Texto 2021 – LOS MEDICAMENTOS DEL BUDA

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El Buda eliminaba las enfermedades buscando el corazón de su causa y se apoyaba en su conocimiento para encontrar el remedio apropiado. Al estudiar la salud mental, la avaricia, la rabia y la ignorancia fueron consideradas los peores tres males psicológicos. El Buda enseñó que la avaricia podía ser curada a través de la contemplación de las impurezas (si no las ves, no podrás detectar el origen de tus males), la rabia (enojo) puede curarse a través de la práctica de la amabilidad, y la ignorancia a través del cultivo de la sabiduría. Estos son los medicamentos que el Buda animó a todos a usar con el fin de curar tanto las enfermedades del cuerpo como de la mente.

 

Maestro Hsing Yun / Buddhism, Medicine, and Health

 

COMENTARIO: Si estos son los tres peores males psicológicos, debemos “practicar” las sugerencias del Buda. Un hombre cultivado y con ansias de practicar lo que el Buda propone, sana su cuerpo y su mente. Observar cuidadosamente las impurezas que dan origen a nuestros males, ser amables (practicar Dhana) y hacerse un conocedor profundo del Dharma…son los remedios para alcanzar la salud. ¿Cuántos están dispuestos a soltar la rigidez de la mente y abrirse a las energías humanitarias que el Buda propone? En el Dhana Sutra el Buda explica cómo la fe, la conducta virtuosa, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría se convierten para uno en cinco clases de riqueza. ¿No son estas riquezas tu misma salud?

 

 

 

 

Texto 2020 – EL DOCTOR BUDA

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Desde el principio, el Buda se dio cuenta de que uno puede sufrir de enfermedades físicas y de las consecuencias de una mente insana. Para curar las enfermedades –  tanto físicas como mentales – el Buda nos presentó su enseñanza (Tipitaka).  Aunque el Buda se interesó en sanar tanto el cuerpo como la mente, puso mayor énfasis en la sanación de la mente.  El usó el conocimiento del Dharma para curar los males provenientes de los tres venenos: la avaricia, el enojo y la ignorancia.  La medicina del Buda trata a las enfermedades que se originan en las mentes de los pacientes  para curarlos de esos tres venenos. Pero no como lo haría un psicólogo, pues el Buda emplea su Dharma como medicina.

Mantener tanto al cuerpo como a la mente saludables es importante, pues el cuerpo es el vehículo que usamos para practicar el Dharma. Como todas las cosas, el cuerpo y la mente son interdependientes; la salud de la mente influencia al cuerpo y la salud del cuerpo influencia a la mente. Usando el cuerpo como una herramienta, podemos cultivar un corazón compasivo y una mente clara. Con una mente cultivada, somos capaces de examinarnos a nosotros mismos, ver con claridad la naturaleza de nuestros problemas, y trabajar para resolverlos. Solo en ese entonces podremos acercarnos al camino de la salud verdadera.

En los sutras encontramos analogías que describen al Buda como un doctor, al conocimiento del Dharma como una medicina, a los monjes como personal médico auxiliar (enfermeros)  y a las personas comunes como pacientes. El Budismo es considerado un medicamento con amplias aplicaciones – un medicamento que puede curar las enfermedades de todo el cuerpo. El Budismo le ofrece al paciente no solamente  la alegría por la curación de sus síntomas, sino la guía necesaria para asegurar una salud integral duradera.

Maestro Hsing Yun / Buddhism, Medicine, and Health

 

COMENTARIO: Cuando las enfermedades aparecen, debemos estar pendientes de estos tres venenos. Si estás en el Zen – recibiendo el Dharma de Buda – te darás cuenta de cómo las enseñanzas se convierten en ungüentos sanadores para todas tus aflicciones. El Dharma purifica la Mente, y la mente purifica al cuerpo. Cultivar la mente es esencial. Ese cultivo implica usar el Dharma para conocerte a ti mismo. Si escuchas hablar de los miedos, de los fantasmas, del despertar, del vacío mental, del orden universal…no te contentes con esto; aprende a aplicar todo el Dharma para organizar tu vida y así contribuir a mejorar las vidas de todos los seres sensibles. La salud es  un bien para todos. El Dharma no excluye a nadie, la salud tampoco. Despierta a esta verdad.

 

 

 

 

 

Texto 2019 – ESTAR PREPARADO

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Un discípulo le dijo a su maestro: “Usted me enseña como pelear pero al mismo tiempo me habla de paz. ¿Cómo pueden reconciliarse las dos cosas? El maestro respondió: “Es mejor ser un guerrero en un jardín que ser un jardinero en un campo de batalla.”

COMENTARIO: Cuando meditas eres un guerrero: luchas contra la indisciplina mental, los miedos, el conformismo, los malos hábitos, la programación heredada de tus ancestros, tus demonios causantes de tu  ruido mental. Cuando terminas tu meditación estás en paz. Eso equivale al guerrero en el jardín. Pero, la gente de vida fácil, sin compromiso con ellos mismos, sin identificación con el ser…son solo jardineros en campos de batalla; fácilmente serán vencidos por las adversidades del mundo y de sus propias mentes. El Zen, es un entrenamiento para estar preparado de manera natural, automática e inconsciente para vivir en sosiego.

