Texto 2378 – NO BASTA

The Dalai Lama Gives Talks In New York City

Cuando deseamos seguir la enseñanza del Buda (su Dharma), tomamos la decisión de “seguir sus preceptos” para ajustar  nuestra vida a un código ético moral que nos permita salir de la animalidad y la obscuridad mental con la que contábamos a la hora de decidir seguirla. Tomamos los cinco preceptos básicos y nos dedicamos a cumplirlos. A estos preceptos llamaremos los Preceptos Negativos, pues se trata de comportarnos de tal manera que no incurramos en esas “faltas”. Estos son: No matar, no robar, no tener relaciones sexuales que hagan – a través de su práctica- mal a otros, no mentir y no intoxicar el cuerpo con bebidas u otras substancias que hayan de hacerle daño al cuerpo y a la mente. Hasta aquí todo está muy bien. Pero…no es suficiente, no basta con esto. En el judaísmo y el catolicismo  encontramos también estos preceptos y cumplirlos “no nos hace mejores personas” del todo.

No basta con “no hacer lo que no se debe hacer”. Esto es solo una posición cómoda del asunto, del crecimiento personal, del cultivo interior y de la madurez espiritual. Debemos concentrarnos en otra práctica muy importante: practicar los Preceptos Positivos.

¿Cuáles son ejemplos de estos preceptos positivos? – La bondad, el animar al desvalido, el compartir nuestra comida con el necesitado, auxiliar al débil, compartir palabras de aliento para alegrar a otros, mantenernos siempre felices, exaltar la obra de Dios, recibir y agradecer las bendiciones que recibes a diario, comprender que todo nuestro Karma se corresponde con un propósito mayor (que no podemos ni siquiera imaginar) que “sabe” lo que necesitamos y, por lo tanto, nos inspira.

Un budista, un católico, o un judío a medias no son ni un budista, ni un católico ni un judío completos. No hacer el mal sin practicar el bien es la mitad de la película.

Cuando ves la mitad de la película, no conoces su final. No hacer cosas malas no es ninguna obra magnánima en la vida del que se cultiva si no ve y vive la otra mitad de la película. No hacer el mal es solo la mitad que ha de complementarse con practicar el bien. Si no, estamos “fritos”.

Si usamos nuestra vida para “no hacer el mal”, sin hacer el “bien”, no estamos sino acomodando nuestra vida a una posición muy cómoda de acción. Esto aporta muy poco a nuestra  propia vida y a la de los demás. Si la mayoría de las personas solo evita hacer lo malo, ¿a quién le quedará la tarea de hacer el bien?

En el budismo, todos los preceptos derivan de los tres preceptos raíz que conforman la base de toda la práctica budista: No hagas el mal, haz lo que sea bueno, y se de beneficio para todos los seres sensibles. (Brahma-Net Sutra / El Código Moral del Bodhisattva)

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

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