Texto 2429 – EL ALCANCE DE LOS CINCO PRECEPTOS

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Abstenerse de matar es mostrar respeto por las vidas de los demás; si no irrespetamos los derechos de los demás, todos podemos disfrutar la libertad de la vida.

Abstenernos de robar es no infringir los derechos de propiedad de los demás; entonces puede existir la libertad de la abundancia.

Abstenernos de una conducta sexual inapropiada es mostrar respeto por el cuerpo y honrar la integridad de los demás, permitiéndoles a todos el disfrute de la libertad del cuerpo y la dignidad.

Abstenernos de mentir y practicar un lenguaje falso es evitar perjudicar la reputación de otro y de esta forma, el nombre de nadie es ofendido.

Abstenernos de consumir sustancias intoxicantes y estimulantes es evitar hacernos daño físico o mental a nosotros mismos, y por ende, esto evita hacer daño a los demás también.

Si una persona puede respetar los Cinco Preceptos entonces el carácter y la moralidad de esa persona están bien asentados. SI una familia puede respetar los Cinco Preceptos, el carácter y la moralidad de los miembros de esa familia estarán ciertamente perfectamente establecidos. Si una organización, sociedad, o nación puede respetar los Cinco Preceptos, entonces esa nación ciertamente será una caracterizada por la estabilidad, la paz y la prosperidad.

 

Venerable Maestro Hsing Yun / Humanistic Buddhism

 

COMENTARIO: Aunque no podemos ver el alcance de nuestras buenas acciones y pensamientos, podemos estar seguros que podemos soltarlos en cualquier parte y nunca harán daño a nadie. Nuestra práctica en el Budismo se centra en estos cinco preceptos…y aunque de primera vista no parecen ser gran cosa, el universo entero honra a un hombre que sabe seguirlos. De esto no tengáis jamás ninguna duda. Si dudáis es porque no tenéis fe en lo que hacéis.

 

 

Texto 2428 – CONVERSAR CON LAS ESTRELLAS

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El hombre que no incluye a los astros en su dieta mental y espiritual diaria, es como quien va al cine y no come popcorn. Nuestra vida y los astros caminan de la mano. Los astros son y serán los acompañantes eternos de la humanidad. Su influencia omnipresente en nuestro quehacer diario y la progresiva comprensión que pueden aportarnos son también nuestros acompañantes eternos. Un hombre sin consciencia de los astros es como un monje que no medita. Cuando un monje medita, éste toma consciencia de su microcosmos de pensamientos y así logra conocerlos profundamente y liberarse de los de naturaleza esclavizante (positivos y negativos por igual) alcanzando la paz interior, gracias a sus acciones claras.

Todos llevamos una réplica del cosmos en nuestra cabeza. Conocer tu mapa natal astrológico puede marcar una gran diferencia entre una vida de sufrimiento y una de comprensión y plenitud. Cuando meditamos (sin saberlo) aprendemos a mantener una “conversación amable” con los astros hasta que nos liberamos amigablemente de su influencia. De esto resulta (sin saberlo) una vida más responsable y más centrada.

Como diría el renombrado astrólogo Stephen Arroyo, si bien no podemos escapar de nuestras tendencias inconscientes, podemos trabajar conforme a ellas. De esta manera aprenderemos las lecciones que la vida ha de enseñarnos en lugar de maldecir a nuestro destino.

Rubí Uzcátegui – Astróloga / Blog: www.sakisho.wordpress.com / rubisakisho@gmail.com

Texto 2427 – EL FLUIR CONSCIENTE DE LA VIDA

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La vida, en su fluir como un río, se mueve constantemente y en muchas direcciones. Una vez que los “objetos estacionados” de nuestra vida cambian de lugar, nuestras circunstancias cambian. Si nos mudamos a otra ciudad, nuestra vida cambiará. Si nos casamos con una persona a quien preferimos ante otra, nuestra será diferente. Si establecemos nuestro negocio en un vecindario próspero, nuestra vida será próspera. Si escogemos una casa en un entorno agradable, nuestra vida será muy saludable. Si distribuimos nuestros muebles apropiadamente, nuestra vida será muy confortable. Si comemos apropiadamente, tendremos larga vida. En definitiva, los seguidores del Tao se dan cuenta de que el fluir de la vida puede ser reformado –y hasta cierto punto manipulado conscientemente– simplemente “alterando sus parámetros”.

Deng Ming-Dao / 365 Tao

COMENTARIO: Si te mueves, el mundo se mueve. Los grandes cambios ocurren desde el movimiento de tu propia Mente. Aún el que haya alcanzado una verdad solo pensando, debe compartirla (ponerla en movimiento) para que esta tenga sentido y fructifique. De lo contrario, muere. Uno “sale y se pone” con el sol. Luego descansa y sueña siguiendo el movimiento de la luna y las estrellas. El movimiento es parte esencial de la Vía.

