Texto 2110 – COMER PARA TU ESPÍRITU

El proceso de comer no es realmente un proceso para saciar el hambre. Esta acción que aparentemente no pasa de ser la ingestión de un alimento tiene una gran repercusión sobre nuestra psiquis, nuestro sistema nervioso y sobre nuestra capacidad de sentirnos enérgicos y vivaces. Comer por comer es una actividad demasiado densa que no puede “nutrir” nuestro mundo espiritual.

Al respecto el maestro Omraam M. Aivanhov nos dice en su obra Armonía y salud lo siguiente:

“No creáis que la fatiga proviene siempre de haber trabajado demasiado. No; muy a menudo proviene de un derroche de energías, y cuando se traga la comida sin haberla masticado bien, e incluso sin haberla impregnado suficientemente con nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, es más difícil de digerir y el organismo tiene mayores dificultades para asimilarla.

Debéis saber que para emprender un trabajo espiritual en condiciones optimas, es necesario proteger vuestro organismo no imponiéndole gastos de energía inútiles.

Es preferible no levantarse de la mesa completamente saciado, sino teniendo aun una ligera sensación de hambre. ¿Por qué? Para que el cuerpo etérico trabaje. Sí, para colmar este ligero vacio que habéis dejado, el cuerpo etérico se ve impulsado a buscar algún alimento en las regiones mas sutiles, y, después de algunos instantes, no solo ya no tenéis hambre, sino que os sentís llenos de nuevas energías, de energías físicas, pero también psíquicas, y sentís que vuestro cerebro funciona mejor. Mientras que si estáis saciados, paralizáis la actividad del cuerpo etérico, lo cual es nefasto para la salud, ya que vuestro organismo se encuentra así amenazado de obstrucción.

La boca debe masticar bien los alimentos pues la boca es un estomago sutil, espiritual, donde se realiza el trabajo mas importante de la digestión. En la boca existen células, glándulas que saben extraer lo más energético y vivo que contiene el alimento burdo que a ella llega. La gente que come mucho y con glotonería, envían a su estomago cantidad de alimentos mal masticados, de los que la boca no ha podido extraer los elementos mas sutiles. La salud del sistema nervioso depende del trabajo que realiza en la boca. Es a través de la masticación lenta, consciente y con amor que se puede tener una reserva inagotable de energía nerviosa con la que podáis dominar vuestro cuerpo físico, vuestras emociones, y vuestros sentimientos.

La educación de uno mismo debe comenzar por la nutrición consciente y sensata. Para domar vuestros nervios debéis comenzar por la nutrición.”

 

Texto 2107 – RIQUEZA CONSCIENTE

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El Zen aumenta nuestra capacidad de trabajo y nuestra creatividad.  Ser una persona zen le permite al inconsciente superior exprimirse directamente para liberar sus riquezas. La práctica del Zen se puede tomar como una “higiene” de vida; o una condición de ser. Cuando se medita (que es como un rezo), el hombre se comunica directamente con planos nada convencionales; se acerca casa vez más a una condición en la cual el espíritu se va armonizando con Dios, el universo. Y es en esta unión silenciosa y sin provecho que lo espiritual se abre camino en el mundo material. Nunca se podrá ni recibir ni cambiar  lo material sin haber desarrollado esa unión sacra. Dios, el universo en el Zen equivalen a la armonía. Una armonía interior que se une a la armonía exterior. Zazen nos ayuda en este proceso si ponemos la consciencia a nuestro servicio. Solo seremos “ricos” desde nuestro interior.

 

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 2105 – AMOR CON AMOR

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“El primer ángulo del amor es que no exige recompensas. El amor siempre encuentra su premio en el amor mismo. El segundo ángulo es que el amor no conoce temor alguno. El amor conquista naturalmente todo temor. El tercer ángulo es que el amor no conoce ningún rival porque el amor está encarnado en la persona a quien se ama.”

Swami Vivekananda

 

 

 

 

Texto 2104 – CONOCE TUS GUSTOS

deseos

 

Se da tanta relevancia a la compasión en las enseñanzas de Buda como se da a la sabiduría, y está claro que una vía al desarrollo de semejante compasión es la investigación de nuestro deseos, y no aniquilándolos.  – Brian Weiss

COMENTARIO: Realmente el conocer lo que transcurre dentro de ti (tus deseos) es tu única manera de “liberarte” de ti. Aniquilando tu vida interior (mente, emociones, ideas) esto no solo no es posible sino que no te conduce al Despertar.

