Texto 2359 – ELIMINAR SIN SECARTE

An image of stress female on sofa and dry ground

El Zen no nos pide “negar” la existencia ni la emoción que nuestro pasado atávico y sus extensas raíces nos proporcionan, pero sí nos pide que vivamos plenamente este presente pues de lo contrario nos perderíamos en un mundo de ilusión que se abraza a otro sinnúmero de ilusiones pasadas que nunca estaríamos en capacidad de vivir ni mucho menos revivir.

El Zen acepta tu vida tal cual como es incluyendo esos adornos de los cuales te acuerdas (sean reales o imaginarios) y por los cuales suspiras. Emociones, gustos y vivencias son todos válidos para cada hombre que vive su presente sin complicarse, sin agitarse y sin agotarse por la influencia de  ese “encanto pasado” que forma parte de su vida. Estas energías son válidas para nuestro crecimiento personal.  Este hombre vive con una esperanza “en sí mismo” y no en una creación paralela para su vida

El hombre debe vivir y disfrutar de este mágico momento en plena conciencia de lo que vive y disfruta. Sin tormentos ni tormentas. La idea de “secarnos” completamente (cuando se nos sugiere abandonar todo) es un absurdo. Uno es quien es con todo lo que ello representa.

Una mente clara puede comprender que esta asociación con el mundo es valedera mientras no cree tormentas ni nos limite en nuestra felicidad. El hombre es un ser bastante complejo e interesante como para deshacerse de “todo”. Hay que ser muy cuidadoso con esto. Nuestra vida es un menú viviente y debemos recurrir a todo lo que esté a nuestro alcance para ser felices. Dejémosle el cuento del sufrimiento humano a quienes no son capaces de ver esta realidad.

 

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

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