Texto 1972 – NI DIOS NI LOS ANGELES OLVIDAN

Lo magnanimo.
Lo magnanimo.

Ayer noche (octubre 24) me llamó un amigo y con gran tristeza me dijo que él se había olvidado de Dios y que esto le causaba una gran tristeza pues se había “apartado” de Él. Yo le dije: “Tranquilo, Dios nunca se ha olvidado de ti. Tu olvido no es nada para Dios pues Dios nunca olvida.” Se tranquilizó totalmente.

Hace unos días atrás (octubre 15), le escribí a una amiga muy especial para sugerirle que leyera el Libro de Tobías (Tobit) en la Biblia. Al leerlo me escribió: “Te agradezco mucho por invitarme a leer a Tobías para volver a conectarme con mis ángeles.” Yo le contesté: “Tranquila, no te preocupes, tus ángeles nunca se han olvidado de ti.” Lo comprendió al instante.

Lo magnánimo que vive en el universo siempre está conectado a ti. Si por un momento “sientes” que te desconectas, eso es una apreciación muy personal y no tiene nada que ver con la presencia de lo Supremo. Lo Supremo siempre está contigo. Siempre.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

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Texto 1971 – TU PAPEL, TU SUFRIMIENTO

Tomar una buena decisión.
Tomar una buena decisión.

Las personas que eligen (consciente o subconscientemente) ser enfermizas, sufrirán los embates propios de esta elección. Ellas llaman a las enfermedades a ser los protagonistas en sus vidas. Entonces sufrirán mucho pues deben cumplir con las exigencias que las enfermedades les demanden. Si, por el contrario, vives la vida en plena actitud de persona saludable, no solo encontrarás salud sino que esta salud será el guardián de tu vida…sin apegarte al molde mental de “ser una persona saludable”, por supuesto.

Las “elecciones” de los seres humanos determinarán su nivel de sufrimiento en esta vida. A menor exigencia que te impongas con el personaje que tu decidas representar, menos tensión sentirás. Es cuestión de estar consciente de lo que realmente quieres o deseas para ti. Claro, el primer paso es “darte cuenta” del papel (o papelón) que tú mismo has seleccionado como obra que deseas encarnar en tu vida. Si este no te gusta, entonces debes “cerrar esa puerta” pues – como habrás oportunamente evidenciado – no te conducirá a ninguna parte. Después de todo, todos podemos “cambiar el eje” sobre el cual gira nuestra vida. Eso fue lo que hizo el mismo Buda Shakyamuni al abandonar su vida de príncipe (que le alejaba de una realidad que necesitaba conocer y que le consumía su vida) que lo obligaba a vivir y sufrir las características propias de ese “personaje” que en gran medida fue seleccionado para él por sus padres. Debes estar muy atento a esto último, pues a veces uno termina desempeñando un papel y ateniéndose al sufrimiento al que este conlleva sin haberlo uno mismo –con conciencia propia – escogido. Lo importante es “darse cuenta” del poder de los papeles teatrales que uno está viviendo para poder hacer los ajustes necesarios y liberarse de tal o cual tipo de sufrimiento. “El mendigo escoge ser mendigo, y sufre las consecuencias de ser un mendigo” nos dice al respecto Buddhadasa Bhikkhu.

Andar por la vida libre de papeles inoportunos y limitantes es el mayor aporte que el Zen y el Budismo te pueden ofrecer como practicante del Dharma. Encarnar cualquier papel en esta vida es mantenerse esclavo de la energía que este “imprime” en tu cuerpo y mente. No se sabe de ningún patriarca  zen de antaño que hubiese predicado que él era “monje” para impresionar a los demás. Estos patriarcas solo vivían sus vidas como personas libres del apego  propio de las fabricaciones sociales (como la de “ser” monjes, por ejemplo).

Las personas “libres de papeles” se liberan del sufrimiento que estos desencadenan. La libertad de Budismo consiste en evitar enfrascarse en moldes que te sometan y en vivir la vida según como vayan surgiendo los acontecimientos llevando a cabo nuestras tareas sin el sufrimiento propio causado por la ignorancia que te llevó a ser servil. Servilismo es sufrimiento.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

P.D. Si leen el texto y “comprenden”, anótense un “satori” en su hoja de vida. Gassho.

Texto 1970 – CÓMO SIEMPRE DEBIÓ SER

El universo zen.
El universo zen.

Y después de tanto dar vueltas, un día te preguntas que es realmente el Zen. Debes saber que el universo nunca ha abandonado a ninguna de sus partes, y el Zen lo que puede haber hecho por ti es reforzar esta integración de tu mente a lo que la ha generado. El Zen es el regreso a la vida, es el camino que te ayuda a despertar de esa supuesta separación que – por andar “distraído”- supusiste que existía entre ti y el cosmos. Echart Tolle lo define muy bien al decir que en todo momento (y donde quiera que estés) debes hacerte uno con tu entorno inmediato. Ese es el primer gran paso.

El gran poeta japonés Ikkyu escribió:

Una luna única

Brillante y clara

En un cielo despejado;

Sin embargo aun tropezamos

En la obscuridad del mundo.

Este es el destino del cual el Zen y Buda desean liberarnos. Si te “haces presente”, la vida te recuperará y todo habrá sido “cómo siempre debió ser”. Dejarás de tropezar en la obscuridad. ¡Despierta!

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1969 – LA GENTE CREE

Satori accesible.
Satori accesible.

La gente cree que una experiencia zen es difícil de vivir. Pues bien, te indicaré una muy sencilla. Ve a tu lavabo, lávate bien la cara y sécala con una toalla limpia o una toalla nueva. ¿Desde hace cuánto no te compras una toalla nueva? ¿Cómo vas a experimentar nuevos satoris si no haces nada para alcanzarlos? Una vida zen te exige quererte a ti mismo. ¡Ojala comprendas!

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1968 – LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE

Respiro conmigo mismo.
Respiro conmigo mismo.

La respiración consciente “barre” la mente. Para ello debes hacerte muy íntimo con tu mente. La intimidad con tu mente se logra a través del silencio. ¿Conoces gente genuina y profundamente silenciosa? Es fácil saber si lo son: la gente genuinamente silenciosa está a gusto consigo misma. Cuando te sientas a meditar de manera responsable, tu espiración consciente va eliminando el polvo de tu mente ociosa. La única diferencia entre una mente clara y otra no tan clara, es las veces que la primera ha respirado conscientemente. Esta respiración consciente, como dice Thich  Nhat Hanh, te permite anclarte a la vida. ¡Bienvenido al Zen!

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1967 – NO HAY OTRA MANERA

1960 sisi

Cuando deseamos lograr algo en la vida,  debemos darnos cuenta de que esto solo puede lograrse de manera paulatina. Me refiero al algo importante para tu crecimiento personal o para tu alegría verdadera.  Para quitar una montaña de tu camino, debes comenzar – como dice Confucio – apartando piedras. Cuando vayas apartando piedras, el logro de tu meta se ira asegurando. Durante zazen lo único que tú haces es “apartar guijarros”. Dicho será de paso, esos guijarros los habías puesto tú en tu camino con antelación debido a tu desorden mental.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

¿Quitamos las tres?
¿Quitamos las tres?

Texto 1966 – YO NO PIENSO

No pensar con la mente ordinaria.
No pensar con la mente ordinaria.

“A mí no me importa lo que la gente piense, pues la gente no piensa.”

Anónimo

COMENTARIO: Una Mente zen diría: “A mí no me importa lo que la gente piense, pues yo no pienso.”  El Zen se desconecta de los pensamientos mundanos; esto es “no pensar”.  Lo mundano solo atrae y refuerza a lo mundano. No es que tú evades al mundo cuando te sientas en zazen. Cuando te sientas, “tú entras a otro mundo”. En ese otro mundo nada de lo que los demás piensen es importante. Es la dimensión de los budas.