Texto 2536 – LEYES PARA LA TRANSGRESIÓN DE LOS KAIS

kais si

Así como los kais pueden ayudarnos para alcanzar nuestra liberación (para ello fueron instituidos), existen leyes para cada uno de los kais transgredidos por un ancestro. Esto debe ser estudiado profundamente para que el practicante de la Vía conozca la relación con su salud y sufrimiento.

Así, un debilitamiento del corazón acompañado de perturbaciones gustativas revela un abuso del alcohol. Un mal estado funcional de los riñones acompañado de perturbaciones de los órganos auditivos atestigua un pasado en el que se practicaron relaciones sexuales prohibidas (adulterio, incesto…). Una enfermedad del bazo significa que el pasado ha sido rico en mentiras, en fabulaciones. Estar enfermo de los pulmones y tener perturbaciones de origen nasal traduce una antigua inclinación al robo, una práctica de pillajes y riñas.

 Taisen Deshimaru roshi / La Práctica de la Concentración

 

COMENTARIO: Si el practicante de la Vía conoce de estas tendencias o inclinaciones amorales de su familia en el pasado, su práctica será valiosísima para poder ayudar a cortar ese mal Karma. Si no las conoce, de igual manera su práctica irá corrigiendo esas faltas ancestrales hasta disolverlas. A veces no es muy fácil detectar las faltas dentro de la misma familia pues por generaciones enteras estas faltas fueron secretos bien guardados. Pero, guardar esos secretos, solo empeora las raíces de las nuevas generaciones y por ello les cuesta mucho “tocar tierra”. Huir de estas verdades secretas no resuelve nada y perpetúa el mal Karma familiar.  Por esto aparecen las enfermedades aparentemente misteriosas o incomprensibles (¿por qué a mi?) en tantas familias. Por eso, cuando alguien en tu familia se acerque a alguna corriente espiritual nueva (sea budismo, yoga, hinduismo o se haya, por ejemplo, hecho seguidor de Krishna) déjenlo quieto. El mal Karma ha encontrado por fin un personero de la verdad que puede ayudar a corregir el mal Karma de tu familia. El que tenga oídos para oír, que oiga. Por supuesto, no transgredir los preceptos genera vidas felices, sanas, estables.

 

 

Anuncios

Texto 2535 – TERAPIA DE KARMA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“Una terapia de Karma está necesariamente constituida por reglas de acuerdo a la moral tal y como debe ser practicada por medio de los kais (preceptos morales del budismo).

La ley búdica sobre el Karma enseña, en efecto, que la herencia kármica transmitida y generadora del sufrimiento puede ser cortada a fuerza de paciencia, de resistencia y de perseverancia, virtudes capitales, que tienen el poder de desgastar el sufrimiento y autentifican la llegada de la verdadera libertad.

El Karma heredado de malas acciones cometidas por nuestros ancestros continuará así hasta que uno de los descendientes decida agotar ese Karma siguiendo los kais y ejercitándose en la paciencia con respecto a los sufrimientos que soporta”.

Taisen Deshimaru roshi / La Práctica de la Concentración

 

COMENTARIO: Todo esto es lo mismo que hace el seguidor sincero de la Vía al practicar zazen. Haber alcanzado un nivel de conciencia elevado (leer el texto 2526) es muy aconsejable, pues de lo contrario podría parecer que avanzas en tu crecimiento interior y que cortas con el Karma, pero tus pies – junto con tu espíritu – no se mueven en lo absoluto. Llegar al Zen representa para sus seguidores la práctica jubilosa de esta terapia. ¡No lo dudéis!

Texto 2534 – VERDADERA LIBERTAD / TRUE FREEDOM

usa

Cada vez que un buscador de la enseñanza del Buda se encuentra con el Dharma, este encuentro genera miles de eventos que le abrazan. De esta manera el destino del buscador cambia para bien.

La enseñanza de Buda trasciende las nociones limitadas del tiempo: pasado, presente y futuro, y es de esta manera que el hombre se hace “libre”. De lo contrario, el hombre seguiría encadenado a su propio destino – regido por el tiempo – que está dirigido por sus propias acciones y sus propias consecuencias. El Tao sugiere al practicante estudiar muy bien estos tres tiempos y estudiarse a sí mismo dentro de este contexto de limitaciones. Solo así el tiempo será superado y el buscador encontrará su libertad individual. En otras palabras, el Tao propone fluir con el no-tiempo. El discípulo veterano comprende esto muy bien.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

NOTA: Este texto está escrito especialmente para nuestros lectores de Muellezen en los Estados Unidos de América. Gracias, desde este muelle por sus innumerables visitas. Pueda la gracia de Buda bendecirles siempre.

