Texto 2663 – EL KARMA DE UN CARNICERO

 – Una vez que dejes de aferrarte a lo mundano y dejas que las cosas sean, serás libre, incluso del nacimiento y la muerte. Lo transformarás todo. Poseerás poderes espirituales que no podrán ser obstruidos y estarás en paz estés donde estés. Si lo dudas, nunca podrás percibirlo y lo mejor es que no hagas nada. Una vez que actúes no podrás evitar el ciclo de nacimiento y muerte. Pero una vez que veas tu propia naturaleza, serás un buda aunque trabajes de carnicero.

 – Pero si los carniceros crean karma al matar animales, ¿cómo pueden ser budas?

 – Solo estoy hablando sobre ver tu propia naturaleza, no de crear karma. A pesar de lo que hagamos, nuestro karma no nos posee. A través de interminables kalpas sin principio, la gente acaba en el infierno solo porque no ve su propia naturaleza. Mientras una persona crea karma, sigue pasando a través del nacimiento y la muerte (infierno mental). Pero una vez que una persona realiza su naturaleza original, deja de crear karma. Si no ve su propia naturaleza, el invocar budas no le liberará del karma, a pesar de que sea o no sea carnicero. Pero una vez que ve su naturaleza esencial, desaparecen todas las dudas. Incluso el karma de un carnicero no tendría ningún efecto en una persona así.

En la India, los veintisiete patriarcas solo transmitieron la impresión de la mente y la única razón por la que vine a China fue para transmitir la enseñanza instantánea del Mahayana: Esta mente es el Buda.

No hablo de preceptos, devociones o prácticas ascéticas como sumergirse en el agua y fuego, caminar sobre cuchillos, comer una única comida al día o no descansar nunca. Esas son enseñanzas fanáticas y provisionales. Una vez que reconozcas tu asombrosa y milagrosa naturaleza consciente, tuya será la mente de todos los budas. Los budas del pasado y del futuro no hablan más que de la Mente-Clara. Esto es lo que enseñan. Si alguien, aunque sea un analfabeta, comprende esta enseñanza es que es un buda. Si no ves tu propia naturaleza milagrosa conscientemente, nunca encontrarás un buda, aunque rompas tu cuerpo en átomos.

Bodhidharma / Enseñanzas Zen

 COMENTARIO: Nada que decir.

Texto 2662 – LO QUE NO SABEMOS DE LA MENTE-BUDA

El maestro Bankei centró su enseñanza en lo esencial para el hombre de la Vía: vivir en su Mente-Buda. Sus miles de seguidores escucharon de su boca esta aseveración en innumerables ocasiones. Para él, darse cuenta de que contamos con la Mente-Buda desde nuestro nacimiento y que podemos confiar y vivir de acuerdo a ello nos permite vivir una vida sosegada. El budismo lo expone perfectamente cuando dice que todos hombres tienen la naturaleza de Buda.

Bankei decía:

“Eso a lo que yo denomino lo No-Nacido es la Mente-Buda. Esta mente siempre ha estado presente y cuenta con una maravillosa virtud de sabiduría Iluminadora. En esta mente, todas las cosas caen en su lugar preciso y permanecen en perfecta armonía. Cuando todo lo que haces se hace de acuerdo a esta Mente-Buda, el ojo que ve a los demás tal como son se abre en ti, y entonces comprendes que a todo aquel que veas es un buda viviente. Es por esta razón que cuando uno se ”enraiza” en la Mente-Buda, uno no regresa nunca más a las “viejas maneras”.

Una vez que ustedes comprendan el valor de la Mente-Buda, ustedes no permitirán que las ilusiones los confundan más. Pero mientras sean ignorantes de su gran valor, ustedes seguirán creando ilusiones para ustedes mismos en todo lo que hagan, incluyendo las cosas más insignificantes, y vivirán como personasno iluminadas”.

En este caso, la gente no iluminada, se altera por cosas que carecen de importancia y en esos momentos “cambian” su Mente-Buda por un “espíritu agresivo”, por una condición de “animalidad” o por la condición de un “espíritu hambriento” que los sumergen en la ilusión, trayendo como consecuencia que ustedes transmigren hacia formas muy variadas. Presten mucha atención a esto que les digo.

Si una taza muy valiosa se rompe en su casa, no se enojen ni pierdan la cordura. En todo caso, el té sabe igual en cualquier taza…sea esta de porcelana coreana o de una calidad ordinaria, ustedes “siempre pueden comprar otra taza”. Pero una “rabieta” una vez que aparece es muy difícil de contener.

Lo de la taza aplica para cualquier cosa. Sea lo que sea que pase, no conviertan su Mente-Buda en espíritus agresivos al pensar en lo que ha pasado. No permitan que las situaciones los dominen y los conviertan en ignorantes que permiten que sus pensamientos egoístas los conviertan, paso seguido, en fantasmas hambrientos. Eviten todas estas “distracciones” y podrán mantenerse en su Mente-Buda en todo momento. Una vez que conocen lo maravilloso de la Mente-Buda, no habrá manera de que ustedes no puedan permanecer en ella así no lo deseen conscientemente.