 

Texto 2425 – HASTA UN RÍO ECHA PARA ATRÁS

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Los ríos (salvo en el caso de las inundaciones) se mantienen en sus cauces y fluyen entre colinas y piedras. Si el río es represado, este se ensancha; y si las grandes piedras en su curso cambian de posición, este fluirá en otra dirección. Hasta podría fluir “al revés” (hacia atrás) si la tierra se empinará sorpresivamente.

Deng Ming-Dao / 365 Tao

COMENTARIO: La frase algo trillada “fluye como un río” aparentemente indica dejarse ir sin resistencia y como si todo el fluir fuera “de novela”…y de paso siempre tendrá resultados fáciles y maravillosos. Pero, un río también pasa su trabajo circundando las barreras que se le atraviesan sorpresivamente. Lo más curioso es que puede has “echar retroceso” cuando los obstáculos se agravan. Este el punto que deseo resaltar. “Fluir como el río” es demasiado fácil, demasiado romántico. Nuestra vida necesita “echar para atrás” en muchos momentos, y esto es parte de la sabiduría que el Dharma nos enseña. Si las cosas se ponen feas o si no te gusta lo que ves yendo hacia dónde vas, echa para atrás. Esto también lo hace el río. Recular es tan bueno como ir hacia delante; las circunstancias te lo dirán. Nunca lo olvides.

Texto 2424 – LOS REVESES DE LAS PRÁCTICAS ESPIRITUALES

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Muchos de los que practican la espiritualidad lo hacen para “sentirse superiores” a los demás. Realmente no lo hacen para sentir paz interior, sino para sentirse mejor que tú. Para muchos meditar se convierte en una satisfacción para su ego. Entonces se creen más sabios y más espirituales pues se dedican a una “actividad espiritual. Esta manera de pensar restringe la autentica espiritualidad pues tú terminas confiando más en tu ego y mucho menos en establecer una conexión contigo mismo y con los demás.

Muchas personas “espirituales” terminan juzgando a cualquiera que exprese “emociones negativas” como la rabia. Piensan que las emociones como la rabia y la ansiedad son de “baja vibración” y que deben ser despreciadas. La verdad es que la rabia y la ansiedad son emociones humanas naturales y son, en muchos casos, una respuesta muy útil ante múltiples circunstancias. Este tipo de personas se considera “mejor” que los demás (de más alta vibración) y terminan juzgando torpemente a los demás. Este es una señal evidente de no poseer ningún nivel de progreso espiritual.

Si caes en este juego, debes buscar la manera de “cambiar” lo más pronto posible. De lo contrario, tú y esas personas que “creen” que deben mantenerse “positivas” las 24 horas de los 7 días de la semana (24/7) terminarán reprimiendo las emociones negativas desconectándose de lo que realmente son como seres humanos.

Muchas de estas personas adoptan “nuevos hobbies” simplemente porque son “la ultima moda espiritual”. “Encajar en una onda nueva” es una característica propia de la naturaleza humana. Todos deseamos sentir que “pertenecemos” a un grupo distinguido. Y, para muchos, es algo muy “novedoso” practicar la espiritualidad. Por eso inmediatamente muchos se involucran con el yoga, la meditación, los festivales de música espiritual, etcétera. Si haces esto para sentirte “cool” (chevere, distinto), te estás negando la oportunidad de participar en autenticas prácticas espirituales.

En muchos casos la gente que cree que las drogas psicodélicas pueden conducir a estados espirituales elevados “justifican” el uso de drogas, alucinógenos y hasta pociones indígenas para alterar la conciencia como una práctica espiritual. Esto es simplemente “otro apego más”, y como cualquier adicción tiene sus efectos colaterales negativos. Confundir la espiritualidad fomentando “estados alterados de conciencia” es una visión muy equivocada de la realidad.

Otros creen que el “positivismo” solucionará los problemas de la humanidad. Para muchos su frase preferida es: “mantente positivo”. Ciertamente existen beneficios evidentes si uno se mantiene positivo, pero al final del día los aspectos más brutales de la vida aún estarán presentes. De hecho, “negar” las emociones negativas, te hace menos consciente de ti mismo y de los demás. La verdadera espiritualidad destaca por incluir y abrazar todas tus emociones por igual. Esto te permite ser más consciente de ti mismo y de los demás.

Muchos llegan a experimentar “auto aversión” cuando confrontan sus propios aspectos negativos. Esto se debe al hecho de que quien se involucra en una práctica espiritual se cree superior y mejor que los demás. Por eso mismo se les hace “muy difícil” aceptar sus propios errores.

Quienes idolatran a gurús, al Buda o al Dalai Lama los ven como seres humanos “perfectos”. Por eso es que cuando tienen fallas, debilidades o se equivocan sienten que no son “lo suficientemente buenos”.

