Texto 1987 – DUDA

1987

 

 

El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra.”
COMENTARIO: Tantas cosas ocurriendo frente a ti, y eres incapaz – la mayoría de las veces – de ver lo que recibes, lo que te llega, lo que encuentras. ¿Dónde está la celebrada mente clara?

 

 

 

 

 

Texto 1986 – LA VERDAD

fuego

 

 

El que dice la verdad no tiene que acordarse de nada.”

COMENTARIO: Cuando debes acordarte de lo que dijiste y justificar lo dicho, no estás diciendo la verdad. Un buen entrenamiento para tener una mente estable es decir la verdad. Al menos debemos intentarlo. Decir la verdad es “vivir en el presente”. De esta manera nuestras acciones se llevan a cabo y desaparecen íntegramente en este instante. Entonces, no tendremos que acordarnos de nada.

 

Texto 1985 – EL AMOR Y EL SILENCIO

Galactic Love

 

 

Eckhart Tolle nos dice que es de lo No Manifestado que fluye la energía (ki) que nos mantiene vivos. Agrega que el amor está presente en ti como ese “sentimiento-realización” de la unidad universal. Y mientras estés atrapado en tu forma/identidad no puede haber amor. Tu tarea no es buscar amor sino la de encontrar un portal a través del cual el amor pueda entrar a tu vida. Quizás zazen (la práctica meditativa del silencio) pueda ser  -en un momento dado – un portal para ello. Si silencias y aquietas tu cuerpo y tu mente, lo No Manifestado puede manifestarse en ti. Todo se logra a través del silencio. El silencio de la dimensión de los Budas: el desapego a las formas (físicas y mentales) y a su encanto.  Disfrutar la vida es posible si vences al mundo. Esto solo se logra si estás consciente de tu espacio/presente. El único camino a la felicidad, es el que pisas en este momento…en silencio.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1984 – ESPACIO Y SILENCIO

cosmos

 

 

El espacio y el silencio son dos aspectos de la misma cosa, de la misma “nada”. Son la manifestación externa del espacio interior y del silencio interior que es la quietud”: la infinita matriz de toda la existencia.   Muchos seres humanos están completamente desconectados de esta dimensión, no la conocen.  Para ellos no existe espacio interior, ni ninguna quietud. Están, por lo tanto, fuera de balance. En otras palabras, esas personas conocen al mundo, o creen que lo conocen, pero no conocen a Dios.  Se identifican exclusivamente con “su propia forma física y psicológica, careciendo de la consciencia de la esencia”. Y, como cada forma es altamente inestable (refiriéndose a lo transitorio de las cosas), viven llenos de miedo. Este “miedo” crea una errada percepción de sí mismos y de otros seres humanos, una “distorsión” en su manera de ver el mundo.

Si por algún evento cósmico nuestro mundo (planeta) desapareciera, lo No Manifestado permanecería sin alteración alguna. El Curso de Milagros expresa esta idea de manera conmovedora: “Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. Es aquí donde yace la paz de Dios.”

Si permanecen en una conexión consciente con lo No Manifestado (Dios), podrán valorar, amar y respetar profundamente todo lo manifestado y toda forma de vida que surge de ello como una expresión de la Vida Única más allá de la forma.  Sabrán que toda forma está destinada a disolverse de nuevo y que en definitiva nada de lo que vemos acá afuera tiene realmente tanta importancia. Deben poder “vencer al mundo” en las palabras de Jesús, o, como Buda también lo expuso, deben poder “cruzar a la otra orilla”.

Ekhart Tolle/ El Poder del ahora

El espacio vacío es la vida en todo su esplendor.”

