Texto 2381 – ¿QUÉ PODEMOS HACER CON LOS RETRÓGRADOS?

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Desde hace varios años, el planeta Mercurio se ha vuelto muy famoso gracias a sus períodos de retrogradación. No solo se ha hecho muy popular sino que ha causado pánico entre la gente, hasta el punto de hacerles paralizar sus vidas cuando Mercurio empieza a retrogradar. Sin embargo, no es necesario, ni saludable, asumir esta actitud tan extremista, puesto que la influencia de los planetas retrógrados solo es dañina cuando no se comprende su significado.

Muchas veces la gente piensa que un planeta retrógrado retrocede en su órbita, pero esto no es así, ya que los planetas nunca retroceden, solo parecen regresarse en su trayectoria por el cielo. Este fenómeno ilusorio ocurre gracias a que los planetas orbitan a diferentes velocidades alrededor del Sol.

Ahora bien, ¿es necesario paralizar nuestras vidas y escondernos en un sótano hasta que el período de retrogradación se acabe? Definitivamente no. Lo único que debe hacerse es actuar conscientemente y esto solo puede lograrse cuando se comprende el significado del planeta y cómo se manifiesta en nuestras vidas.

En general, el efecto de la retrogradación es “agitar” o “torcer” un poco la mente de los seres humanos para elevar la consciencia individual y colectiva. Se trata de un período en el cual es necesario revisar cómo hemos estado usando o expresando la energía de ese planeta.

A veces, varios planetas retrogradan al mismo tiempo como en el caso de Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno, que coincidirán del 10 al 14 de abril de 2017. Por este motivo, explicaré cuál es la disposición mental más saludable que podemos asumir durante esos días.

Por una parte, Mercurio representa nuestra forma de pensar y de comunicarnos, por esta razón, es necesario que cada uno se pregunte:

  • ¿Cómo es mi forma habitual de pensar y de hablar?
  • ¿Acaso mis pensamientos y palabras tienden a ser egoístas y hacen sufrir a los demás o van dirigidos al bienestar de todos?
  • ¿Me responsabilizo por las consecuencias de lo que pienso y lo que digo?
  • ¿Soy capaz de ver cómo la calidad de mis pensamientos determina la calidad de mi vida?

Por otra parte, Venus se relaciona con el equilibrio, lo bello o armónico. Cuando este planeta retrograda las circunstancias nos llevarán a preguntarnos:

  • ¿Cuál es el ideal que tengo acerca de la armonía?
  • ¿Este ideal solo me beneficia a mi o a todos por igual?
  • ¿Cómo me relaciono o armonizo con los demás?
  • ¿Valoro a los demás tanto como a mí mismo?
  • ¿En qué estoy dispuesto a cambiar para llevar una vida más equilibrada?

A grosso modo, Júpiter se relaciona con nuestro sistema de creencias o las ideas que nos rigen, por lo tanto, cuando éste retrograda es importante que cada quien se pregunte:

  • ¿Cuáles son las creencias que tengo acerca de mí, de los demás y de la vida en general?
  • ¿Soy capaz de ver cómo mis creencias determinan la calidad de mis relaciones y de mi vida?
  • ¿Soy capaz de respetar las convicciones de los demás?
  • ¿Puedo ver que mis creencias son solo el resultado de mis experiencias y mi comprensión y no necesariamente la verdad absoluta?
  • ¿Eres capaz de cuestionar tus propias creencias o te encuentras apegado a ellas?
  • ¿Puedes ver que las creencias a las que te apegas, te impiden ampliar tu comprensión de la vida?

Por último, Saturno representa las normas o restricciones que nos imponemos nosotros mismos, aunque parezcan impuestas por otros, por tanto, cuando éste retrograda es necesario que reflexionemos sobre lo siguiente:

  • ¿Cuáles son las normas o restricciones que me impongo yo mismo?
  • ¿Soy capaz de ver que yo mismo me permito o prohíbo hacer las cosas?
  • ¿Soy capaz de ver que yo mismo puedo liberarme de esas restricciones para llevar una vida más plena?
  • ¿Puedo ver que soy el determinante de mi propia vida?

Cabe destacar que estas recomendaciones son útiles en cualquier momento de nuestras vidas y cada vez que éstos planetas retrograden.

Además de comprender el significado de cada planeta, es importante saber que los retrógrados no afectan a todos por igual. Incluso, puede ocurrir que una persona nunca se vea afectada adversamente por ellos. El yogi hindú Paramahansa Yogananda nos explica al respecto:

“Si tu cuerpo y tu mente son muy fuertes, serás impermeable a las vibraciones maléficas de las estrellas cuando empiecen a arrojar sus rayos sobre ti. Pero si tu mente y tu cuerpo son débiles gracias a tus hábitos alimenticios inconscientes, a tus pensamientos inconscientes, a tu mala disposición y a las malas compañías, entonces los rayos estelares podrán afectarte.”

Rubí Saki Sho – Bodhisattva / sakisho.wordpress.com

COMENTARIO: Estudiar la Vía es estudiar también todo lo que pueda aportarnos luz sobre el quehacer del universo y su relación con nosotros.  Después de todo, somos parte integral del mismo. Cualquier influencia que pueda ayudarnos a “despertar” es positiva mientras no nos obsesionemos con ella. Utiliza el conocimiento para crecer, despejar la mente y para salir de la ignorancia. Esto siempre ha sido parte de “seguir la Vía”. Lo creas o no.

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