Texto 2473 – ¿POR QUÉ NI MENTE NI CUERPO?

2017-06-12_IMG7847Compressed1497300026-1024x683

En el Zen la frase “abandonar mente y cuerpo” (Shin jin datsu raku) es una célebre orientación para los practicantes de zazen. El maestro Dogen decía que debíamos practicar abandonando mente y cuerpo.  Zazen no es ni mental ni corporal. La dimensión del Zen trasciende ambos aspectos. ¿Qué quiere decir esto? – Si tu Zen y tu meditación sentada son meramente “mentales”, tu Zen será un Zen intelectual. Pensarás que el Zen es una actitud mental, un tipo de creencia, una formula mental mágica que puedes tomar de los libros y aplicar con toda facilidad en tu vida. Pero esto no es el Zen. Si, por el contrario, tu Zen es “corporal”, creerás que a través de la postura de zazen puedes resolver cualquier desavenencia en tu vida. Muchos así lo creen. Ninguna postura de yoga podrá resolver tus dificultades.

Abandonar mente y cuerpo es no desviarse. No tomar lados: ni elucubraciones mentales iluminadoras ni posturas físicas resuelve-todo.  Si te obsesionas con tu mente o tu cuerpo, tu zazen solo será mental o corporal. ¿Cómo superar esta dualidad? – El Zen, como ya lo he dicho, te invita a no tomar lados. Mente y cuerpo son necesarios. No “mente” o “cuerpo” por separado. La erudición no es Zen como tampoco lo es poder “resistir” catorce horas de postura de zazen para impresionar a tus propios demonios.

La Vía del Medio apunta a un equilibrio, a una interacción mente-cuerpo que pueda llevarnos más allá de la mente y del cuerpo.  Shin jin datsu raku es justamente esto. Cuando mente y cuerpo armonizan con el Dharma de Buda, ninguno de los dos es ya importante pues habréis penetrado la dimensión de los Budas. Esto no se trata de un viaje psicodélico ni de una película de aventuras o de ciencia-ficción…es el Zen del Buda, esa dimensión clara donde ya ni el hombre mental ni el hombre físico tiene ninguna importancia. Esto es trascender nuestra ignorancia, nuestro apego. El Zen verdadero es inmaterial, se ubica más allá de nuestras ideas y apegos mentales y corporales. Seguir a un verdadero maestro es muy importante pues él puede ayudaros a “abandonar mente y cuerpo”. Mi maestro, Taisen Deshimaru Roshi, al igual que todos los patriarcas de nuestra herencia espiritual insistía en la práctica de zazen pues es justamente esta práctica la que puede liberarnos tanto de la mente como del cuerpo. Parece contradictorio, pero es la práctica de zazen la que nos libera de la mente y del cuerpo y de todos sus apegos. No te sientes usando solo tu mente. No te sientes usando solo tu cuerpo. Espero haberos ayudado un tanto a comprender algo más sobre el Zen con estas líneas.

No he visto nunca a un hombre de la Vía preocuparse por su mente ordinaria ni por su cuerpo físico. Solo he visto a hombres de la Vía practicar más allá de la mente y del cuerpo.

Gassho,

Sensei Paul Quintero / Monje zen

 

Anuncios

Texto 2472 – LOS MUEBLES DE NUESTRA CASA

muebles 2

“¿Queréis conocer el Triple Mundo? No es otra cosa que la tierra de vuestro propio espíritu, de vosotros que estáis aquí escuchando la Ley. Uno solo de vuestros pensamientos de concupiscencia (o avidez), he aquí el mundo del Deseo. Uno solo de vuestros pensamientos de cólera (u odio), he ahí el Mundo de la Materia. Uno solo de vuestros pensamientos de sinrazón (ignorancia), he ahí el Mundo Inmaterial. Son estos los muebles de vuestra propia casa”.

Maestro Zen Rinzai (Lin-Tsi) / Buscar al Buda – Thomas y Sánchez

COMENTARIO: En el budismo se nos enseña que la avidez, la cólera (odio) y la ignorancia son los muebles de nuestra propia casa. Estas Estas son las decoraciones de nuestro espíritu. Estas son las tres klesas (pasiones, impurificaciones) fundamentales. Sus contrarios son la moralidad, la concentración y la sabiduría que permiten trascender el Triple Mundo.

Texto 2471 – MENTES CONFUNDIDAS

head

“Os lo digo: no hay Buda, no hay Ley, no hay prácticas que cultivar ni frutos que probar. ¿Qué queréis, pues, buscando tanto junto con los demás? ¡Sois ciegos que os ponéis una cabeza sobre la cabeza! ¿Qué os falta?

