Texto 2678 – ¿QUÉ ES TOMAR REFUGIO EN LA SANGHA?

Habiendo tomado refugio en el Buda como un ejemplo, y en el Dharma como un Camino, entonces tomamos refugio en la Sangha como compañerismo. Esto quiere decir que tenemos muchos amigos. Amigos, que estando o habiendo estado confundidos están trabajando en las mismas metas y principios nuestros. Todos están luchando con su propia indisciplina, todos desean disciplinarse. Se da una extraordinaria retroalimentación que nutre a toda la comunidad local, nacional e internacional. Estamos juntos, pero al mismo tiempo cada uno debe pararse con sus propios pies”.

La ayuda viene del grupo en todo momento, pero uno no se coloca en la posición de “ayudar en demasía”, pues entonces cada uno de los compañeros se puede hacer adicto a la ayuda de los demás. Si uno se arrecuesta a alguien en un momento de debilidad, esa persona puede parecerte “fuerte”, pero ella podría comenzar a recibir tu “debilidad”. Si esa persona se cae, tú también te caes. El principio no consiste en arrecostarte a otra persona; si lo fuera tendríamos miles de personas arrecostadas las unas a las otras. Entonces si una sola se cayera, todos caeríamos como un viejo y cansado edificio y se presentaría un enorme caos.  Esto sería un proceso suicida. Un enorme desastre.

Así que tomar refugio en la Sangha quiere decir que estás dispuesto a trabajar por tus compañeros – hermanos y hermanas en el Dharma – mientras mantienes tu independencia.

La Sangha es una amistad limpia: sin esperar nada a cambio, sin exigencias, pero muy nutritiva. Claro, estoy hablando de una comunidad “organizada”: una comunidad que trabaja junta, medita junta y que se ocupa de sus miembros. Sin esta Sangha no tendríamos un punto de referencia y seríamos lanzados de regreso al mar de las atribulaciones sin tener idea de quiénes y qué somos.  Estaríamos perdidos.

Cada uno trabaja con su soledad y su individualidad en un grupo. La Sangha reúne miles de personas – todas con su soledad y su trabajo interior. La verdadera Sangha está integrada por un hermoso grupo de personas que está trabajando en sí mismo. No está llena de paradigmas, ni de prestidigitadores, magia, filosofías extraordinarias ni nada que se les parezca. La Sangha se cuida a sus compañeros, se relaciona con sinceridad y está carente de áreas blindadas basadas en la debilidad de algunos compañeros. Nadie, en esta comunidad, impone sus criterios sobre los demás.

Chogyam Trungpa

COMENTARIO: Este tipo de amistad solo puede darse entre mentes claras. Trabajemos en ello.

Texto 2677 – ¿TOMAR REFUGIO EN EL DHARMA?

Podemos tomar refugio en el Dharma de Buda considerándolo un camino. De esta manera podemos descubrir que todo en nuestra situación de vida es un constante proceso de aprender y descubrir. Todo debe ser considerado como “verdad”, esa es la definición de Dharma. Nada debe ser visto como sagrado ni laico (secular)…todo es parte de la Verdad. El Dharma es carente de apasionamientos, no se trata de atraparlo, poseerlo…el Dharma es no-agresión, no apego. Por esta misma debemos refugiarnos en el Dharma para sentir, en profundidad, que es valioso caminar sobre esta tierra. Nada es una pérdida de tiempo, nada se puede apreciar como un castigo, ni puede generar resentimiento en nuestro interior, y mucho menos, nada debe impulsarnos a quejarnos.

Tomar refugio en el Dharma nos libera de la visión de la dualidad. Tomar una actitud de desapasionamiento al tomar refugio en el Dharma es “permitirnos apreciar” que todo en nuestra vida es apreciado como una situación fértil y como como una situación de aprendizaje. Siempre. Sea que lo pase sea doloroso o placentero, bueno o malo, justo o injusto (según nuestro parecer) …es parte de nuestro proceso de aprendizaje. Así que no hay nada que objetar ni culpar; todo es el camino, el Dharma.

El Dharma es libertad…toda experiencia o práctica espiritual es parte de nuestro proceso de aprendizaje. Todas las vivencias de nuestra vida, desde esta óptica, sean agradables o desagradables…son también enseñanzas sagradas. Pero no son sagradas porque fueron descubiertas en el espacio o porque vinieron del cielo y fueron dadas por seres celestiales. Estas enseñanzas sagradas fueron descubiertas en el corazón, en corazones humanos, en la naturaleza de Buda…en nuestra inteligencia iluminada. Todo es propio, personal, humano.

La verdad nunca ha descendido del cielo; siempre ha venido de la condición humana. Las Cuatro Nobles Verdades describen nuestra condición humana (dolor, origen del dolor, las posibilidades de nuestra salvación y las posibilidades del Camino) …y no se hicieron entre las nubes en el cielo, son verdades humanas directas. El Dharma no cayó del cielo; se escribió con tinta sobre pedazos de papel. Este Dharma es la recopilación de las enseñanzas que el Señor Buda predicó, lo que este hombre iluminado vivió y son el vivo ejemplo de cómo procede una persona iluminada en su vida corriente.