…….

Every time the seeker of Buddha´s teaching comes in contact with Budhhadharma, this encounter generates thousands of events that embrace him. It is from this type of association that his destiny changes for the better.

Buddha´s teaching transcends the limited notions of time: past, present and future, and it is from this standpoint that man “liberates himself. If this higher comprehension of time existed not, man would simply remain chained to his own destiny. A destiny determined by these three momentos will simply govern his life and fate which is the result of his own actions and their consequences. Tao suggests that the seeker study these three divisions of time diligently and the consequences of his enslaving relationship with them. Only through this conscious study of time will man find his individual liberty. In other words, Tao suggests to flow with no-time. A veteran disciple will easily understand this.

Sensei Paul Quintero / Zen monk

NOTE: This text was especially written for the readers of Muellezen in the United States of America who so earnestly visit us. May the grace of Buddha bless you always.

 

 

Texto 2533 – EL OBJETO DEL ZEN

cook1

El objeto del Zen no es matar los sentimientos ni anestesiarnos ante el dolor y el miedo. El objeto del Zen es liberarnos para que gritemos plenamente y a toda voz cuando sea el momento de gritar”. –  Francis Harold Cook

Bastante cohibidos, limitados por creencias, agobiados por doctrinas y cercenados por los sistemas educativos retrógrados vivimos, como para asociarnos con un Zen que tuviese las mismas cualidades. El Zen es una nueva manera de ver el mundo, una libertadrecuperada”; no es un don divino, ni una dosis de estupefacientes. Recuperar la libertad es reconocernos como seres esencialmente libres. Es el hombre que hace lo que debe hacer cuando sea el momento de hacerlo, sin restricciones. Buda instituyó (por así decirlo) los preceptos (hacer el bien, no ser malvados, etcétera) para expresarnos libremente por nosotros mismos y por quienes aún no lo han podido hacer.

Texto 2532 – LA FALSA IMITACIÓN / LA FALSA ESPIRITUALIDAD

 

Quien se cree espiritual porque sigue un dogma, ni es espiritual ni está claro. La espiritualidad es la manifestación viva de cada persona que obedece a una verdad probada en su interior, en su mente, corazón. Nadie se “hace” espiritual siguiendo a nadie ni a ninguna religión edificada sobre la experiencia de otros. Si así fuera, sobrarían santos en nuestro planeta.

La persona espiritual (si se puede llamar así) es una persona libre: posee una fuerza interior que aboga por el bien, que se nutre al hacer lo que su corazón (que ha trascendido lo intenso de la influencia del mundo material y la prisión de las ideas) desea para hacer del mundo algo mejor.

El principiante, al comenzar a interesarse en la espiritualidad, debería comenzar por “no creerle nada a nadie”; debe investigar asociándose con personas o grupos (un peligro latente) pero manteniendo la “distancia”. Mantener la distancia es evitar seguir a ciegos, o evitar ajustarse a un dogma porque alguien (generalmente desconocido) lo instituyó.

La espiritualidad no se aprende, no se recibe de nadie. Es un logro, algo muy privado, algo no transmisible. Puedes seguir el ejemplo de muchas personas espirituales, pero tu versión de la espiritualidad siempre será única.

Muchos pierden su espontaneidad al seguir a pseudo maestros y gurúes que tratan de que los demás les sigan a ciegas para poder moldearlos mentalmente según lo que ellos también recibieron de otros, o peor, de su propio ego.

El Zen, como manera de vivir, no es dogma, ni cuenta con maestros poseedores de la verdad. El Zen es Zen por la misma libertad que inspira en otros.

Los maestros zen verdaderos usan su espiritualidad y sabiduría para alentar a otros a despertar su propia espiritualidad y sabiduría. Esto lo hacen a través de su práctica. No a través de sermones y, mucho menos, usando la coacción. El Zen verdadero es sólo un camino salpicado de sabiduría, gestos, meditación, trabajo manual que te lleva al auto-conocimiento y te permite expresar tu libertad, que es, a fin de cuentas, tu genuina espiritualidad. Una espiritualidad que no sigue a “nadie”, no imita a “nadie”, pero que procura el bien de “todos”.

El Zen te inspira para que uses lo que has aprendido a través de la práctica. Tú mismo encuentras la manera de expresarte, de tomar acción en el mundo, de crear nuevas circunstancias para ti y para los demás. Es solo en este momento que las destrezas que se han desarrollado en tu interior demuestran que ha valido la pena el trabajo/cultivo interior.

Cuando un practicante sincero de Zen se sienta en zazen por convicción propia, este le brinda y comparte con el mundo su quietud, su armonía y sus buenos deseos. Esta es la verdadera espiritualidad, la verdadera religión…tal como lo exponía el maestro Taisen Deshimaru.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

TEXTO 2530 – LO PREDESTINADO, EL DESTINO Y LA VOLUNTAD

voluntad

Dogen Zenji, en el siglo XIII, dijo: “Trabajar con las mangas remangadas es la actividad de la mente que busca la Vía”.  Esta línea nos habla de una u otra forma de la voluntad, del movimiento, de ese esfuerzo necesario para lograr lo necesario. Es un compromiso con uno mismo. Es la manifestación de una mente que se une al corazón para “hacer”. Nos sugiere sutilmente el trabajo de la voluntad del practicante de Zen que desea alcanzar la disciplina necesaria para ordenar su vida siguiendo los preceptos de Buda.

Si todos supiéramos cuánto tiene que ver nuestra voluntad con nuestro destino, no dudaríamos ni un segundo en asumir por completo la responsabilidad por nuestras circunstancias y nuestras vidas. El Zen no habla explícitamente de la voluntad, pero sí aplaude el esfuerzo del practicante que se esmera en completar todas sus actividades.

Acerca de la voluntad, el Astrólogo Max Heindel nos dice: “Hay un factor que nunca está indicado en una carta natal y éste es la voluntad de la persona. El hombre está predestinado a hacer frente, alguna vez en su vida, a todas las experiencias indicadas por su horóscopo […]; pero el modo como el espíritu libre e independiente haga frente a su experiencia fatal, nadie puede determinarlo de antemano”.

La persona zen descubre el poder de la voluntad y la usa para penetrar y seguir la Vía. No hizo planes para esto; solo lo hizo.

Y no solo nadie puede determinar cómo es que una persona va a responder a sus retos, sino que “es la única libertad que nadie puede quitarle a un ser humano: la libertad de escoger la actitud que asumirá ante cualquier circunstancia” como dice el Logoterapeuta, Víctor Frankl. El Zen no instituye una manera específica de actuar. El Zen te disciplina – a través del Dharma – para actuar. Unos lo hacen con premura, otros un tanto después.

Sí existen situaciones predestinadas, pero la forma en que tú respondas ante éstas es la que determinará si éstas se repetirán o no. Es así como el pasado te visitará frecuentemente y si le sigues respondiendo de la misma forma en que lo has hecho, entonces seguirá visitándote. No te das cuenta de que hasta el momento has actuado de la misma forma y has producido las mismas situaciones. Dicho de otro modo, tu forma habitual de pensar, produce circunstancias parecidas hasta que tú cambies. Practicar zazen, es salirte de las experiencias repetitivas pues “actualizas” tu vida cada vez que te sientas con determinación y empuje propio. Con voluntad.

El problema está en que el hombre de poca comprensión no se siente libre, pues solo puede ver pocas posibilidades para actuar. Se siente limitado por su pasado, por su futuro, por sus padres, por sus hijos, por su pareja, por su jefe, por sus maestros o, peor aún, por todos a la vez, cuando en realidad está limitado por sus propias percepciones y creencias. El Zen, la práctica de zazen están dirigidas a alcanzar la sabiduría (prajna)…a superar esa “poca comprensión. Abandonar el ego es justamente la práctica de los budas y es justamente esto lo que te llevará más allá de tus propias percepciones y creencias. Esta es la liberación del cual se habla en el Zen. Es un trabajo solitario, es un despertar de una conciencia nueva gracias a la voluntad de quien sigue la Vía.

No existe nada absoluta y definitivamente predestinado” dice el Maestro Taisen Deshimaru, “todo el karma puede ser corregido desde el momento en que se canaliza la energía hacia una dirección más propicia, hacia la Vía”.  Estas son las palabras de Buda. Esta es la verdadera enseñanza del Buda. Esa dirección más propicia se alcanza gracias a la voluntad de cada uno de los practicantes. Ni Buda mismo puede hacer algo al respecto. Al no haber nada predestinado, tu voluntad toma el control de tu vida.

 

Paul Quintero (Monje zen)  / Rubí Uzcátegui (Bodhisattva zen)

NOTA: Favor releerlo.