “sentido” a sus vidas pues han estado muy distantes de su crecimiento espiritual.
Otros han estado tanto tiempo en una búsqueda espiritual que han perdido su propia vida. Estas personas se acercan al Zen para “reajustar sus vidas”.

 
Otros se acercan por razones de “salud”. Consiguen alivio en la meditación, la respiración y la postura. La práctica regular de la meditación controla la tensión alta y mejora la circulación. Los pulmones funcionan mejor, así que pueden respirar más profundamente y con mayores fuerzas.

 
Otras personas se acercan al Zen para “mejorar” logrando mejores metas o “siendo” mejores personas.

 
Finalmente, hay gente que practica zazen por razones “espirituales” Estas personas desean alcanzar la iluminación (Satori) y poder ver la naturaleza verdadera de las cosas (Kensho). Poder ver esa naturaleza no se logra con los ojos sino con el cuerpo y la mente en unidad.

 
Todas estas razones son válidas. El Zen puede restablecer el balance en tu vida. Puede ser beneficioso para tu salud, y te puede ayudar a aclarar tus prioridades para hacer rendir más tu vida.

 
El Zen también puede mejorar tu salud psicológica. No es que te ayude a “resolver” tus problemas, pero te ayuda a poner las cosas en una real perspectiva.

 
La práctica puede ayudarnos de muchas maneras. Pude darnos paz interior, mejorar nuestra concentración. Y nos puede ayudar a abandonar todos nuestros prejuicios. Nos puede ayudar a trabajar con mayor eficiencia. Todos estos son efectos beneficiosos, pero siguen siendo “efectos secundarios”.

 
En el nivel más profundo, y el más básico, el Zen – o cualquier vía espiritual – es mucho más que una “lista de lo que podemos lograr” por medio de ellos. El Zen es la “unidad” consciente con la vida. Incluye todo. El Zen es vida – nuestra vida. Y me lleva a comprender que todas las cosas son simplemente expresiones de mí mismo. Y mi ser no es más que la expresión total de todas las cosas. Es una vida sin límites.>

 

 

Instructions to the cook / Bernie Glassman y Rick Fields

 

 

 

COMENTARIO: Esto que nos explican estos autores no es lo que aparenta ser. Es solo la zanahoria que persigue el burro que empuja la carreta .Solo cuando te puedas “sentar” a meditar, comprenderás. Y no será necesario recordar nada de esto. Esa es la “vida real”. Tu Mente-Buda despertará y no tendrás que preocuparte por nada.

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Texto 1257 – ¿QUÉ ES ESTAR ILUMINADO?

Iluminarse para iluminar a los demás.
Iluminarse para iluminar a los demás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Para estar iluminado debes dejar de “ser” humano? ¿Te convierte la iluminación en algo especial? – Pensar así es como confundir el sol con la luna. Un ser iluminado no es nada especial. Es su mente la que es especial. Comprende más, ve más, interpreta los cambios con sabiduría y no tiene nada de que quejarse pues no está apegado a nada. Esto no lo convierte en una persona fría y distante. Su iluminación lo hace “más humano, más genuino y más compasivo”. Solo un Buda se sentaría a practicar por quienes no pueden o por quienes permanecen ignorantes. Una vela puede encender cientos de velas.
Sensei Paul Quintero

 

 

 

 

 

Texto 1256 – NUESTRA PRÁCTICA – REALIZACIÓN

Si estás  sentado, lo sabes.
Si estás sentado, lo sabes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<No practicamos para alcanzar la iluminación, y así como no solo comemos y respiramos para estar vivos. Porque estamos vivos, respiramos. Porque estamos vivos, comemos. De la misma manera, porque estamos “iluminados”, practicamos zazen. Dogen dice que zazen es una manifestación de nuestra condición de iluminados. Practicamos y reconocemos todo lo que hacemos como una manifestación del estado de iluminación.>

 

Instructions to the cook / Bernie Glassman y Rick Fields

 

 

 

COMENTARIO: Hacer zazen no es difícil. Es una “extensión” de tu iluminación. Millones de acciones se pusieron en movimiento para que te sientes en zazen. Quienes se alejan del Zen –que son muchos- nunca vieron la práctica como una acción karmica. Solo practicaron sin conciencia. Un Buda sabe por qué se sienta. No siempre te lo podrá explicar, pero si lo sabe. Sus nalgas, su respiración y su mente apacible lo saben.