Rawket Science

 

COMENTARIO: Cada vez que meditas, que entras en silencio, cruzas a la otra orilla y conoces más la vida tal como es. Practicar zazen, decía Deshimaru, es acceder a esa otra dimensión: la dimensión de una consciencia elevada que te permite ver la realidad dentro de la vida cotidiana irreal. Caminar la vida disfrutando cada instante no es lo mismo que caminar la vida pendiente de nuestros bienes y de nuestro apego. El Zen, como ya bien saben, es el camino que nos lleva de la servidumbre a la libertad. Esa “libertad” es tu relación sincera con lo No Manifestado. Si eres agradecido, respetarás la vida y todas sus manifestaciones. Esa es la verdadera compasión hacia ti mismo y hacia los demás. Cruzar a la otra orilla es un proceso de cambio mental, una victoria sobre el poder ilusorio del mundo material.

 

 

 

 

 

Texto 1983 – EL SATORI AQUÍ Y AHORA

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Mientras pongamos nuestra atención en lo “manifestado”, estaremos muy poco conscientes de lo que da origen a todo lo que vemos. Vivir en el mundo de las formas y no ver en ellas el vacío que las incluye, es solo ver los detalles físicos de la creación (que, como sabemos, están pasando, cambiando y regresando segundo a segundo al vacío que los genera e incluye en su totalidad). Ekhart Tolle (en su obra El Poder del ahora) nos dice al respecto cómo funciona esta relación forma-vacío no solo en  lo que vemos, sino dentro de nuestra propia mente:

“¿Qué pasaría si ustedes logran quitar su atención de los objetos que ven en el espacio y llegan a estar conscientes del espacio en sí mismo? La esencia de una habitación no son los objetos dentro de esa habitación; los cuadros, los muebles y todo lo que hay en ella “están” en la habitación, pero no son la habitación. El piso, las paredes y el techo definen los límites de la habitación, pero no son la habitación tampoco.  Entonces, ¿cuál es la esencia de la habitación? El espacio por supuesto, el espacio vacío.  Como el espacio es “nada”, podemos decir que “lo que no está allí” es más importante que lo que está allí. Entonces traten de estar conscientes del espacio que está en todo momento a su alrededor. No piensen en él. Siéntanlo, tal como es. Presten atención a esa “nada”.

Si logran hacerlo, un cambio de consciencia se dará dentro de ustedes. Esta es la razón. El equivalente a los objetos en el espacio tales como los muebles, paredes y todo lo demás (visible) son “sus objetos mentales”: pensamientos, emociones y los objetos de sus sentidos. Y, el equivalente interior del espacio es la “consciencia” que le permite a tus objetos mentales ser, tal como el espacio permite que todas las cosas sean. Así que si logran quitar su atención de las cosas – objetos en el espacio – podrán por consiguiente quitarle su atención a sus  objetos mentales. En otras palabras, nadie puede pensar y estar consciente del espacio – o del silencio, por esa razón. Al hacerse ustedes conscientes del “espacio vacío a su alrededor”, simultáneamente se hacen conscientes de la no mente, de la consciencia pura: de lo No Manifestado.  De esta manera la contemplación del vacío puede convertirse en un portal entre ustedes y lo No Manifestado, Dios.

Es necesario que nuestra mente, como él lo explica, se haga consciente del vacío para comprender la forma. En el Budismo  esto equivale a comprender: “el vacío es la forma”, pues es del vacío universal que surge la forma. Si estás consciente de ello, toda tu existencia se hace más lúcida. Siente y conoce  el vacío dentro de tu mente y llegarás a comprender lo transitorio de las fabricaciones de tu mente: el famoso mundo de las ilusiones. Sentir el vacío exterior y el vacío de tu mente es el Satori. Por eso, no tienes que ir a ninguna parte a buscar nada.