 

Texto 2017 – ¿QUÉ TE HACE FALTA EN ESTE INSTANTE?

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El gran maestro zen Rinzai, con el fin de alejar a sus discípulos de la idea del tiempo, levantaba su dedo índice y les preguntaba: “¿Qué cosa, en este momento, hace falta?” Esta pregunta tan poderosa no requiere de ninguna respuesta en el nivel mental. La intención es llevar tu atención a este instante. Una pregunta zen, del mismo estilo, es esta: “Si no es ahora, ¿cuándo es?

Echart Tolle / The Power of Now

COMENTARIO: Cuando te hace falta algo, ¿dónde está ese “algo”?

 

Texto 2016 – NO NECESITAS MÁS NADA

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La esencia del Zen consiste en caminar sobre el filo cortante del Ahora. Estar tan presente en ese instante que ningún problema, ningún sufrimiento, que nada de lo que no sea quien tú eres en esencia, pueda sobrevivir en ti. En el Ahora, en la ausencia total del tiempo, todos tus problemas pueden ser  disueltos. El sufrimiento necesita del tiempo, no puede sobrevivir en el Ahora.

Echart Tolle / The Power of Now

 

COMENTARIO: Luce muy difícil. Para eso te entrenas en zazen y te nutres del Dharma del Buda. Lo demás es simplemente vivir en este instante. No hay más instantes: ni los del pasado, ni los que han de venir a futuro. A esa ilusión de apego al tiempo que no existe, Deshimaru llamaba “el sueño de la noche anterior”.

 

 

 

 

Texto 2014 – SIN CABALLO

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“Para explicar mejor esto contaré una historia Zen sobre un hombre y un caballo. El caballo galopa rápidamente

y pareciera que el hombre en el caballo se dirige a un lugar muy importante. Otro hombre que se encuentra

en el camino le grita “¿A dónde vas?” y el hombre sobre el caballo le responde “¡No sé, pregúntale al caballo!”

Así es nuestra historia. Estamos cabalgando, no sabemos a dónde vamos y no podemos detenernos. El caballo es nuestro hábito. Luchamos todo el tiempo, incluso mientras dormimos. Estamos en guerra con nosotros mismos y por eso fácilmente podemos comenzar una guerra con los demás.”

Extraído de “El corazón de las Enseñanzas de Buddha” de Thich Nhat Hanh.

 

COMENTARIO: En realidad el caballo no sabe a dónde va pues este es solo una extensión de nuestra mente. El caballo, como tal, no existe. Nuestro ego le da poder a esta imagen desbocada y, de paso, la azota. La respuesta debería ser que si uno pudiera detener al caballo, uno sabría para adónde uno va. Hombre y caballo, hábitos mentales y físicos desordenados son las dos caras de la misma moneda. Mejor responder: “¡Ya va, déjame detenerlo¡” Pues tú muy bien sabes que el caballo es una extensión de ti mismo. Si logras detenerlo, en ese mismo instante dejas de ser tú mismo (El famoso: Olvidarse de sí mismo del maestro Dogen), y el caballo desaparece. Ese “detenerse” es lo que haces durante “zazen”.

 

 

 

 

 

 

 

Texto 2013 – EL ZEN QUE CONOZCO

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Lo único que he logrado vislumbrar gracias al Zen, es haber aprendido a dejar que las piezas caigan en su lugar. Más nada.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Nota: Dejar caer las cosas en su lugar, no quiere decir que mientras caen tú solo ríes. Podrías llorar, sentir rabia, desesperarte, despotricar, mantenerte sereno (ninguna importa)…pero de igual manera estas caerán en su lugar.

 

 

 

 

 

Texto 2012 – DAR SIN RAZONES

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Dar con el propósito de obtener la fama, obtener riquezas, evitar el dolor o  alcanzar una buena salud y recibir bendiciones, es dar “apegado a las formas”. Los méritos de tales acciones son muy limitados. Si uno pudiera dar sin tener ninguna idea en la mente de lo que se puede ganar con ello, ni de cuánto vale lo que se obsequia,  o sin preocuparse por las posibles recompensas que  pueden llegar, es un “dar” que se ubica en la acción pura de dar a los demás porque están necesitados, y a esta acción se le llama: “Dar sin estar apegado a ninguna noción”. El mérito de esta acción es ilimitado.

Tomado de: The Diamond Sutra and the Study of Wisdom and Emptiness.

 

COMENTARIO: Casi nunca damos nada. Es por eso que cuando damos algo, lo pensamos muchas veces antes de darlo. Toda posesión nuestra es una extensión de nuestro ego, y al ego le “inquieta” deshacerse de sus propiedades. Para realmente dar algo a los demás, solo debes liberar tu mente de apegos…y pensar un poco más en los demás.

Nota: “Libremente habéis recibido, libremente dad”.  Mateo 10:8