Texto 2411 – CREAR UN ZEN DE PAÍS

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La gente toda ama lo exótico, lo foráneo, “lo que otro dijo”, lo que los “pensadores y filósofos extranjeros “dicen y predican, las teorías de los educadores de renombre…y se siente satisfecha con tanta idea “prestada”. El Zen, que no es sino el mismo Chan, el mismo Dhyana no tiene pasaporte ni barreras…ni pertenece a ningún país (como lo he comentado antes). Vivas donde vivas, el Zen es el Zen, pero el practicante de Zen tiene una cultura, una manera de pensar, sentir y amar distinta a las de las otras culturas. Tu Zen tiene las características de tu entorno. No imites, no copies, no te sientas mal si no tienes un templo a cien metros de tu casa. El Zen existe sin templos. En Venezuela tenemos uno o dos grupos de practicantes de zazen seguidores del Dharma de Buda que nos identificamos como un Zen sin Templos”. Relájate…Zen es Zen. Ponle al Zen el “sabor” de tu país…te va a saber “muy rico”. Si tu Zen no toma el aroma de tu país, es solo un cuento chino, o japonés o indio.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

 

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Texto 2410 – LAS DOSIS DE DISTANCIA

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Las dosis de distancia que nuestros padres nos inculcan consciente o subconscientemente en nuestras mentes desde niños terminan por crear nuestras propias dosis de distanciamiento para con ellos cuando llegamos a ser adultos. ¿Es esto un Karma? – Evidentemente que quien siembra metros cosecha kilómetros. Eso, hasta el más torpe lo sabe. El budismo Zen a través de zazen solo busca el acercamiento. Cuando meditas, nunca – aunque así lo parezca- te distancias de nada; por el contrario, te acercas más a todo. Si los hijos practican zazen, los padres y sus distancias desaparecen…lo sepan o no. Esta es, según el maestro, una manera elevadísima de practicar el amor filial. Este es un Karma muy elevado.

Sensei Paul Quintero/ Monje Zen

Texto 2409 – ANESTESIANDO NUESTRAS REACCIONES

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En su libro “Lunas”, el afamado astrólogo argentino Eugenio Carutti, menciona que es posible que algunas personas anestesien sus reacciones en la vida. Lo dice porque en ciertos momentos de su vida, existen en ciertas personas hábitos que funcionan más bien anestesiando su realidad y por eso se retraen, se contraen y se encierran en sí mismas.  Esto está directamente relacionado con las “dosis de distanciamiento” que nuestros padres nos han proferido durante nuestra vida. Esa distancia crea miedos, incertidumbre, desvalorización, huida, desesperación, falta de integración. El alimento nutritivo recibido llega en dosis muy bajas. Ahora bien, ¿no sientes tú que en algunos episodios de tu vida esto se ha dado de manera idéntica? – Los seres humanos, a pesar de nuestras individualidades – somos muy parecidos en esto de “compartir experiencias emocionales” (sean estas nutritivas o no). Todos necesitamos de los demás. No es juego; es la realidad. No existe ni  la libertad ni la satisfacción si nadie nos acompaña. El Zen existe si existen los demás.

El Zen, sin duda alguna, te va a llevar en algún momento a “ver” tus experiencias vividas y tu tendencia a “anestesiar” aspectos traumáticos o simplemente con los que no has aprendido a lidiar. El Zen, sin ser una terapia, ilumina tu vida mental; permite ver tus momentos de ausencia, tus momentos de carencias, tus momentos de desnutrición. Pero, esto es justamente el primer paso para encontrar “ese otro lado” de lo que te falta. Esta integración de todo tu ser es la que te lleva al despertar. Así de simple. Ver “lo no visto” equivale a ser lo que podemos ser.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 2408 – VERNOS MÁS ALLÁ DE SATURNO

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Desde la Tierra, el último planeta del sistema solar que podemos ver en el cielo usando sólo nuestros ojos, es Saturno. Simbólicamente hablando, esto quiere decir que nuestra consciencia individual está limitada por lo que alcanzamos a ver. Por este motivo, en Astrología Saturno representa las limitaciones del ser humano.