Texto 2103 – UNA PALABRA AMABLE

palabra

 

Una cita dice: “Una palabra amable es más valiosa que los atuendos reales; y una palabra agresiva es más severa que el corte de un hacha“.  Hay momentos en que unas pocas palabras amables pueden traer gran felicidad y paz a muchos. Zazen es penetrar el mundo del silencio, y si sabes aprovechar ese silencio, si de veras logras condensar el silencio dentro de tu mente (no todos lo logran), podrás convertir tus palabras en una “intención divina” al producir y compartir solo palabras amables que ayuden a reconstruir los corazones entre tus semejantes. Para muchos, las palabras agresivas son las palabras “normales” dentro de su cotidianidad, esto los convierte en hachas humanas que destruyen vidas comenzando con sus propias vidas. Callarse la boca durante zazen debe equivaler a “entrenar la palabra dentro de ese silencio“. Si no, ¿para qué meditamos?

 

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto 2102 – LA NATURALEZA DE BUDA

zen monje

 

Cuando venimos a practicar al dojo, a meditar, es a menudo porque tenemos la impresión de una carencia que crea nuestro sufrimiento. Buscamos satisfacción en los objetos, pensamos que nos darán la felicidad pero algunos comprenden bien que esto no funciona. Entonces venimos a meditar. A veces buscamos un despertar que hemos imaginado o del que nos han hablado, nuevamente es buscar un objeto.

En la meditación simplemente dejarse ir en el silencio, dejar que la meditación se haga, olvidar nuestros objetivos, nuestros deseos, nuestras historias personales, nuestros sufrimientos, y ver, vernos a nosotros mismos profundamente, para encontrar esta dimensión sin límite, de espacio sin límite, que es nuestra naturaleza, nuestra Naturaleza Buda.

¿Podemos hablar de la Naturaleza Buda con palabras? La Naturaleza Buda también es llamada fuente original, Dios, conciencia pura, vacuidad. Son simplemente palabras, como postes indicativos, pero es en nosotros mismos que podemos volver a esta Naturaleza Buda que es luz, silencio, amor. Es de esta Naturaleza Buda que quiero hablar hoy y mañana.

La Naturaleza Buda es pura conciencia. Buda decía: “pura conciencia de la presencia de sí”. En este mismo momento sabéis que sois, no hace falta utilizar palabras. Ahora, en este mismo zafu, en este mismo cuerpo está la vida. Ya lo sabéis. La conciencia lo sabe. La conciencia ve todo lo que se manifiesta en el cuerpo, alrededor del cuerpo, oye los sonidos de fuera, la lluvia, las campanas. Siente las sensaciones del cuerpo y sin embargo esta conciencia, esta Naturaleza Buda no tiene forma, está en todas las formas, no la podemos ver porque no es un objeto, es esto lo que ve, es el sujeto.

Y eso se produce directamente en nosotros: ver, oír, sentir, respirar,… La conciencia pura de “y yo veo”. La conciencia pura, la Naturaleza Buda, oye y yo oigo. Está siempre aquí, siempre ahora.

Entonces de esta revelación nace una primera evidencia: no vale la pena buscar la Naturaleza Buda, ella es lo que nosotros somos, somos eso. Entonces en la meditación no vale la pena buscar ninguna cosa, la Naturaleza Buda ya aquí, “está siempre ya aquí” (Dogen) “siempre aquí, ya”, en esta misma postura, en este mismo cuerpo, en esta misma respiración.

Evidentemente quisiéramos verla, quisiéramos despertar, pero la Naturaleza Buda no es un objeto que se pueda atrapar. ¿Quién podría atrapar la Naturaleza Buda? ¿El ego? ¿El cuerpo? ¿Los pensamientos?

La Naturaleza Buda no puede ser capturada, es la fuente, es el origen, antes incluso que aparezcan las sensaciones o pensamientos o todo lo que vemos. En la meditación aprendemos a ver desde la Naturaleza Buda, vemos aparecer y desaparecer las cosas. ¿Quién ve esto sino la Naturaleza Buda? Somos capaces de abandonar toda idea o deseo personal simplemente dejando que la meditación se haga, tal y como es. A veces el cuerpo está incómodo, pensamos o dormimos o estamos tensos o aburridos. ¿Quién ve todo esto?

Buda decía: “El despertar es simplemente permanecer en aquello que ve la aparición y la desaparición de las cosas”. No hacen falta esfuerzos, sólo permanecer en el instante presente, sin añadir nada.

Hoy y mañana citaré mucho al maestro Wanshi que vivió en el siglo XI, es un maestro del chan del que se conocen pocas cosas de su vida pero sus escritos son bien conocidos, sobretodo en el zazen chino en el que el maestro Dogen se inspirará.

El maestro Wanshi habla en esta frase de la Naturaleza Buda y dice: ”Desde los tiempos sin principio, eso, la Naturaleza Buda, no está escondida ni cubierta, cogiendo cada ocasión para aparecer, eso florece dentro de todas las transformaciones, que son todos los fenómenos, sensaciones, emociones, pensamientos… todo esto es la expresión de la Naturaleza Buda, es la Naturaleza Buda despertándose, aquí donde estamos, ahora”.

Guy Mercier / Monje zen