¡Sois vosotros quienes os diferenciáis del Buda y los patriarcas! No tenéis confianza y buscáis por fuera. No os engañéis: no hay ley afuera y tampoco la hay que pueda ser obtenida en el interior de vosotros mismos. Antes que apegaros a mis palabras, más vale aquietaros y permanecer sin quehacer (preocupaciones). Lo que se ha producido, no lo dejéis continuar. Lo que aún no se ha producido, no dejéis que se produzca. Esto valdría más para vosotros que diez años de peregrinaciones”

Maestro Zen Rinzai (Lin-Tsi) / Buscar al Buda – Thomas y Sánchez

COMENTARIO: Este texto del maestro Rinzai toca varios aspectos fundamentales para comprensión y práctica correcta del Zen. En la primera sección del texto solo se burla de nuestro apego, a esas cosas que deseamos alcanzar en el budismo. Ponerse una cabeza sobre la cabeza es igual a no ver nada. Por eso llama ciegos a sus discípulos de mentes nada claras. Buscar al Buda es un cuento de hadas. El Zen no es una cuestión de “conocimientos” literarios, de erudición…sino de “penetrar” en la propia naturaleza para encontrar al hombre verdadero en uno mismo. Rinzai, con sus palabras, deseaba chocar al individuo ciego e intelectual que deseaba conocer el Zen a través de la mente racional. Detener lo que se ha producido es justamente esto. No dejar que las intelectualizaciones que aún no se han producido se produzcan es no desviarse de la esencia del Zen verdadero. Si hubiese un lugar a dónde ir, sería a nuestra propia naturaleza para allí encontrarnos a nosotros mismos, sin Budas, sin Ley, sin patriarcas (quiere decir sin nada que estorbe o retrase ese encuentro directo con uno mismo). Evitar, en otras palabras, todo tipo de sabotaje intelectual. No debió ser muy cómodo enfrentarse a este maestro, pero ese era su método y así, quienes lo toleraban, se quedaban con él.

 

 

 

 

 

Texto 2470 – NUESTRO KARMA

karma simple

Nuestro Karma es “este momento” moviéndose hacia otro “este momento”. La gente por lo general ve al Karma como un peso, una sentencia de muerte, una imposibilidad para cambiar, pero no es así. El Karma, cómo todo está continuamente en movimiento. Tú vives un mini Karma por un instante y de inmediato “otro” Karma aparece. No es una concatenación de eventos de los cuales “no puedes escapar”. Si observas conscientemente tu Karma de este instante podrás imaginar hacia dónde va tu vida, y esto te permitirá hacer arreglos en este mismo momento para dirigir tus acciones a buen puerto. El Karma no supone una herida mortal, es un instanteiluminador que te indica hacia dónde vas.  Usa tu Karma, conócelo y disfruta de tu vida. Es muy sencillo.

La noción de Karma no excluye la posibilidad de escapar del propio destino. La voluntad  del hombre puede transformar su Karma“. – Taisen Deshimaru Roshi

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 2469 – REENFOCAR

FOCUS

Los pensamientos no cambian a no ser que sean reenfocados. En consecuencia, en meditación, la mente no es capaz de generar “pensamientos errantes”, pues está ocupada con otra tarea.  Mientras más meditamos y practicamos en enfocar la mente, mayor será nuestra habilidad para mantener un estado mental claro y de paz. Además, la meditación aumenta la posibilidad de aumentar nuestra “Cara Original” o Mente Pura.

Maestro zen chino Jian Liao / La Esencia de la Vida

COMENTARIO: La palabra “reenfocar” empleada por Jian Liao es una verdadera joya para ayudarnos a comprender cómo usar nuestra mente si deseamos seguir la Vía del Buda. Muchos nunca han pensado y ni se imaginan qué hacer con sus pensamientos. Piensan que aquietar la mente es suficiente evadiendo la realidad y aspirando algo del perfume de una varilla de incienso durante una pseudo meditación.  Pero, el proceso no se da de esta manera. Reenfocar es llevar tus pensamientos a otro nivel. Reenfocar es educar tus pensamientos, llevarlos a “un solo destino”. Si meditas,  comprenderás que hay que llevar los pensamientos a una meta definida, no puede haber desorden mental. Si tu atención es puesta en tu postura, tu respiración, tu quietud, tu silencio, estarás reenfocando. No se puede esperar nada especial de una meditación en la que abunden los pensamientos desordenados, errantes y sin control. Eso, estimado lector, es perder el tiempo. Si no reenfocamos nos dispersamos y nuestro progreso será muy lento. La mente necesita de nuestra atención. Cuando conversas o escuchas a los demás en la calle, autobús, oficina… ¿qué aprecias? La mente de todas las personas refleja “en todo momento” su condición interna. Si deseamos avanzar para organizar nuestra vida y ser felices, debemos organizarnos desde nuestra sala de meditación interior. Es en esa sala que debemos reenfocar. Gracias al maestro Jian Liao por sus ideas tan esclarecedoras.  El mismo maestro nos dice: Cuando practicamos zazen nuestros pensamientos aparecen. A veces no son tan buenos, sentimos celos, cólera, envidia, todo un cortejo de emociones que se manifiesta y que poco a poco dejamos pasar  (gracias a que estamos reenfocando) y  finalmente solo queda la forma original del espíritu. A esta se le llama Buda”.