Para que el hombre pueda integrar su consciencia con la consciencia universal, es necesario que se libere a sí mismo de sus limitaciones. En otras palabras, hace falta que se libere de sus miedos, ya que éstos paralizan, castran, matan y mantienen a la consciencia desactualizada y empobrecida.

En primer lugar, para poder deshacernos de estos miedos, es importante entender que se tratan de herencias mentales de nuestros ancestros, de manera que vivir con miedo es convertir el pasado ancestral en nuestro presente. Pero los temores que sintieron nuestros padres, abuelos y bisabuelos, ya no corresponden con nuestras vidas y no tenemos por qué seguir dándoles poder.

En segundo lugar, hace falta que seamos conscientes de cuáles son nuestros miedos y de cómo tendemos a disfrazarlos con nuestros juicios y explicaciones “perfectas” de por qué hacemos o no hacemos algo en particular.

Podemos llegar a decir que “nos gusta” nuestro trabajo porque tenemos miedo a cambiar; podemos llegar a decir que “estamos bien” sin pareja porque tenemos miedo a la intimidad; podemos llegar a decir que nos casamos “por amor” cuando en realidad lo hacemos porque tenemos miedo a la soledad y así sucesivamente.

¿Hasta cuándo alimentarás el miedo al cambio, a ser tú mismo, a actuar, a equivocarte o a ser diferente? Pero sobre todo ¿hasta cuándo tendrás miedo de abandonar tu miedo? ¿Hasta cuándo tendrás miedo de que tu ego se desintegre?

Cuando no nos sentimos libres es porque estamos esperando que alguien nos rescate de nuestra prisión. ¿Hasta cuándo vamos a esperar? El Señor Buda enseñó que debemos trabajar diligentemente en nuestra propia liberación para poder ayudar a todos los seres sensibles.

Si todavía sientes miedo, es porque no has comprendido la naturaleza ilusoria y transitoria de todos los fenómenos, incluyendo nuestra existencia pero si esto te parece muy complicado, simplemente no juzgues nada y adáptate a los cambios.

Astrológicamente hablando, ve más allá de Saturno. ¡Más allá debemos vernos todos!

Rubí Saki Shō / Bodhisattva – Linaje de Taisen Deshimaru

Texto 2407 – ¿POR QUÉ NO PUEDO MEDITAR?

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Algunos me dicen: “Desde hace años trato de meditar, pero mi cerebro se bloquea y no consigo nada”.  ¿Por qué?  Porque no han comprendido que cada momento de su vida no está aislado, sino que está conectado con todos los momentos que le preceden, con lo que se llama el pasado. No han comprendido que su pasado les entorpece, les estorba, y como quieren meditar a pesar de todo, fuerzan su cerebro, y entonces éste se bloquea. No hay nada que hacer… No se les ha ocurrido decirse: “Quiero meditar, así que debo preparar mi cerebro y mi organismo; debo ponerlo todo a punto para tener la posibilidad de trabajar correctamente”. Suponed que hayáis discutido con alguien. A la mañana siguiente, cuando queréis meditar, es recuerdo os persigue, y no dejáis de pensar: “¡Ah! Me ha dicho esto o aquello… Si le encuentro, ¡va a pasar un mal rato!” Y este es el tema alrededor del cual va a girar su meditación. ¡Un barullo, un caos! En vez de elevarse hasta las regiones divinas, cada cual remueve todo lo que ha vivido en el pasado, y éste pasa una y otra vez… un verdadero cortijo de rostros y de acontecimientos, van a estar presentándose, con lo cual resulta imposible salirse del atolladero. La misma historia se repite durante años, y  así, evidentemente, no se obtienen resultados positivos.

Omraam Mikhaël Aïvanhov

COMENTARIO: El maestro Aïvanhov no era practicante de Zen, pero sí tenía muy claro lo que pasa cuando tu mente entorpece tu deseo de meditar. Tu pasado es como el hombre que siempre desea colocarle polvo de curry a sus comidas: el día que no tiene curry, no puede comer. Si arrastras tu pasado hasta tu mente, ¿cómo pretendes poder meditar? Solo se puede meditar en el presente cristalino. Meditar solo es posible cuando el pasado se queda en el pasado…que es el único lugar dónde realmente está. Olvídate del curry, sazona con lo que tengas a mano.

