Texto 2624 – EL SUFRIMIENTO ANTICIPADO

Si no deseas que el pasado te ofusque en los momentos difíciles de la vida, tienes que mantenerte en el presente. Vivir con los fantasmas del pasado e inclusive del futuro (sadutiyavihari), no es sano para la mente. Esto equivale a llevar nuestras trabas a donde vayamos.

Mientras la gente se angustia por lo que le pueda pasar en el futuro mientras se apega a un pasado inseguro y fantasmal (ilusorio), sus vidas recogen más y más sufrimiento. Esta será la bomba que habrá de explotar cuando las condiciones cambien y no sepan qué hacer en un momento de crisis. Adelantarnos a la muerte de un ser querido, por ejemplo, es la acción mental más destructiva posible. En el Zen, vivir minuto tras minuto en plena conciencia equivale a disfrutar y erradicar el sufrimiento en el mismo instante. Esto se conoce como “quemar el instante”. Muy bien lo expresa Eckhart Tolle en esta cita: “En este Ahora, en la ausencia del tiempo, todos nuestros problemas se disuelven. El sufrimiento necesita tiempo. No puede sobrevivir en el Ahora”.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Anuncios

Texto 2623 – ¿QUÉ OCURRE AL ORDENARNOS EN EL BUDISMO ZEN?

Es cuando el “ser” (self) desaparece – esa condición de creernos alguien separado del todo – el universo “ordena” al discípulo. Y este discípulo realmente “no se ordena”, pues él (ella) no es más que el “self” que él mismo cree que es debido a que siempre se le tomó, apreció e identificó como ese particular “self”.

En definitiva, durante la ordenación “nadie ordena a nadie” y “nadie se ordena”. ES una ceremonia mucho más sutil y sin calificaciones de lo que nos imaginamos. Es una ceremonia / celebración del “no-ego”. Eso es todo. Esta es la verdad que descansa debajo de la “apariencia”.

La ordenación en el budismo no pertenece al mundo ordinario. No se celebra para satisfacer al hombre humano. Una ordenación no puede “reforzar” las irrealidades del mundo humano.

Por esto decimos que el budismo nos enseña a descubrir lo que no somos y lo que no poseemos. Esta es la verdadera celebración y la verdadera ordenación que vivimos el día cuando se celebra nuestra ordenación. Nos hacemos conscientes, en un instante, de lo que no somos, y descubrimos que nada tenemos.

Al respecto, la monja zen Saki Sho nos dice: Al ordenarte en el Zen recibes un “nombre del Dharma” que extingue tu identidad anterior. Dejas de ser quien “no eras” y comienzas a ser alguien nuevo “sin identidad” (self)”.

Limitar las ordenacionesal mundo humano equivale a no haber podido trascender nuestro apego a los logros. La ordenación no es un logro humano. Quizás el maestro Kodo Sawaki habría dicho al respecto: “Ordenarse en el Zen es la más clara expresión de la liberación del apego desquiciante de los seres humanos”.   

 

Sensei Paul Quintero / Monje zen

Texto 2622 – ESTIRAMIENTO MENTAL

 

 

 

 

 

 

 

Nuestra lucha interna aparece en nuestra vida cuando aparece la duda. realmente no es nuestro miedo interior y nuestras faltas lo que es importante. lo importante es como vivimos en su presencia.

El Zen es abrirnos a nuestra grandeza interior. Solo cuando reconocemos nuestras limitaciones y las aceptamos podemos conocer esta grandeza interior. es perfectamente natural tener faltas y tener dudas que muy probablemente nunca lograremos entender ni superar.

Estirarse mentalmente es el sentido práctico del Zen. Tómate esto muy en serio. Estírate mentalmente cada mañana, cada instante. Hazlo conscientemente y luego suelta todo. De verdad, suelta todo.

El Zen es aceptación y relajación.  Disfruta el Zen, no te obsesiones con él. Cuando te estires, respira con tu cuerpo, tu mente comprenderá. No le expliques nada a tu mente. 

Sensei Paul Quintero / Monje zen