Tomado de: The Unborn / the Life and Teachings of Master Bankei

COMENTARIO: No atesorar la Mente-Buda nos deteriora completamente y nos convierte en pseudo-animales (carentes de pensamiento racional), pseudo-fantasmas hambrientos (que se alimentan de rabias, complicaciones y estupideces) y pseudo-guerreros salvajes que luchan contra todos a su alrededor creando, lógicamente, más caos. Cada vez que transmigramos a estos planos, dejamos de ser budas y perdemos la Mente-Clara. Debemos “olvidar” todas las enseñanzas periféricas del budismo y centrarnos unicamente en vivir la Mente-Buda. Bankei nos dice que él sufrió todos los embates, enfermedades (terribles, por cierto) y sufrimientos posibles para ayudarnos ahora a todos a iluminarnos con esta sencilla pero capital enseñanza. Él nos pide que no perdamos el tiempo, que nos concentremos en esta Mente-Buda ya que toda nuestra vida cambiará de inmediato. Él hizo (en sus propias palabras) el largo viaje que haría un viajero en lo alto de una montaña para buscar agua para sus compañeros de viaje que han desfallecido y que no tienen este preciado líquido para reponerse. Él dice que “calmar la sed” habiendo hecho o no este largo viaje para buscar el agua y llevarla a los demás calma la sed de todos por igual; no importa que no hayas sido tú quien bajó a buscarla. Para él lo importante es que “todos la bebamos”. Así, él nos evita tener que hacer el largo viaje hacia la Iluminación, hacia la condición de Buda, que él se vio obligado a hacer dada las condiciones en las cuales vivió.

NOTA: El maestro zen Jian Liao en su obra La Esencia de la vida, nos dice (muy en armonía con las palabras de Bankei) que la cantidad de tiempo que uno puede permanecer en la Mente-Pura, depende directamente de cuantos apegos tengamos por nuestros propios pensamientos errantes. Debemos reflexionar mucho sobre esto.

Texto 2660 – VERDADERO BODHISATTVA

Un Bodhisattva no tiene que ser perfecto. Cualquiera que esté al tanto de lo que sucede a su alrededor y que intente despertar a otras personas, es un Bodhisattva.

Thich Nhat Hanh

COMENTARIO: Ver la ocasión y servir en ese momento, ayudar al necesitado en el presente, apagar el sufrimiento vivo…es ser un Bodhisattva diligente y preocupado. Para ello no se necesita ser perfecto, ni un santo…solo tener el deseo de servir y sanar a otros. Muchos criminales, en algún momento de su vida, llegan a salvar a un herido en un accidente. Esta acción es la acción de un Bodhisattva. Sus malas acciones, sus imperfecciones pueden “abrir un espacio” para “servir” a otros. Durante las guerras, muchísimos soldados (bodhisattvas anónimos) optaron por no matar a prisioneros ni tratarlos mal. Tuvieron momentos de “gran compasión”. Eso generó un buen Karma futuro para sus familias y para la humanidad. El maestro Taisen Deshimaru vivió experiencias de este tipo durante la guerra también.  

Texto 2658 – EL DHARMA DE TU BOCA

Un hombre le preguntó a Bankei sobre las palabras y las frases de figuras zen eminentes del pasado.

Bankei contestó: Esto es muy delicado. Una vez que usted comprenda una de esas frases, usted comenzará a dudar de otra de ellas. Usted podría seguir en esta tónica tratando de comprender y asimilar tales frases sin encontrarle nunca fin a esto. Si usted escucha atentamente lo que yo digo y lo realiza en usted mismo, entonces esas palabras maravillosas y esas frases extraordinarias irán saliendo poco a poco de su propia boca. A no ser que eso suceda ¿de qué sirve practicar la Vía?

Y agregó: La gente que estudia el Zen hoy en día se entretiene con viejas palabras e historias zen, citando a este personaje y a aquel otro y deliberan de manera no fructífera sobre sus koans. Así solo caminan como perros siguiendo las palabras de otros. Alimentándose de sus experiencias inservibles. De esta forma, quedan atrapados en la tina mental de otro hombre y son incapaces de encontrar su verdadera libertad. Esta gente pertenece a la época de las cavernas y allí conviven con espíritus desencarnados.

En esta comunidad ustedes no encontrarán a estos caviladores ni rumiantes de la sabiduría ajena. Aquí, yo hago que las personas sean absolutamente independientes y libres de conocimientos ajenos desde el principio, con sus ojos completamente abiertos, para que de esta manera puedan extenderse a través del universo.

Cada una de las palabras y dichos pronunciados por los valiosos expertos del pasado se ajustaron como respuesta a una ocasión específica, variando de acuerdo a las condiciones cambiantes – solo estaban tratando de hacer que un niño dejase de llorar mostrándole simplemente una mano vacía. ¡Cómo puede alguien que pertenece a la familia del Zen tener tan solo un tipo de Dharma que predicar! Si ustedes persiguen afanosamente frases y son atrapados por estas palabras, ustedes no son mejores que un hombre que pierde su espada en el mar durante un viaje en barco y que marca con un cuchillo la baranda del barco donde la espada cayó (para saber donde buscarla en otro momento).

Debido a que ellos son maestros antiguos, ustedes creen que existe algo especial en ellos, pero ellos no son diferentes a la gente de hoy en día.

Tomado de “The Unborn” (The Life and Teachings of Zen Master Bankei)

COMENTARIO: Repetir incesantemente lo que dijo el Buda no es ser un buda. Mil veces les he advertido que para ser un budista, hay que ser un budista. Esto se refiere a “ser” un budista genuino que usa sus propias palabras, expresiones y vivencia del Dharma para actualizar las enseñanzas del Señor Buda en todo momento. Imitar a los antiguos es la manifestación equivocada de muchísimos ignorantes del Dharma vivo de Buda.