Las personas viven en la prolongación imaginaria inconsciente y perniciosa de su pasado”.  (Complementando una frase del astrólogo Eugenio Carutti).

 

 

Texto 2406 – VIVIR KU

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Gabriela Mistral en un bello poema dice: “Hay besos que se dan con la mirada, y hay besos que se dan con la memoria”.  Para el Zen, el beso que se da con la mirada es el beso del presente; y el beso que se da con la memoria es solo un canto a lo pasado. Solo estando presentes podemos vivir la pasión y la alegría del momento, esto es besar con la mirada…ser directos, crear en el instante, vivir con intensidad. Cuando quien dirige tu vida es el pasado, tu imaginación se empaña y aspiras a estar presente viviendo en el pasado. La frase zen Shiki soku ze ku  (los fenómenos se convierten en vacío) es el momento presente (ku) que se deslinda del pasado (shiki) para expresarse en el instante, en la mirada. Cuando pretendemos besar con la memoria, los fenómenos (shiki) son fenómenos fantasmales. El beso no sabe a nada. Es la ceniza que ha quedado de la fogata de anoche.

Ku es el momento en creación, el instante emotivo del cual puede surgir más amor. Es el fuego que arde; el momento que se vive en plena consciencia. Shiki es el pasado, el instante olvidado, la pasión muerta. A cada instante debemos pasar de shiki a ku, sabiendo que ku también regresa a shiki…pero nuestro esfuerzo consiste (como personas zen) en volver siempre a ku.  Ku es la creación sin límites, aparece y desaparece, pero si estamos conscientes, siempre estaremos renovándonos. El beso de ku es el beso vivaz, fresco, real. Si no estás presente en ku, tus besos son solo reminiscencias de un pasado out of date. El beso de la memoria te impide dar el beso con la mirada.

Mi maestro, Taisen Deshimaru, decía: “Zazen es Ku. Shiki pasa, Ku aparece. No puedes preocuparte por los fenómenos, ellos se encargan de “pasar “por sí solos, por eso nuestra atención debe estar puesta en ku. Debemos “besar con la mirada”.  Aunque así lo deseen, los muertos no ven nada, carecen de mirada.

Las personas viven en la prolongación imaginaria de su pasado”. Eugenio Carutti

Sensei Paul Quintero / Monje zen  

Texto 2405 – EL ORDEN Y LA LIBERTAD

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El hombre puede llegar a ser todopoderoso, pero únicamente si sabe un cierto número de cosas y, en particular, que cada momento de la existencia está conectado con los que le preceden. Esto es lo que quería decir Jesús cuando aconsejaba no preocuparse por el mañana. Sí, porque si ordenáis vuestra vida hoy, el mañana os encontrará libres: podréis disponer de vosotros como queráis y concentrar vuestro pensamiento en el tema que deseéis, porque lo habréis arreglado todo el día anterior. Mientras que si no habéis arreglado nada, al día siguiente os encontráis con obstáculos. Debéis afanaros a diestra y siniestra para remediar las lagunas o los errores del pasado sino no seréis libres para trabajar en el presente ni para crear en el futuro.

Por tanto, cuando quiere meditar, el discípulo instruido se prepara de antemano; se purifica, no se sobrecarga con todo tipo de preocupaciones inútiles.

Omraam Mikhaël Aïvanhov / Poderes del Pensamiento

COMENTARIO: Aunque no lo creamos, hasta el Sol coordina y distribuye su tiempo para salir ordenadamente a la calle el próximo día. Nos preocupamos por las cosas pues “no arreglamos” las cosas. No se trata de limitarse, de apegarse a horarios y listines sobre el orden y el desorden; se trata de “crear” buenos momentos que serán seguidos por otros buenos momentos. Ser ordenado se refiere a prepararsepara lo mejor. Cuando, antes de salir de tu casa, ordenas tu cama…ves su efecto en todas tus acciones del día.