Eckhart Tolle / Paul Quintero

 

 

 

Texto 1982 – VER LA REALIDAD TAL COMO ES

1982

 

 

Cuando tropieces con un sinvergüenza, pregúntate al momento: “¿Es posible que no haya sinvergüenzas en el mundo?” No, no es posible. Entonces no pidas lo imposible. Este que ves es uno de aquellos sinvergüenzas que tiene que haber en el mundo. Ten a mano este mismo pensamiento para el malvado, el desleal y todo aquel que obre mal. Si recuerdas que es imposible que no haya esta clase de hombres, serás más benévolo con cada uno de ellos. Es útil también considerar qué virtud ha dado la naturaleza al hombre en relación con ese mal comportamiento. Pues dio como antídoto para el cruel la amabilidad, y para cada uno de ellos una cualidad diferente. Además, te es posible enseñar al que se ha extraviado, pues todo aquel que obra mal se aparta de lo fijado y se extravía. ¿En qué te ha hecho daño?  Encontrarás que ninguno de aquellos con los que te irritas ha hecho nada que vaya a provocar que tu inteligencia se haga peor, y es en esto en donde radica todo el mal y el daño que se te hace.

¿Te resulta malo o extraño que un ignorante haga lo propio de un ignorante? Mira bien, pues quizás seas tú el que necesite reproche por no esperar que aquel fuera a obrar mal en eso. Pues tú sí tenías los recursos de la razón suficientes para pensar que era posible que él fuera a obrar mal en eso, pero te olvidaste de ellos, y ahora te asombras de su mala acción.

Pero, por encima de todo, cuando censures a un desleal o a un desagradecido, vuelve tus pensamientos a ti mismo. Pues es evidente que el error es tuyo, bien por haber depositado tu confianza en un hombre que tenía una disposición así creyendo que te iba a dar pruebas de confianza, bien porque al hacer tú el favor no lo hiciste desinteresadamente, ni de tal modo que en el propio acto de hacerlo radicara todo el fruto de la acción.

Marco Aurelio / A sí mismo

 

COMENTARIO: La maldad es real. No puede uno voltear la cara para no ver esa realidad. Quien desea hacer daño, lo hace. Lo vemos en las noticias a diario. ¿Te resulta malo o extraño que un ignorante haga lo propio de un ignorante? Un budista ve la realidad tal como es. La ignorancia al servicio de la maldad es muy poderosa. Lo malo genera maldad. Busquemos la manera de difundir a todos la necesidad del sosiego mental. A través de tu practica (meditación) y tu estudio del Dharma ayuda a otros a salir de ese estado de ignorancia, odio e ira que mantiene al mundo en llamas. Un poco de práctica sincera de tu parte puede ayudar a la humanidad a abrir los ojos. Buda lo vio todo muy claramente, por eso dedico 40 años de su vida a enseñar a otros el camino del despertar. Ser budista responsable y comprometido con la paz mental es hoy es una urgencia debido a los eventos tan torcidos que estamos viviendo.

Texto 1981 – TRANSITANDO LO TRANSITORIO

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Todos nos movemos dentro de un universo que se mueve. Mientras pasamos por nuestra vida individual, la vida universal va pasando por su vida universal. Nada se detiene en el cosmos. La vida es una experiencia “en movimiento”. No debemos por lo tanto esperar nada de la vida (creyendo que lo podemos poseer o, peor aún, retener en el tiempo), sino aprender a “apreciar” todo lo que transcurre en ella. Cuando mueves tus piernas al manejar una bicicleta para llegar a algún lado, ya el planeta entero está moviéndose dentro de un vasto universo que no deja de moverse. Pero el desconocimiento del movimiento dentro del movimiento hace que muchísima gente detenga (por así decirlo) sus pensamientos y se entretenga con ellos enfermizamente. Eso es ir “en contra del movimiento universal”. ¿De dónde surge este defecto nuestro de desear archivar y repasar los pensamientos que ya han caído en desuso y que nos hacen vivir una vida miserable? – Surge de ese deseo de “poseer” que la mente ignorante desarrolla para “creerse alguien”, y con ello se separa (cree ella) de la vida universal. La ignorancia, queridos amigos, es solo “estancamiento deliberado” (aparente) que hunde a la humanidad en un estado de ceguera terrible. Cuando se te sugiere que “fluyas”, realmente no se refiere a moverte (pues ya te estás moviendo desde siempre en tu vida) sino a liberarte de la ignorancia. La ignorancia mental amarra y ancla al hombre común a un estado de vigilia expectante donde él se cree el personaje principal de la creación y espera que esta creación se amolde a sus pensamientos y deseos egoístas. Nada más ilusorio. Todos somos el movimiento universal; atrasarte en este movimiento (debido a tus pensamientos y acciones ignorantes) es “hacerte daño”.  Cuando de verdad te mueves con la vida apreciando todo en ella, te conviertes en un hombre universal. El Zen te enseña a soltar para que aprendas a disfrutar.  Moverse es en definitiva eso: soltar y disfrutar. Los astros gustan mucho de este “soltar y disfrutar” pues no piensan como los hombres…solo se mueven con mucha gracia…sin ningún ego.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

