Texto 1971 – TU PAPEL, TU SUFRIMIENTO

Tomar una buena decisión.

Tomar una buena decisión.

Las personas que eligen (consciente o subconscientemente) ser enfermizas, sufrirán los embates propios de esta elección. Ellas llaman a las enfermedades a ser los protagonistas en sus vidas. Entonces sufrirán mucho pues deben cumplir con las exigencias que las enfermedades les demanden. Si, por el contrario, vives la vida en plena actitud de persona saludable, no solo encontrarás salud sino que esta salud será el guardián de tu vida…sin apegarte al molde mental de “ser una persona saludable”, por supuesto.

Las “elecciones” de los seres humanos determinarán su nivel de sufrimiento en esta vida. A menor exigencia que te impongas con el personaje que tu decidas representar, menos tensión sentirás. Es cuestión de estar consciente de lo que realmente quieres o deseas para ti. Claro, el primer paso es “darte cuenta” del papel (o papelón) que tú mismo has seleccionado como obra que deseas encarnar en tu vida. Si este no te gusta, entonces debes “cerrar esa puerta” pues – como habrás oportunamente evidenciado – no te conducirá a ninguna parte. Después de todo, todos podemos “cambiar el eje” sobre el cual gira nuestra vida. Eso fue lo que hizo el mismo Buda Shakyamuni al abandonar su vida de príncipe (que le alejaba de una realidad que necesitaba conocer y que le consumía su vida) que lo obligaba a vivir y sufrir las características propias de ese “personaje” que en gran medida fue seleccionado para él por sus padres. Debes estar muy atento a esto último, pues a veces uno termina desempeñando un papel y ateniéndose al sufrimiento al que este conlleva sin haberlo uno mismo –con conciencia propia – escogido. Lo importante es “darse cuenta” del poder de los papeles teatrales que uno está viviendo para poder hacer los ajustes necesarios y liberarse de tal o cual tipo de sufrimiento. “El mendigo escoge ser mendigo, y sufre las consecuencias de ser un mendigo” nos dice al respecto Buddhadasa Bhikkhu.

Andar por la vida libre de papeles inoportunos y limitantes es el mayor aporte que el Zen y el Budismo te pueden ofrecer como practicante del Dharma. Encarnar cualquier papel en esta vida es mantenerse esclavo de la energía que este “imprime” en tu cuerpo y mente. No se sabe de ningún patriarca  zen de antaño que hubiese predicado que él era “monje” para impresionar a los demás. Estos patriarcas solo vivían sus vidas como personas libres del apego  propio de las fabricaciones sociales (como la de “ser” monjes, por ejemplo).

Las personas “libres de papeles” se liberan del sufrimiento que estos desencadenan. La libertad de Budismo consiste en evitar enfrascarse en moldes que te sometan y en vivir la vida según como vayan surgiendo los acontecimientos llevando a cabo nuestras tareas sin el sufrimiento propio causado por la ignorancia que te llevó a ser servil. Servilismo es sufrimiento.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

P.D. Si leen el texto y “comprenden”, anótense un “satori” en su hoja de vida. Gassho.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: