Texto 2674 – ASTROLOGÍA SIN SIGNOS Y ZEN SIN ETAPAS

Si te gusta la Astrología porque te sirve de excusa para justificar tus debilidades y así poder quedarte en tu zona de comodidad; o si te molestan los defectos de los demás signos zodiacales; o si crees que la Astrología no tiene sentido porque etiqueta a las personas de acuerdo con su fecha de nacimiento, entonces este texto es para ti.

Aunque parezca difícil de creer, las personas nacidas en el mismo momento o en momentos cercanos, comparten cualidades idénticas o similares. Sin embargo, el objetivo de este artículo, no es el de demostrar cómo funciona la Astrología, sino el de destacar el verdadero propósito de la Astrología.

Desde que la Astrología se hizo popular, se ha creado la tendencia entre sus seguidores, a justificar los propios defectos y a prejuzgar o discriminar a las personas de acuerdo a su signo zodiacal. En primer lugar, es un error juzgar a una persona solo por su signo solar ya que también existen otros indicadores en la carta natal que se deben tomar en cuenta para su interpretación. Por este motivo, no todos los del signo solar Aries son iguales, ni todos los de signo Cáncer son iguales, y así con todos los signos. En segundo lugar, usar la Astrología solo para justificar nuestras debilidades y así poder quedarnos en nuestra zona de comodidad, no solo es desaprovechar esta ciencia, sino darle el uso opuesto al cual fue creada. Defendernos o justificarnos solo hace que reforcemos nuestros egos y, en consecuencia, nos conducimos a nosotros mismos al sufrimiento. Como dice el poeta libanés-americano Jalil Gibrán: “Cuando nuestra voluntad comienza a flaquear reafirmamos nuestro ego con excusas y ayudamos al destino hasta que nos llega a matar.”

La Astrología fue creada como una guía para el desarrollo espiritual, al estudiar la respuesta del hombre a los estímulos planetarios (estímulos energéticos). Dicho de otro modo, la Astrología nos permite conocer y comprender la forma en que tendemos a comportarnos y que nos conduce a las mismas situaciones, para así poder romper nuestros pensamientos habituales y liberarnos de ellos.

Así mismo, la Astrología debería ser usada para integrarnos y no para separarnos, para comprender y aceptar las diferencias entre los seres humanos y no para juzgarnos o dividirnos según nuestros defectos. Al parecer, existe en los seres humanos la tendencia a “pecar“, a cometer faltas o apartarse de lo que es recto y justo. Tendemos a ver lo peor de los demás y lo mejor de nosotros mismos, dicho de otro modo, cuando se trata de los demás somos los mejores jueces, pero cuando se trata de nosotros somos los mejores abogados defensores. Por eso a muchos les llama la Astrología, porque les ayuda a juzgar y justificarse.

¿Qué pasaría si en vez de despreciar los defectos del otro nos dedicáramos a apreciar sus cualidades? ¿Qué les parece si en vez de despreciar a sus familiares o amigos por su signo zodiacal, se preguntan cómo pueden adquirir sus cualidades? Así cada uno de nosotros podría preguntarse:

¿Cómo puedo tener el coraje y la resolución de Aries?

¿Cómo puedo lograr la paciencia y el compromiso de Tauro?

¿Cómo puedo mantenerme tan curioso y flexible como Géminis?

¿De qué forma puedo lograr el tacto y la atención de Cáncer?

¿Cómo puedo tener la autenticidad y la confianza de Leo?

¿De qué forma puedo ser humilde y honesto como Virgo?

¿Cómo puedo lograr la templanza y el respeto de Libra?

¿Cómo puedo tener la sinceridad y la perseverancia de Escorpio?

¿Qué puedo hacer para ser tan generoso y magnánimo como Sagitario?

¿Cómo puedo ser tan digno y responsable como Capricornio?

¿De qué forma puedo tener la humanidad y el desapego de Acuario?

¿Cómo puedo ser tan empático y compasivo como Piscis? 

Lo ideal es que cada uno de nosotros practique las cualidades de cada signo zodiacal. Resultaría más beneficioso y aprenderíamos más si vemos la mejor cara de cada ser humano o cuando los consideramos una inspiración, independientemente de cómo sea éste. Por ejemplo, si ves que tu amigo Aries es valiente y resuelto, entonces imítalo; pero si ves que es agresivo y desconsiderado, entonces practica tú el autocontrol y la comprensión.

¿Se imaginan ser una persona valiente, resuelta, paciente, comprometida, curiosa, flexible, sensible, empática, auténtica, segura, humilde, honesta, templada, respetuosa, sincera, perseverante, generosa, magnánimo, digna, responsable, humana, desapegada, empática y compasiva? Parece difícil o imposible de lograr… Sin embargo, aunque parezca asombroso o increíble, cuando te liberas de todas tus ideas o comportamientos auto-limitantes indicados por tu carta natal, podrás tener todas estas cualidades instantáneamente. Dejarás de ser del signo zodiacal indicado por tu carta natal y pasarás a ser todos los signos y ninguno a la vez.

Muchos sentirán que están predestinados a ciertas situaciones y que no pueden hacer nada para liberarse de ello. Sin embargo, si utilizamos nuestra voluntad para vencer todas nuestras aflicciones mentales, podemos lograr liberarnos de cualquier limitación y, por lo tanto, de cualquier destino. Al respecto, el yogui Paramahansa Yogananda nos aclara lo siguiente: “En algunas ocasiones pedí a los astrólogos que me seleccionasen los peores períodos, de acuerdo con las influencias planetarias, y que, no obstante, yo realizaría cualquiera tarea que me propusiera. Es cierto que mi éxito en tales ocasiones fue acompañado por extraordinarias dificultades. Pero mi convicción ha sido siempre justificada: fe en la protección divina, y el correcto y buen uso de la voluntad dada por Dios al hombre son fuerzas formidables, que van mucho más allá de las limitaciones concebidas.

Luego continúa diciendo: “La inscripción estelar de cualquier nacimiento, no es que el hombre sea un muñeco de su pasado (karma). El mensaje de las estrellas es como un estímulo para el orgullo: los mismos cielos tratan de levantar en el hombre la determinación de ser libre de toda limitación. Dios creó cada hombre como un alma, dotada de individualidad, y desde luego esencial para la estructura universal, ya sea en su papel temporal de pilar o de parásito. Su libertad es final e inmediata, si así lo desea, y no depende de victorias exteriores, sino de victorias internas.

Por este motivo, en lugar de criticar a los demás signos zodiacales o de debatir sobre cuál es el mejor signo de todos, mejor ocúpate de tus batallas internas para que puedas ser una persona “sin signo”.

NOTA: Cada signo zodiacal tiene muchas cualidades, pero solo para hacerme explicar, escogí las cualidades que son más valiosas según mi punto de vista.

Rubí Uzcátegui (Astróloga)

Deseaba desde hace un tiempo tener la posibilidad de tener a mano estas ideas de la astróloga Rubí Uzcátegui para poder hacer una asociación importante con el Zen. Durante zazen- nos dice el maestro Taisen Deshimaru-  uno puede pasar por diferentes estados mentales:

Naraka Zen: el Zen Infernal, el del sufrimiento; se rehúye de la práctica de zazen.

Gaki Zen: El Zen ávido, el Zen de los deseos insaciables. Querer obtener algo por medio de zazen, querer servirse de zazen para conseguir un fin. Querer ser alguien por zazen: dirigente de dojo, Godo o maestro Zen. Desear tener el satori y recibir la vida cósmica.

Chikusho Zen: el Zen animal, caracterizado por los deseos sensuales, el sexo, la comida.

Asura Zen: el Zen de los demonios guerreros. Es un Zen agresivo: pelear siempre para ser el primero, adelantarse a los demás para dominar.

Ningen Zen: El Zen humano, el que se ocupa de los problemas humanos, personales, familiares, sociales, etcétera.

Tenjo Zen: el Zen del éxtasis, del paraíso, de la dicha. El Zen en el que, feliz y sonriente, uno se complace consigo mismo.

Shomon Zen: el Zen que se comprende a través de los libros, satori que se cree obtener por los libros, solo por el lenguaje de las palabras, y no por una comprensión completa del cuerpo y del espíritu. Es un Zen de libros, nada real.

Engaku Zen: El Zen del satori solitario. Practicado con la ayuda de libros, sin maestro. Satori por el entrenamiento del cuerpo y del espíritu en la soledad de las montañas o de una ermita. Ascetismo, idealismo, separado de los demás hombres y en consecuencia sin ayudarlos, sin altruismo.

Bodhisattva Zen: Zen del Buda viviente que se consagra enteramente a ayudar a los demás, por lo que renuncia a su propio satori. Humildad, simplicidad, abandono del ego, de los deseos y de las ambiciones personales.

Buda Zen: es el Zen más elevado, a la vez “shikantaza”, “hishiryo”,”ku”: solo sentarse, sin objetivo, la verdadera paz, la verdadera libertad.

Siempre desee hacer esta comparación entre los tipos astrológicos y las etapas mentales que se experimentan durante zazen. Cualquiera de estos estados o momentos mentales del Zen incluye de una u otra forma a los anteriores. Geminis no es estrictamente distinto de Aries, Sagitario no es estrictamente distinto de Cancer. Todos tenemos que integrar características de los otros signos en nuestra vida. Ningún signo es único, hermético, nadie es perfecto. Cada signo zodiacal se integra a los otros de una u otra forma; de la misma manera cada faceta del Zen incluye las otras. Son momentos de evolución. Se necesitan entre sí. A veces, nuestro Zen es infernal, a veces es celestial…poco importa. Cada versión Zen constituye parte de la totalidad del Zen.

Así como en la astrología lo ideal es que cada uno de nosotros practique las cualidades de cada signo zodiacal. Resultaría más beneficioso y aprenderíamos más si vemos la mejor cara de cada ser humano o cuando los consideramos una inspiración, independientemente de cómo sea éste. Por ejemplo, si ves que tu amigo Aries es valiente y resuelto, entonces imítalo; pero si ves que es agresivo y desconsiderado, entonces practica tú el autocontrol y la comprensión.

Es lo mismo que debe ocurrir con el Zen. Armonizar todos los tipos de Zen se convierte en un Zen superior, un Zen que conoce todas las motivaciones e imperfecciones del ser humano.

De la misma forma cuando hablamos de Zen chino, Zen japonés, Zen francés o americano también estamos creando categorías absurdas pasando por alto que todo Zen está nutrido de todas las expresiones zen del pasado incluyendo todas las zonas geográficas donde se ha vivido la enseñanza del Buda. El hombre crea las absurdas categorías, pero el Zen – como dice Deshimaru- es la “síntesis de todo”. Un poco de astrología clara con un poco de zen claro nos hace seres más completos, más armónicos y más tolerantes.

Sensei Paul Quintero / Monje zen

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