Texto 1980 – EL ZEN AQUI

Aquí en el mundo ordinario.
Aquí en el mundo ordinario.

El Zen surge de lo ordinario, se mantiene en lo ordinario y termina en lo ordinario. Cada vez que el Zen te lleva a alguna sensación extraordinaria, esta pasa de inmediato…y vuelves a lo ordinario. Luego ocurre otro despertar aún más extraordinario…y también ese pasa. Por eso debes regresar siempre al mundo ordinario: ese donde caminas, te acuestas, comes y bailas al son de la vida misma. Vivir con mente zen dentro del mundo ordinario es el Zen verdadero. Al Zen no se le espera ni se le busca. El Zen existe en tu Mente Clara y es desde esa mente que él observa  al universo hacer sus cambios. Estar consciente de los cambios es el verdadero Zen. Pero debes estar presente, debes estar allí donde estás en plena consciencia.

Allan Watts nos dice: No se puede atrapar al Zen haciendo nada, ni atraparlo al hacer algo. Pues ambos intentos son – en sus diferentes manifestaciones intentos por  moverte de donde estas ahora hacia otro lugar; y es solo estando completamente aquí que podemos entender el Zen. – ¿Y dónde es “aquí” para ti? Aquí es aquí. Aquí no es allí, ni allá, ni más allá.

El árbol de Navidad – para todos- brilla, pero realmente brillan solo sus luces. El árbol se mantiene en el mundo ordinario, sin agregados. El Zen lidia con el árbol de pino. Las luces son lo artificial que el hombre le añade. ¿Dónde estás tú en este instante? ¿Se te puede ver realmente? El Zen es el mundo ordinario. ¿Por qué te mueves de las ramas dónde estás? Más allá solo vas a tropezar y caer. El Zen no puede buscarse. El Zen no aparece de sorpresa.  Si no puedes vivir el Zen en tu vida ordinaria, ¿Dónde crees que podrás vivirlo? Los maestros zen dicen que el “despertar” es el camino directo al infierno. Si tu despertar depende de que vayas a otro lado, ese lado es – definitivamente-  el infierno. Ir más allá del mas allá, como dice el Sutra del Hannya Shingyo, quiere decir ir más allá de cualquier infierno/satori que se presente en tu mente. Todos los sutras tratan sobre la mente, no de caminar a buscar algo.¿Hasta cuándo vas a vivir en el mundo ilusorio?

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 1979 – ILUSIÓN PERVERSA

Una visión estrecha de la vida.
Una visión estrecha de la vida.

 

 

 

 

 

 

 

“La creencia de que tu propia visión de la realidad es la única verdadera es la más perversa de todas las ilusiones.”

Paul Watzlawick

COMENTARIO: Nuestra mente es a veces tan estrecha, respira tan poco y es tan limitada que solo conocemos nuestra realidad como la “verdadera”. Lo que los demás ven no nos importa. Esto solo tiene una explicación: un ego monumental. Los egos monumentales alimentan ilusiones gigantescas.  Es muy sencillo de entender.