Por lo tanto, tomar refugio en el Dharma no tiene que ver en lo absoluto con una influencia celestial, ni con marcianos, ni con Jehová…pero sí tiene que ver con nuestra sanidad. Tomar refugio en el Dharma quiere decir que podemos superarnos tanto que definitivamente podemos despertarnos dentro de nosotros mismos.

Todo cuanto nos acontece es el Camino. Es la única Vía. Es en lo único que podemos trabajar.

Chogyam Trungpa

COMENTARIO: la visión o la idea de un Dharma mágico desparece en nuestra mente. Nuestra vida y cómo lidiamos con ella gracias a nuestra inteligencia iluminada es el único Dharma. Podemos experimentar nuestro estilo de vida basados en lo que se ha dicho (por el Buda) y en lo que han vivido todos los seguidores del Buda en el pasado – cosas muy poderosas y de profundo sentido para nosotros. Nuestra manera de ver nuestra vida y de cómo lidiar con ella es nuestro Dharma.

Texto 2676 – ¿TOMAR REFUGIO EN EL BUDA?

Uno toma refugio en el Buda sin considerarlo un “salvador”, tampoco sintiendo que has encontrado finalmente algo que te haga sentir seguro, sino como alguien que te puede servir de ejemplo, alguien a quien puedes igualar o superar. Buda es el ejemplo de un ser humano ordinario que alcanzó el despertar relacionándose con las situaciones existentes a su alrededor: la confusión, el caos y la locura. Él pudo observar todas estas situaciones muy claramente y con mucha precisión. Esto lo logró después de muchos viajes religiosos. Estudió el hinduismo, pero le vio muchos problemas. Entonces, en vez de buscar una solución externa, comenzó a trabar sobre sí mismo. Comenzó, por así decirlo, a ponerse “sus propias medias”. Antes de lograr esto, solo era un simple viajero espiritual lleno de dudas, que no lograba decidirse por una u otra tendencias…muy comunes dentro de la cultura india, en la cual había vivido. Tomar refugio en el Buda es darse cuenta de que nuestra historia personal es perfectamente comparable con la de él; es entonces cuando decidimos seguir su ejemplo y hacer lo que él hizo.

Uno de los grandes descubrimientos del Buda fue el darse cuenta de que no existe ninguna razón para creer o esperar algo mayor que la propia inspiración que yace dentro de nosotros mismos. Rechazó la idea de esperar cualquier principio divino que pudiera descender sobre él y que le resolviera sus problemas.

Tomar refugio en el Buda quiere decir desechar cualquier idea que podamos tener de apreciarlo como una divinidad, como un dios. Era simplemente una persona que practicaba, trabajaba, estudiaba y experimentaba las cosas personalmente. Por eso desecha cualquier idea que soporte su supuesta divinidad.

Dado que “todos” poseemos lo que se conoce como la “naturaleza de buda”, entendiéndola como “inteligencia iluminada”, no tenemos que asir, apegarnos a la gloria de cualquier otro ser o persona. No somos inútiles. Todos contamos con nuestros propios recursos. Nada divino, ninguna jerarquía divina puede aparecer para encaramelar nuestra mente. Todo depende de nosotros mismos. Nuestra individualidad ha creado nuestro propio mundo. Nuestro “despertar” es muy personal.

Chogyam Trungpa / El corazón de Buda

COMENTARIO: Tomar refugio en el Buda es tomar refugio, en síntesis, en uno mismo. Yo cree mi realidad (o, mejor dicho, irrealidad) y yo mismo debo “despertar” de ella. Esto es imitar al Buda, este es nuestro primer refugio.

Texto 2675 – EL VIAJE CON TRABAS

Despertar involucra ver nuestra confusión más claramente. – Chogyam Trungpa

Mi karma complicado ha sido un alimento para mi espíritu. – Taisen Deshimaru Roshi

Desde que deseamos entrar en algún camino espiritual, un camino de cultivo nos puede dar la impresión de que el viaje va a ser uno muy agradable y fácil. Realmente, nada es fácil ni difícil, pues todo se adapta a nuestro karma personal. Todos estamos confundidos y todos tenemos partes de un karma complicado. Eso mismo nos lleva a desear dar un giro para caminar “por otras tierras”. Pero, sea como sea, el viaje involucra un “mirar dentro de uno mismo”, mirar nuestra historia personal. Por esta misma razón, Taisen Deshimaru nos dice: “Zazen es la r-ecreación de uno mismo, y la comprensión del verdadero sí mismo”. Lo que sea que sea nuestro karma, y cualquiera que sea nuestro grado de confusión, estos son “la sal y la pimienta” de nuestra propia re-creación. La vía se camina hacia adentro y desde allí creamos al nuevo hombre en el que hemos de convertirnos. No hay Dharma independiente de las dolencias del propio buscador. Ellas se convertirán en el fuego que necesitaremos para limpiar nuestra mente confundida para alcanzar la Mente Clara. El Dharma se cocina en nuestro interior. Y nos limpia y libera.

Sensei Paul Quintero / Monje zen