Pero nadie es perfecto, ni siquiera estos gurús espirituales. Todos somos humanos y todos cometemos errores. Un comportamiento más gratificante es aceptar tus errores y aprender de ellos.

Otros tantos desean que sus prácticas espirituales sean la única verdad y por eso desprecian a la ciencia. La ciencia tarda un poco en validar todas las prácticas espirituales y muchos se sienten ofendidos y agredidos por la limitada visión de la ciencia. La consideran una enemiga de sus creencias y se cierran mentalmente ante sus precauciones y sugerencias. Carl Sagan apunta al respecto: “La Ciencia no solo es compatible con la espiritualidad sino que es una fuente profunda de espiritualidad. Cuando reconocemos nuestro espacio en la inmensidad de los años luz y en el paso de los siglos, cuando somos capaces de comprender la belleza y lo sutil de la vida, entonces ese sentimiento de euforia y de humildad es ciertamente espiritual”.

– Y, finalmente, para muchos la vía espiritual es su único escape de la realidad de la vida, y la usan como “tabla de salvación” ante cualquier adversidad. Evadir es huir de tu vida, de sus problemas, éxitos, altos y bajos. Esto no tiene “nada” de espiritual. Por muy espiritual que el hombre se considere siempre será un simple ser humano de carne y hueso…como todos sus congéneres. Ninguna vía espiritual te “saca” de tu condición humana. Mantén eso muy claro siempre.

Advanced Spirituality

Texto 2423 – EL VESTIDO DEL MONJE

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El Kesa es el vestido del monje, el vestido de Zazen, y su costura ha sido transmitida hasta nuestros días desde Shakyamuni Buda.

Kesa tiene su origen en la palabra kesaya que significa color de tierra, de ruina, y evoca el aspecto de los campos de arroz del valle del Ganges, unidos por medio de las acequias. Desde aquellos lejanos días se sigue el mismo montaje tradicional de las piezas de tela juntas. Al coserlas, cada uno se concentra en las medidas exactas y sobre el punto, que es muy pequeño, como un grano de arroz.

El Kesa no es una mera pieza de tela o un objeto de vestimenta al uso, sino que simboliza la transmisión misma de la enseñanza del Buda, cada Kesa es el Kesa original del Buda. Cuando lo vestimos estamos vestidos por el orden cósmico, es el orden cósmico que hace Zazen, nosotros mismos somos el orden cósmico haciendo Zazen. El Kesa es material, es tela, hilo y también es inmaterial: es la transmisión silenciosa de maestro a discípulo.

Un día, un ‘Unsui’ (monje) me preguntó por el significado del Kesa. Le respondí: “El Kesa es algo que no está claro”. Me miró sorprendido y estupefacto, con cara de pensar que yo decía cualquier cosa.

Realmente el Kesa es indefinible, tanto por su color “roto”, color de ruina o de harapos, como por su dimensión que no responde a ninguna regla precisa. No está limitado por ningún aspecto definido que pudiera contenerlo. Es la razón por la cual ha sido llamado ‘el vestido del arrozal de la dicha sin aspecto’.

Se dice que Shakyamuni medía mil pies y que Miroku mediría mil pies. Pero el Kesa que Shakyamuni transmite a Miroku no es ni grande ni pequeño, es un vestido sin aspecto y un ‘arrozal de dicha’. Realmente, es algo inconcebible. El kesa, vestido de lloviznas y rocíos, brumas y nubes es el símbolo de la substancia de la Ley de Buda.

El cielo, la tierra, el universo entero no son más que un solo y único Kesa. Nada existe fuera de él. Ni subimos al cielo ni bajamos al infierno, no vamos a ningún sitio ni venimos de ningún sitio. No hay más que un Kesa y el hombre debe llevarlo.

El príncipe Shotoku, que introdujo el Budismo en Japón llevaba el Kesa para gestionar los asuntos de Estado, y lo llevaba cuando comentaba los tres Sutra Mahayana. El emperador Shomu lo llevaba también para gobernar y varias generaciones de emperadores han tenido fe en el Kesa. También, en el mundo de los guerreros: Kikuchi Taketoki, Takeda Shingen y Uesugi Kenshin se han beneficiado de sus infinitas virtudes.

Llevar el Kesa y transmitirlo es la dicha suprema del hombre. Aquel que piensa que no es más que un tejido de estrecho formalismo es un juguete de su mal Karma, pero aquel que se alegra de llevarlo recibe su parte de alegría. Es Daichi Zenji quien ha expresado mejor la gran alegría que procura el Kesa a todo el Universo:

Mi cuerpo vestido del arrozal de la dicha es feliz.

Hombre tranquilo, he ganado el universo;

Me abandono a él, yendo o permaneciendo a su voluntad.

La brisa fresca acompaña las nubes blancas.

 

Kodo Sawaki Roshi